De todo un poco.
Lo reconozco y pido perdón, pero la verdad es que ultimamente no he estado muy "escribidor", si bien ha sido a causa de haber estado con algo de faena, y por las noches estaba algo cansado, aparte de que tengo cierta pereza para sentarme ante el teclado del ordenador.
Lo de las flores no ha ido mal del todo, de hecho he ganado, en cuatro semanas, algo más de 500 €, lo cual nunca viene mal. Es cierto que he tenido cierto gasto de combustible, pues en los repartos con vehículo, se consume cierta cantidad, aparte de que no había horario, y lo mismo podía estar toda una mañana sin faena, y hacia mediodía venir el encargo de dos o tres repartos en menos de hora y media. Lo que más me ha gustado de ese trabajo ha sido el que, al mismo tiempo que las flores, repartía alegría, pues las caras de los destinatarios de las mismas siempre reflejaban una cierta mezcla de sorpresa y felicidad. Cuestión aparte eran las entregas en los tanatorios, aunque yo me limitaba a dejar las flores en la entrada del almacén, y los empleados se encargaban de llevarlas a los velatorios correspondientes. Cierto es que el sitio al que las llevaban eran puntos de dolor y tristeza, pero al menos esa flores daban cierto toque de reconocimiento y afecto por parte de los que las mandaban, lo cual siempre es de agradecer...
Me ha llamado la atención el que, a pesar de la crisis, la gente sigue regalando flores, aunque los presupuestos tal vez sean más bajos, y en vez de regalar un ramo o un centro de 50 € lo regalen de 30, pero se cumple con ese detalle que a tanta gente le gusta. Y una cosa curiosa: También he llevado flores a hombres, regaladas por mujeres. No es que hayan sido muchos encargos así, pero al menos se ve cierta curiosa tendencia al respecto. Uno de ellos, fué un precioso centro de rosas para la consulta de un tocólogo, en la maternidad de un hospital. El hombre, ya de cierta veteranía, se llevó una grata sorpresa, ante las risas alegres de su equipo de enfermeras.
Aparte del reparto, también he hecho algo de "relaciones públicas", entregando catálogos de los diferentes tipos de servicio floral que podía prestar mi jefe, en restaurantes de cierto lujo, iglesias, empresas que hagan regalos a clientas, etc.
Pero ahora me toca, al menos por un tiempo, dejar esa faena que, en el fondo, tanto me gustaba realizar. La causa: Desde primeros de esta semana que acaba de transcurrir, he entrado a trabajar en una inmobiliaria, con bastante experiencia, de comercial. Se trata de vender viviendas de segunda mano, con una cartera bastante grande de clientes disponibles. Y es que, a pesar de los tiempos que corren, la vivienda es una necesidad como lo es el comer o el vestir, y no es cuestión de que el personal se vaya a vivir debajo de un puente, como Carpanta.
Somos un total de diez comerciales, y el ambiente, en lineas generales, es bastante bueno. Por las mañanas hay que estar en el despacho, para repasar ficheros, comentar incidencias, planificar la actividad, etc. Y por la tarde hay que ir a enseñar pisos a clientes con los que ya se ha concertado cita. La verdad es que el tema está duro, pues aunque hayan bajado bastante los precios de las viviendas, los bancos están un poco duros para dar préstamos, pero la empresa en que estoy es también financiera, y ya me han dicho que de ses tema no me preocupe, que de ello se encargaría el departamento correspondiente.
El dueño de la floristería, por otra parte, me ha dicho que, si no me funciona el trabajo en la inmobiliaria, puedo volver con él cuando quiera, que su puerta no se me cierra, ya que ha quedado muy contento con mi labor, lo cual siempre alegra y concede cierta esperanza.
Ahora sólo me falta tener suerte e ir vendiendo pisos, pues el sueldo base no es demasiado alto (Aunque tampoco mísero), y las comisones son bastante atractivas.
Deseadme suerte...
Repartiendo alegría, casi siempre.
Es curioso, pero con una de las dos "chapucillas" que me han salido, la del reparto de la floristería, estoy viviendo una curiosa experiencia, y es que, aparte de que todavía queda gente con cierto romanticismo, me hace sentir portador de felicidad y alegría a aquellas personas a las que llevo algún centro, o algún ramo.
