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Azahar y salitre

Feliz Navidad...

O buen Solsticio de Invierno, como gusteis, dicho sea por aquellos que, como yo, no somos demasiado creyentes. Y lo más curioso es que está demostrado, según creo, que la Navidad (O Natividad) se instauró en estas fechas para desplazar a las paganas Saturnales, que se celebraban para conmemorar el solsticio de Invierno. En Valencia hay un viejo refrán que dice: "Per a Nadal, pas de pardal" (Para Navidad, paso de pajarito), que en realidad indica el momento en que la noche se va haciendo más corta, perdiendo un minuto diario hasta llegar al 21 de Junio, día más largo del año.

Bueno, cuestiones históricas, religiosas o meteorológicas aparte, os deseo a todos/as que paseis una buena festividad en compañía de aquellos a quienes apreciais de verdad. No abuseis de la comida ni de la bebida, que no por mucho disfrutar, hay que arriesgar la salud.  Esta noche cenaremos en "Suegrilandia" (Casa de la suegra, en cristiano), y mañana habrá comida en mi casa. Siguiendo una vieja costumbre familiar, mañana comeremos un tradiconal "cocido navideño", y a los postres habrá el tradiconal reparto de aguinaldo o "estrenas", como se dice por mi tierra. O sea, que el bolsillo sigue temblando en ciertas fechas...Je, je, je.

Ya me contareis qué tal os fué, dentro de dos o tres días. 

Paréntesis festivo (Para algunos)

Bueno, ya estamos a 21 de Diciembre, primer día oficial de invierno (Aunque muchos ya padezcan frío desde hace algún tiempo), y último día antes del paréntesis que para muchos suponen las fiestas navideñas. A los que les haya correspondido esa suerte, me alegro por ellos, y que disfruten. Yo, la verdad, sólo me entero porque mis hijos acaban hoy las clases del Instituto, hasta el 7 u 8 de Enero (Aún no lo tengo claro, ni ellos tampoco), aunque la verdad es no los veo mucho por casa, ya que están en la edad de salir con sus amigos y/o compañeros. Bendita adolescencia, que sólo sabemos apreciar cuando hace años que pasó.

Por lo demás, como mi mujer trabaja en Mercadona, tampoco disfruto mucho con ella, pues son días de bastante faena en la tienda, y llega a casa agotada, por lo que no tiene ganas más que de descansar, y no le apetece salir. Además, en esos días es una locura coger el coche, pues la circulación es insoportable. Menos mal que, al no estar yo trabajando ahora, le puedo echar una mano en casa, y así, cuando vuelve del trabajo se encuentra todo arreglado y la comida hecha. No hay mal que por bien no venga, dice un refrán.

Y para algunos, mañana es un día de esperanza...Si toca el Gordo de Navidad. Tengo un primo cuya mujer regenta una pequeña administración de lotería, y me cuenta que van de cabeza este año. Por lo visto, los bolsillos están tan vacíos que la gente tienta a la suerte más que nunca, intentando que la caprichosa Fortuna les sea un poco favorable, aunque sea por salir del paso. Es un poco la "pescadilla que se muerde la cola", pero por ahora nadie encuentra un remedio mejor, mientras los sueldos, en general, sigan tan "pírricos" como hasta ahora... Si alguno ha jugado algo, aunque sea por compromiso, le deseo toda la suerte posible.

Ello me hace venir a la cabeza un recuerdo de la mili: Recuerdo que en Navidad, los compañeros de la dependencia en la que estaba destinado, nos jugamos la paga del mes (500 pesetas , lo que cobraba un soldado raso, pues el resto lo gastaba el Ejército en equipo y manutención) y nos tocó la "pedrea", es decir, una 3.000 pesetas a cada uno. Juntamos todos lo ganado y nos montamos una comilona por todo lo alto. Nunca he sido jugador, y cuando lo he hecho, ha sido por compromiso, con alguna participación de bajo importe, para alguna falla, club, asociación vecinal, tec. Y nunca he podido atrapar algún "pellizco" interesante.