Ayer, sin ir más lejos, me tocó llevar un precioso ramo de rosas rojas a un centro para niños discapacitados, para una de las educadoras que allí trabajan. Era una chica joven, guapa y simpática, que se emocionó al recibir las flores. Por lo visto, debía ser la primera vez que le hacían un regalo así. Su alegría le hizo decir: "¿Qué hago? ¿Le beso a usted?", a lo cual tuve que responder, muy diplomático: "En todo caso, al que ha mandado las flores. En la tarjeta viene su nombre".
Sin embargo, este "trabajito", como toda moneda, tiene sus dos caras, pues también me ha tocado, en varias ocasiones, llevar algún encargo a tanatorio, normalmente alguna corona o centro de flores, con su correspondiente cinta dedicada. No me toca entrar a ningún velatorio, sino dejar el encargo en un punto de entrada concreto, ya que los empleados del tanatorio son los que después llevan las flores a la sala correspondiente. Éso sí,me tienen que firmar un albarán de entrega, con el cual liquidan, a fin de mes, la "comisión" que cobran por dejar entrar flores que no sean de su propio servicio. Y es que el tema funerario tiene una bien ganada etiqueta de "mafioso"...
Pero volviendo un poco al principio del post, el ver las caras de los destinatarios de las flores, al principio de sorpresa, después de alegría, es algo que no se puede pagar, e incluso lleva al mensajero a compartir, por unos instantes, esa alegría que reparte.
Y me hace recordar la cantidad de veces, desde novios, que le he regalado flores a Pilar, normalmente rosas o tulipanes. Pero ésa es otra historia...
El tiempo es algo relativo.
Es curioso ver la forma en que, con los años, aprendemos a apreciar el tiempo y la forma más o menos rápida con que lo vemos pasar. Por ejemplo, cuando tenía 18 años e iba a entrar en la universidad, recordaba el final del Bachillerato elemental (Lo que hoy vendría a ser 1º de E.S.O.) como una época muy lejana, cuando en realidad habían transcurrido apenas cuatro años. Y ahora, cuando recuerdo el nacimiento de mis hijos, me parece como si hubiera sucedido todo ayer mismo, y en realidad han pasado 16 -18 años.
Tal vez influya un poco el que, cuando somos más jóvenes, queremos vivir muy deprisa, como si el día que vivimos parece que vaya a ser el último, y sólo queremos mirar hacia adelante, aún a sabiendas de que el futuro tal vez sea incierto, pero al menos lo asumimos con ilusión o...¿Acaso no se dice aquello de "La Ignorancia es atrevida"?
A veces, al echar la vista atrás, nos solemos hacer la pregunta de "¿Qué haría sucedido si...?", como si todavía pudiera haber una mínima posibilidad de volver atrás, y reparar los errores cometidos, que tal vez tuvieron su importancia en nuestras vidas...
También, en muchas ocasiones, nos hubiera gustado poder paralizar el tiempo, sobre todo en aquellos casos en que vivimos alguna circunstancia cargada de felicidad, que nunca hubiéramos querido perder, pero ésa es otra historia.
Lo siento, pero hoy me encuentro muy nostálgico.
Un poco de todo.
Hacía casi un mes que no aparecía por mi blog, y casi podría decirse que apenas iba de visita por los de mis amistades, con quienes comparto esta afición, pero siempre se ha dicho que "Cuando no se sabe qué decir, lo mejor es no decir nada". En honor a la verdad, diré que lo único que he hecho, relacionado con blogs, ha sido pasar por el fotolog de Cris, a dejar algún comentario, así como alguna que otra foto que me ha publicado, con gran contento por mi parte.
Y la verdad es que esas pequeñas alegrías me han venido muy bien, pues ultimamente estoy muy desanimado. parece como si me hubiera dado un principio de "Astenia primaveral", que se junta con el desánimo ante la búsqueda de empleo, que cada vez veo más complicado. A lo largo de mes de Abril, he tenido tres entevistas, pero ninguna de ellas ha cuajado. En una, las condiciones eran ridículas, y sólo para trabajar fines de semana, a comisión. Las otras dos no estaban mal, e incluso en la última llegué a pasar una segunda entrevista, pero al final, nada de nada. En abos casos era también a comisión, pero si las ganancias que me decían eran ciertas, hubiera merecido la pena darse de alta como autónomo.