No sé si estareis ausentes estos días, pero volveré por aquí el lunes, para felicitaros a todos/as la Navidad (O el solsticio de invierno, para los no creyentes). Nos vemos entonces. Buen finde a todos/as

Menos de dos semanas...

...Y ya se acaba este año, en el que para mi ha habido de todo, tal como contaba en mis post de finales de Noviembre. Y antes viene la Navidad, para la cual queda escasamente una semana. Tiempo de celebrar, de reunirse la familia, y sobre todo de gastar...

No es que me considere un rácano, pero me asombra ver cómo hay gente que se gasta el dinero muy por encima de sus posibilidades, para despues pasar los dos primeros meses del año todo "tieso" y con el bolsillo más que escurrido. Lo lógico sería dar un pequeño detalle a los familares más allegados, y a las personas que en verdad se aprecia, en lugar de hacer tanto dispendio en cosas que, muchas veces, no tienen casi utilidad y que, en la mayoría de los casos, pocos saben agradecer. Algunas empresas suelen dar una caja o cesta con comestibles selectos a sus empleados, aunque esa costumbre se va perdiendo, como parte de cierta deshumanización que padecen bastantes empresarios, cegados por su codicia.

También es época, al menos por esta zona de Valencia, de que en muchas empresas se hagan comidas o cenas, en las que se suelen ver obligados a compartir mesa muchos que no se tragan en el trabajo, teniendo que comportarse generalmente de forma hipócrita, por aquello de "estamos en Navidad, y tiene que haber paz". Después, una vez pasadas las fiestas, se reanudan las hostilidades...¡¡¡Con lo fácil y bonito que es llevarse bien todo el año!!! Y luego vendrán esas promesas de intentar mejorar, de que "Año Nuevo, vida nueva", etc.

Por cierto, que mucho hablar de crisis, de que los salarios se han quedado muy cortos para como está la vida y de que la inflación está cada vez más galopante, para después ver que los restaurantes se llenan con esas "comidas de empresa" cobrando unos precios algo abusivos por unos menús que no suelen tener nada de extraordinario.

En lo que a mi se refiere, espero que el año que viene pueda aprobar las oposiciones a Bibliotecas, o que pueda encontrar algún trabajo decente. Soy de los que prefieren ganar un euro a gusto antes que veinte a disgusto. Me gusta que haya buen ambiente en el trabajo y que los que mandan jueguen limpio, aunque éso, por desgracia, no suele ser habitual. Se dice que, hoy en día, parece que vivamos en una selva, donde "o comes o te comen" , situación que se suele repetir muchas veces en el trabajo. Y es una lástima...

Y el cursillo se acabó.

Bueno, por fin se ha terminado el cursillo de francés comercial. 209 horas (Según el diploma que nos dieron), repartidas en un par de meses, más o menos, que debo confesar me han venido muy bien, pues yo creía haber olvidado mis conocimientos de ese idioma, pero que he recuperado a una velocidad que me asombra. La profe, Ana, muy maja, siempre dispuesta a ayudarnos en cualquier duda que tuviéramos, facilitándonos la información que hiciera falta. Era como un compañero más.

En lo que a mi se refiere, me dijo que había quedado muy contenta conmigo, y que tenía un nivel más alto del que se esperaba. Curiosamente, me comentó que por mi forma de pronunciar, cuando hablaba en francés, y por los giros que solía emplear al construir algunas frases, podría pasar por belga, llegando incluso a decirme que, a lo mejor, podría ser la reencarnación de uno. Y éso me puso un poco los pelos de punta... 

Si, cuando estudiaba en la Universidad, hubiera tenido muchos profesores como ella, creo que habría estudiado más de una carrera, y muy a gusto además. Desgraciadamente, me tocó vivir una época muy agitada en el ambiente universitario, donde la mayoría de los profesores que tuve eran "no numerarios", que daban la clase fatal, con escaso interés por el nivel que pudieran alcanzar sus alumnos, sin ser conscientes que de sus enseñanzas dependía su futuro. Siempre he dicho que eran más politicastros que enseñantes, aunque imagino que éso habrá cambiado actualmente.

Volviendo a ese último día de clase, nos visitó la inspectora del INEM que supervisaba el cursillo, nos hizo rellenar una encuesta anónima y nos dió los diplomas acreditativos del curso realizado, aparte de responder a algunas preguntas que le hicimos.

Cuando nos fuimos a tomar café, compré una caja de bombones (Curiosamente, belgas), que estaban buenísimos, y que nos comimos como buenos compañeros que éramos, junto con una botella de cava que costeamos entre todos . Le regalamos a la profe un libro de Boris Izaguirre (Villa Esmeralda), que le dedicamos todos sus alumnos, unos en francés y otros en castellano. Yo le puse: "Pour la prof la plus sympa" (Para la profe más simpática, en "argot").

Y cuando acabó la jornada lectiva nos fuimos a comer a un restaurante-mesón gallego, que había a espaldas de la academia. No tengo nada contra los gallegos (Además, la profe es de Santiago), aunque en Valencia es más propio el celebrar algo alrededor de una buena paella. Sin embargo, todos los restaurantes estaban ya con mesas reservadas desde hacía tiempo, por las comidas que suelen hacerse para celebrar anticipadamente la Navidad en las empresas. No obstante , debo decir que comimos muy bien a base de "picoteo": Patatas bravas, calamares, pulpo "a feira" (Que estaba buenísimo), morro, croquetas y empanada. Todo recién hecho, que conste. Éso sí, que si al salir del restaurante nos hubieran hecho soplar la policía. seguro que más de uno habría acabado en el cuartelillo, pues las jarras de Ribeiro iban rodando por la mesa una tras otra...Je, je, je. Al despedirnos, hubo intercambio general de números de móvil y direcciones de e-mail.

En resumen, que lo celebramos muy bien y hemos quedado en reunirnos a primeros de Febrero, para recordar el cursillo y ver qué tal nos han ido las cosas para entonces.

Buen finde a todos/as y nos vemos el lunes. 

Por fin se acaba.

Bueno, si no pasa nada, mañana termina el cursillo de francés comercial (Gratuito, financiado por el INEM), en el que me he tirado casi dos agotadores meses. Se trata de un cursillo de unas 200 horas, que lo normal sería darlo en más tiempo, pero que, por cuestiones de calendario, fué retrasando su comienzo. Total, que me he tirado este tiempo yendo de 8 a 14 h., con dos pequeños descansos a lo largo de la mañana, para no acabar histérico. Éso me ha obligado a impresionantes madrugones, sobre todo los días en que todos entrábamos a la misma hora (Tanto en el trabajo como en los estudios), y después, por la tarde, entre mis clases para las oposiciones, el gimnasio y mis asuntos personales, iba de cráneo.

Reconozco que no me ha ido mal, pues he recuperado bastantes conocimientos que tenía olvidados, y más rapidamente de lo que creía, aparte de haber mejorado mis conocimientos del lenguaje comercial en francés, que eran casi nulos. Y es que en los colegios, institutos y facultades se suele enseñar un lenguaje demasiado literario, en lugar de trabajar con un idioma más coloquial o técnico, que siempre será más util llegado el caso.

Por otra parte, en la pausa de media mañana de hoy, le he pedido a Ana, la profe, una consulta de Tarot (Siempre lleva la baraja en su bolso), y me ha salido el Papa, que según ella es una carta muy positiva, que me aconseja no perder los conocimientos adquiridos y que siga aprendiendo, pues es la mejor manera de ir progresando, o al menos intentarlo.