No obstante, me han surgido un par de "chapucillas", en las que tal vez no gane mucho, pero al menos me sirven para no estar en casa, pues hay momentos en que se me vienen encima las paredes, y os aseguro que es muy desagradable...
Una de ellas es a de vender unos productos dietéticos chinos, a base de soja (No hay problema, pues tienen su registro sanitario legal en regla), tanto a establecimientos de alimentación naturista como a restaurantes vegetarianos. Lo malo es que hay que hacer una primera labor de "siembra", enseñando el catálogo y dejando muestras para probar, teniendo que volver a los pocos días para ver si alguna cosa les puede interesar. No hay que salir de Valencia, al menos de momento, y lo trabajo a ratos libres, de manera que tampoco voy agobiado.
La otra es para fines de semana, haciendo el reparto a una floristería de alto nivel, cobrando a tanto por servicio, variando el precio si es dentro de Valencia capital o en pueblos de alrededor. Como tengo un monovolúmen, no hay problema de transporte. Además, en esta época, como hay ciertas festividades, bodas y comuniones, por lo menos me saco un dinerillo extra los domingos. Yo siempre he sido madrugador, y no me importa levantarme pronto un festivo, pues si hay algún reparto, cuando termine aún me da tiempo de salir por ahí con la familia (Que no es demasiado madrugadora).
En fin, que la vida sigue, aunque sea a trancas y barracas, pero me gustaría que pronto se normalizara todo. Toquemos madera...
Y como novedad simpática y curiosa...¡¡Ha aumentado la famlia!! Pero que nadie piense mal, que no me han hecho abuelo (¡Lagarto, lagarto!), ni a mis años voy a ser padre de nuevo. Os lo digo: Tiene cuatro patas, es negrito y dice miau. Fuimos a recogerlo a una protectora el pasado día 29. Tiene algo más de un mes y, aunque al principio estaba muy cohibido, se ha espabilado mucho en un par de días. Es muy vivaracho y también muy limpio. Le hemos puesto de nombre "Neko", que según dice mi hija, significa "gato" en japonés. Nos gustaba también el nombre de "Ónice", pero es un poco largo. Ya os mandaré fotos cuando las tenga.
El salario del miedo.
Es alucinante, y no me cansaré de repetirlo, el ver cómo en tiempos de crisis aparecen más sinvergüenzas que nunca, a la hora de estipular un salario por un trabajo. Ya de por sí, en tiempos de "vacas gordas", los medios de comunicación decían que, por término medio, teníamos un salario mínimo que era, aproximadamente, un 30 % más bajo que en la mayoría de los países comunitarios. Por ello, tal vez, era explicable que, al llegar épocas vacacionales, era tan normal el ver "guiris" por España, mientras que pocos españoles se podían aventurar por Europa, pues el bolsillo no cundía lo suficiente...
Ahora, cuando miro las ofertas de empleo, tanto en prensa como en algunas webs especializadas, al ver los salrios que se ofrecen no puedo sino indignarme, ya que, por mucho que se diga que la inflación está muy baja, los precios apenas han bajado en los artículos de primera necesidad, mientras que en muchos hogares hay uno o más de sus miembros en paro, con los ingresos bastante mermados.
Pero claro, como dice un viejo refrán: "Más vale un diez por cien de algo que un cien por cien de nada", y quien en verdad está necesitado acepta lo que le ofrezcan, por miedo a no encontrar otra oportunidad, por mala que sea la oferta. Es una especie de "salario del miedo" que ofrece más de un empresario listillo. El del miedo a no encontrar pronto algo decente, o el que se ofrece con la prepotencia de "Si tú no lo quieres, hay detrás de ti cien que sí que lo aceptarán". Lo malo es que, quien debería de controlar el que casos así no se dieran, da la callada por respuesta, tal vez porque, en sus alturas, no hay problemas económicos, al menos mientras dure su legislatura, confiando en que, durante ese tiempo, las cosas vayan mejorando, la gente olvide los malos momentos pasados y después les vote, para optar, una vez más al "Toma el voto y corre" o "Si te he visto votarme, no me acuerdo".