Mañana, cuando termine la clase, hemos quedado para ir todos juntos a comer, y si no encontramos mesa (Estos días, con lo de las comidas navideñas de empresa, suelen estar los restaurantes a tope), al menos iremos a "picar" algo y tomarnos una cerveza (O lo que se tercie) todos juntos. Ya os contaré.

Y después, la semana que viene, volveré a la búsqueda de algún trabajo, pues de nuevo dispondré de las mañanas libres, ya sea algo para seguido o alguna chapucilla de "relleno", pues cobrando una buena prestación, como estoy ahora, puedo darme el lujo, aunque sea pasajero, de ir eligiendo. No sé si, de cara a Navidad, podré encontrar alguan cosa eventual, pero no pierdo la esperanza... 

8 de Diciembre. Recuerdos de infancia.


Cada vez que llega esta fecha, mi cabeza se llena de recuerdos de la infancia, por varios motivos.

Hace años, hasta finales de los sesenta o principios de los setenta (No lo puedo precisar), el Día de la Madre se celebraba el 8 de Diciembre, en lugar del primer domingo de Mayo, como actualmente se hace. Y en el colegio/parvulario en el que aprendí mis primeras letras, dirigidos por nuestras maestras (Dª Lucrecia o la Srta. Carmina), realizábamos trabajos manuales para regalar a nuestras madres. Recuerdo particularmente un cuadrito, consistente en un azulejo negro, sobre el que pegábamos una calcomanía que contenía el dibujo de una rosa roja. Y después le colocábamos atrás un pequeño soporte de anilla para colgarlo de la pared.

Pero también era el día del santo de mi abuela paterna, a a que nunca llamamos Inmaculada, ni Concha, sino simplemente la "abuela María". Solíamos ir a comer toda la familia a algún restaurante, pues éramos demasiados para poder preparar una comida en una cocina doméstica, ya que entre mayores y niños éramos unos 21, aproximadamente. Y después íbamos a tomar café y pasar la tarde en su casa, que recuerdo como inmensamente grande. Era un piso muy antiguo, que hoy en día calculo sería de unos 200 m2, en el que vivían de alquiler. Los mayores se quedaban en el salón/comedor, y los pequeños (Los 10 primos que éramos y seguimos siendo en la actualidad) nos íbamos a una sala de estar; a pesar de haber prometido portarnos bien, casi siempre acabábamos una batalla campal, a base de lanzarnos todos los cojines que había en aquella estancia, en la que una lámpara de techo solía salir indemne, de forma milagrosa. A veces, alguno de los impactos de los cojines solía hacer más daño del deseado, provocando algún que otro lloro, pero éso formaba parte del festejo...

En alguna ocasión, uno de nuestros tíos (Vicente), que era abogado, se reunía con nosotros y nos contaba historias, inventadas por él, pero narradas con tal vehemencia y realismo que nos mantenía en vilo durante un buen rato. Es curioso, pero ese tío siempre decía que le hubiera gustado ser escritor, en lugar de abogado, pues no le gustaba mucho su profesión. Sin embargo, la vida y el sentido común le habían llevado a trabajar en la abogacía. Este familiar hace ya tiempo que, desgraciadamente, falleció. Pero cuando hablo a veces con mi tía Marisa, su viuda, me dice muchas veces la frustración que sintió mi tío por no haberse podido dedicar a la literatura y a la pintura, que es lo que en realidad le gustaba, pues tenía más espíritu de artista que de picapleitos.

También recuerdo, en una ocasión, que nos pusimos a jugar al escondite en aquella inmensa casa, y vimos como uno de los primos (Víctor), se escondía en uno de esos retretes, diminutos y mal ventilados, que había en las casa antiguas, para la servidumbre o para casos de "urgencias fisiológicas", y decidimos cerrar el pestillo de fuera. Durante un buen rato, oimos sus gritos y sus golpes, partiéndonos de risa, mientras exclamaba:"¡¡¡Sacadme de aquí!!!¡¡¡Que huele a mierda!!! " Como estaba a la otra punta de la casa, los mayores que había en el salón no se enteraban de sus gritos, de manera que se tiró bastantes minutos encerrado en aquel pestilente lugar,,,Y es que los niños de aquella época éramos muuuuuy gamberretes. Todavía me mondo de la risa cuando recuerdo esa anécdota...