Yo llevo en paro, y cobrando prestación, desde el mes de Noviembre. Lo que me han ofrecido, hasta ahora, ha sido casi siempre algo burlesco, pues me proponían unas cantidades inferiores a lo que ahora me pagan de desempleo. Pero claro, el tiempo va corriendo, y ya me queda apenas un año de seguir cobrando. Siempre he trabajado de comercial, pero esa actividad, últimamente, está muy copada de oferta en régimen de autónomo (O "freelance", como dicen en plan moderno). De hecho, me he estado planteando el optar por esa modalidad laboral, pero...Resulta que el mínimo de cuota a pagar, como autónomo, a la seguridad Social, es de 256 € mensuales, para que después quede una jubilación ridícula, y sin derecho a subsido por desempleo de ninguna clase, como si el trabajar por cuenta propia fuera sinónimo de éxito, riqueza y ganancias seguras. Si hacemos números, veremos que es más de un 40 % del importe del actual salario mínimo. Alucinante. Para los impuestos nos estamos volviendo muy europeos, pero en lo reeferente a sueldos, estamos todavía años luz de gran parte de nuestros vecinos. Como suele decir un amigo mío (Y pido perdón por lo malsonante del dicho): "Es para ir a mear y no echar gota"·
Hoy, por ir probando suerte, he ido a unas oficinas que ha montado el Ayuntamiento de Valencia, a modo de agencia de colocación y orientación a desempleados. Nueva entrega de "curriculum", preguntas sobre experiencia, disponibilidad horaria, etc. He de volver el día 20, con la vida laboral (He tenido que pedirla hoy, y como hay tantos festivos por medio, vendrá con retraso), y ya veremos qué me cuentan entonces...
Mientras tanto, a seguir buscando. Estas fiestas de Semana Santa y Pascua no creo que vaya a ningún lado, aunque ya procuraré encontrar algo con lo que distrareme, aparte de hacer de "amo de casa" (Y a mucha honra, que conste).
Buen finde a todas/os.
Y el pez grande se comió al chico.
Hace unos días hablaba con Pilar y un tío suyo, la forma en que han ido desapareciendo del mercado mil y una marcas, de diversos productos de fabricación nacional, desplazados del mercado por las grandes multinacionales. Lo más curioso es que la calidad de lo español no era mala, e incluso los precios eran más baratos que los de marca extranjera. ¿Qué ha fallado para que salieran perdiendo y despareciendo?
Por ejemplo: Los refrescos, ahora que vamos de cara al verano. Antes, en casi todos los pueblos había su pequeña fabrca de gaseosas, que se podían adquirir baratas (Éso sí, el "casco" o botella había que pagarlo aparte, devolviéndose su valor cuando se entregaba en la tienda). Pues bien, casi todas las marcas de gaseosas han desaparecdo del mercado, siendo sustituidas por marcas americanas, sobre todo de refrescos a base de cola, que en su momento valían mas que las conocidas gasosas.
Otro botón de muestra: Los electrodomésticos. Hace años, recuerdo que había muchas marcas españolas de televisores, lavadoras, frigoríficos. etc. ¿Os habeis parado a mirar cuales quedan? Hay que reconocer que, para remate, cada vez hay menos tiendas esecializadas independientes, siendo desplazadas por las grandes superficies, donde tal vez el precio sea algo mas bajos, ya que las compras en grandes cantidades abaratan costos, pero el trato ya no es tan personal, y apenas se suele asesorar a clente. Van a la venta pura y dura de lo que haya a mano, buscando la comisión más que nada, sobre todo si el sueldo base es bajo (Aunque ésa es otra historia). Y si pides algo en concreto de algo que en ese momento no tienen, incluso dejando una "señal" a cuenta, todo son mil pegas para hacer el pedido, incluso a sabiendas de que es una venta segura, y rara vez te dicen el tiempo que tardará en ser servido.
De vez en cuando, pongo en el buscador alguna marca que yo recuerde, y ...¿Sabeis dónde suele salir? En alguna página de compra-venta, como articulo de coleccionismo.