Espero que esteis descansando bien estos días de tanta festividad. Nos vemos el lunes.

Inexplicable

No sé qué demonios le ha pasado a este cacharro o a esta blogia, pero se me ha borrado el último artículo que escribí, ése que hablaba del espectáculo tan curioso que, era y es, el ver cómo se va despertando una ciudad, y la forma en la que va cobrando vida, aunque a veces se pague el tributo del estrés y el ruido urbano, para ir poco a poco apagándose, siguiendo el mismo ritmo que la luz natural, hasta quedar de nuevo dormida, dando de nuevo comienzo un ciclo con el alba, formando todo parte de esa rueda imparable que es la vida...

Si no lo habeis leido, me lo decís y procuraré volver a escribirlo de nuevo, aunque sea a grandes rasgos. 

Esta semana es una semana atípica, que para mi sólo ha constado de tres días, ya que en la academia, en que estoy haciendo el curso de francés comercial, se hace puente, por lo que ya no volveremos a clase hasta el lunes. Pero yo no me voy a pasar este puente fuera de casa, ya que mi mujer trabaja, incluso el día 8 (Mercadona se las gasta así), por lo que no iré a ningún sitio. Tal vez aproveche para estudiar o para poner algo de orden entre mis cosas, si es que tengo ganas, pues también confieso que llevo algo de sueño atrasado.

No soy muy dormidor, de hecho con cinco o seis horas que duerma tengo bastante, pero es que llevo ya casi dos semanas levantándome un poco antes de las seis, pues así ayudo a preparar desayunos y almuerzos, para todos los de casa, antes de llevar a mi mujer a trabajar (Sobre todo los días que entra a las 7 de la mañana) y después me voy a Mislata, al lado de Valencia, a la academia. Por cierto, que aparcar en esa población es casi un martirio, por lo difícil que suele estar. Afortunadamente, el curso termina el día 14 de Diciembre. Ya era hora, pues consta de unas 200 horas, que se han dado en poco más de mes y medio, a base de estar desde las 8 a las 14 h. metidos en un aula, con dos pequeños descansos.

El domingo, si el tiempo acompaña, para relajarnos un poco, iremos a pasar el día al chalet de unos familiares, en la montaña, a unos 40 km. de Valencia, aunque maldita la gracia que me hace coger el coche, especialmente en un día en el que regresará mucha gente.

¿Tenis algún plan para estos días? Ya me contareis. 

Cuando la ciudad despierta

No sé si alguna vez os habeis fijado en ese curioso espectáculo, tal vez porque a esas horas cada uno está muy atareado en preparase para salir a la calle, a la lucha diaria, y al formar parte del mismo no se aprecian las cosas del mismo modo que si te fijas, como un espectador.

A mi es un espectáculo que siempre me ha fascinado, como si estuviera asistiendo a una parte más de ese inmenso teatro que es la vida diaria. Hace ya tiempo, estuve durante dos o tres años trabajando de comercial en una empresa de productos para panadería y pastelería, por lo que tenía que visitar hornos a hora muy temprana. Hay que tener en cuenta que, al menos en la zona de Valencia, hay horneros que se ponen a trabajar a las dos o las tres de la mañana, y se van a acostar sobre las nueve o las diez como muy tarde, por lo que, si quieres que te atiendan, ofrecerles tus productos, y que te compren, has de visitarlos mientras están trabajando, cuando aún no ha salido el sol.