¡¡Vivir para ver!!
De tú o de usted.
Es curioso, y que conste que lo veo a diario, el modo en que el tuteo se va extendiendo, de forma generalizada, en el trato entre las personas, incluso entre quienes no se conocen, o en la relación corta que puede establecer un cliente con quien lo atiende, en un comercio, en un bar, etc.
Adentrándonos a fondo en el estudio de una lengua extranjera, me llama la atención de que en francés existe el verbo "Tutoyer", es decir "Tutear", en castellano. Pero también existe el verbo "Vousvoyer", que no tiene traducción directa en nuesro idioma, aunque podría interpretarse por "Tratar de usted". Y que conste que en consultado, en el diccionario de la RAE, a ver si existe la palabra "Ustear", o algo parecido...
Hasta no hace mucho, era frecuente, sobe todo en los puebos, el que los hijos trataran de usted a los padres, como una forma de manifestar el máximo respeto, aunque habrá quien diga que ese tratamiento marcaba una distancia, que a veces, en momentos de necesidad de ayuda, podía ser una barrera para la misma.
También era habitual el tratamiento de respeto en las escuelas, de alumnos a profesores, aunque hoy en día, por muchas noticias que se oyen, parece que a los maestros se les ha perdido mucho respeto, llegando incluso, en muchos casos, a la agresión verbal y/o fisica... Recuerdo, sobre todo en mi época de estudio de Primaria, en los Maristas, que los profesores también trataban de usted a los alumnos.
Los tiempos van cambiando, de acuerdo, pero...¿Ello ha de implicar necesariamente la pérdida de ciertos valores, como es el respeto a los demás? Tampoco creo que haya que llegar a los extremos del Ejército, donde a los mandos se les trataba de usted, excepto a los coroneles, que se les trataba de "Usía" y a los generales de"Vuecencia". No exagero en absoluto, pues así había que hacerlo durante la "mili":
Pienso que se puede tutear a las personas, cuando ya exista cierta confianza, sin que por ello se falte al respeto, aunque también se puede tratar de usted a alguien, sin por ello dejar de humillarle, o de marcarle una distancia, para no relacionarse con el otro de forma demasiado amistosa ni dando confianzas excesivas, sobre todo si el otro es un subordinado
Otra cosa es el tuteo, sin tener en cuenta ciertas circunstancias, como pueda ser la edad, entre personas que comparten una afición o una tarea concreta, pues éso que se comparte genera una cierta afinidad, que rompe barreras
No obstante, hay que mantener siempre respeto al interlocutor, sin hacer valer aquello de "Donde hay confianza...¡Da asco!".
Piojos.
Pues sí, perece mentira, pero en estos tiempos en que se supone que la limpieza y la asepsia han de reinar por doquier, y que los controles sanitarios están a la orden del día, a veces se da el caso de la aparición de esos diminutos parásitos, que antiguamente eran huéspedes de personas poco amigas de la higiene.
Y todo viene a colación porque, la semana pasada, mi hija trajo a casa una nota del Instituto, en el que se advertía de ese riesgo, por haberse dado algunos casos entre alumnos del Centro. Y con lo aprensiva que es ella, le faltó tiempo para pedir una champú especial y una loción repelente en la farmacia, por si acaso...
Y la verdad es que me enfadé bastante, pues creo que en el Instituto, si se ha dado algún caso de ésos, aparte de avisar a los alumnos y sus familias, no estaría de más que hicieran una buena fumigación, pues se dice que esos animalitos, una vez que han aparecido, suelen elegir a personas limpias, y que una vez se instalan, su eliminación es más bien molesta, ya que hay que atacar incuso a sus huevos, que creo se llaman liendres. Y ahora digo yo: ¿No debría pasar un cargo al Centro, por su poca previsión? Porque lo que le compré a mi hija me costó más de 12 €, que creo no debería pagar yo.
En tiempos, tengo entendido que había una curiosa superstición hacia los piojos, pues se decía que su aparición era presagio de miserias y desastres. Y aunque ahora estemos pasando tiempos de crisis, no creo que tenga nada que ver...
Comentándolo mi mujer con una compañera de trabajo, a la que una vez también la avisaron de los mismo en el colegio de sus hijos, decía que un remedio casero contra ellos era el vinagre. Y a mi se me ocurrió decir: "Si no los mata, por lo menos les escocerán mucho los ojos, y lo pasarán fatal". ¡¡Y no veais las risas que mis palabras desataron!!
En mi caso, si me invadieran, creo que los pobre irían patinando como locos por mi cabeza, más bien"descapotable". Je, je, je.
Se terminó Febrero.
Bueno, por fin acaba un mes, tradicionalmente corto, pero que para mi ha sido muy intenso, especialmente por la cantidad de recuerdos, de diversa índole, que me han venido a la memoria. Pero la vida sigue, y no es cuestión de quedarse esperando a verlas venir, sobre todo en los duros tiempos que ahora corren...
La semana pasada estuve estudiando la posibilidad de quedarme un negocio en traspaso: Una casa de fotocopias. La dueña, que se jubila pronto, es una antigua vecina de la finca en que vivían mis padres, y me ofrecía buenas condiciones de traspaso, aparte de que el negocio está situado en un buen sitio, por su cercanía a diversos centros de estudios, pero... Cada mes, entre alquiler del local, electricidad, autónomos y papel, se me iban fijos unos 1.000 €. Si a éso añadimos los gastos de reparación y/o mantenimiento de las fotocopiadoras (Modelos algo anticuados, por otra parte), como mucho me podían quedar, limpios, unos 1.000 € mensuales. Pensé en poner algunas cosas más, aparte de las fotocopias, pero pared con pared al negocio había una papelería y una casa de serigrafías con las que había un "pacto de no competencia", y no era cuestión de entrar en guerra, sobre todo nada más empezar a funcionar.
El traspaso podría pagarlo si me acogiera al "pago único" de lo que me queda por cobrar del paro, si bien me tocaría empezar con los bolsillos casi vacíos, por lo que decidí que los números no me salían y...¡¡A seguir buscando!!
Espero que Marzo, mes en el que empieza la primavera, sea más propicio...
Un año más sin Carnaval de Venecia.
Nada, que no hay manera de que se cumpla una de mis más viejas ilusiones: Ir a ver el Carnaval de Venecia. Llevo años con ese proyecto en la cabeza, pero por una u otra causa, siempre me quedo sin poder ir. Este año, por casualidad, encontré una interesante oferta, saliendo desde Valencia, en autobús, en el que se podía ir por algo más de 350 €, en hotel con habitación y desayuno. Se la he pasado a una amiga de la familia, que sí que se ha apuntado, y que ya me contará si merece la pena, aunque la agencia que lo organiza es bastante seria.
No me asusta la paliza del viaje, pues se hacen paradas y me he acostumbrado a dormir de cualquier manera. Tampoco me asusta el que Italia sea un país más bien caro, pues ya tuve la experiencia en Roma, donde si sabías buscar, y chapurreando un poco el italiano, se puede encontrar bastantes sitios donde comer y/o hacer compras a un precio razonable. Pero, por desgracia, me enteré demasiado tarde, y me ha pillado con el bolsillo algo "tieso". Ahora que lo sé, iré ahorrando poco a poco, a lo largo del año, a ver si el que viene puedo cumplir por fin mi gran sueño frustrado.
Mi mujer no es demasiado amante de esa fiesta, por lo que no sé si haré solo ese viaje, aunque mi hija es de las que se apunta a un bombardeo, y también tiene ilusión de conocer Venecia. Mi hijo dice, que como no es un viaje en avión, a lo mejor se anima y también viene. Después del viaje que hizo el año pasado a París, y de ver un poco de mundo, parece que se va animando..
Ya les he dicho que vayan ahorrando, pues no es lo mismo viajar uno que tres, y en mi actual situación, no puedo hacer milagros con los ahorros. A ver si encuentro pronto algo de faena, aunque sea una "chapucilla" de relleno a lo que ahora estoy cobrando. Me gustaría encontrar un trabajo bien pagado y seguro, pero me temo que, hoy por hoy, es como"Pedir peras al olmo".
Buen finde a todas/os.