Es curioso, pero me solía fijar en las calles, que poco a poco iban abandonando el silencio que las dominada, para lentamente ir degenerando en un ruidoso ir y venir de personas y vehículos. Caras de sueño de la gente que, a temprana hora, se dirigen a su trabajo o a estudiar. Madres y padres que acompañan a sus hijos al colegio. Persianas de comercios que se levantan ruidosamente, como anunciando que su actividad ha comenzado. Los primeros vehículos que empiezan a circular, los obreros que enmpiezan una jornada en el tajo, hombres y mujeres que entran en el bar, para intentar ahuyentar el sueño a base de cafés..., y poco a poco el silencio deja paso a un ruido que permanecerá en vigor hasta mediodía, en que bajará un poco su volumen, por la gente que está comiendo...Hasta que de nuevo se ponga en marcha durante toda la tarde, muriendo con la luz del día, cuando el personal se retira a un descanso más o menos merecido.

Recuerdo, cuando hice la mili, en Madrid, había un pub en la calle de atrás del cuartel en que prestaba servicio, y cuando yo llegaba para hacer alguna guardia, sobre las 7 de la mañana, entonces cerraban sus puertas el el pub para irse a dormir, saliendo aquellos noctámbulos a la calle con alguna copa de más. En una ocasión, recuerdo haber visto al desparecido cómico José-Luis Coll intentar abrir su coche sin acertar con la cerradura, de tan pasado que iba de alcohol...

Pero, volviendo al espectáculo de una ciudad que se va despertando, si alguna vez os quereis fijar en él, os aseguro que merece la pena.

Buen comienzo de semana a todos/as. 

Ya va quedando menos...

...para la Navidad.

Pues sí, parece mentira lo rápido que ha ido transcurriendo este año; al menos éso es lo que me he dicho al mirar hoy el calendario y ver que apenas queda menos de un mes para Navidad. Y luego vendrá Nochevieja. Y año nuevo. Y Reyes. Y etc., etc., etc.

Lo más curioso de todo, especialmente de cara a Navidad, es que unas fiestas, teóricamente de recogimiento y alegría compartida en familia, se han transformado en una inmensa vorágine de consumo, causante de cuantiosos gastos que, en muchos casos, no nos podemos permitir, pero esa marea de las compras navideñas, con la complicidad de grandes campañas publicitarias, apoyada en reclamos muy bien diseñados, terminan por arrastrarnos a casi todos a la borrachera de gastar, gastar y gastar. Después llegarán las cuestas de Enero y Febrero, pero ése es otro tema...

Yo, francamente, no tengo nada pensado para esas fechas, habida cuenta de que mi mujer trabaja en Mercadona, y durante todos esos días es cuando más faena hay en la tienda. Menos mal que ayudo en casa todo lo que puedo y la cocina no se me da mal, pues de lo contrario ella acabaría reventada. Lo único que tenemos claro es que para Nochevieja vendrán unos familiares a cenar a casa, pues los precios de cubiertos y cotillones se han puesto intocables, por mucho que se diga que estamos entrando en crisis. Tal vez, a base de comilona y copas, la gente intente liberar su mente de preocupaciones. Aunque maldita la gracia que me hará si dicen de salir a dar una vuelta por el centro de Valencia, pues ésa es la noche del año en que más temo coger el coche, por lo "pasado" de copas que suele ir el personal.

Esta semana, en lo referente al curso de francés, ha transcurrido sin pena ni gloria. Lo único más destacable ha sido hoy, en que la profe, de cuerdo con nosotros, ha organizado un juego, mitad Monopoly, mitad Trivial, todo en francés, para repasar temas estudiados en el libro y otros relacionados con la cultura francófona. También hemos comentado algo acerca de quedar para comer o tomar unas cervezas el día 14 de Diciembre, cuando termine el curso, pero no hay nada concretado aún. Lo hemos pasado bastante bien, aunque hoy no me encotraba demasiado "católico", debido en parte a sueño atrasado (Llevo toda la semana levantándome antes de las 6), y en parte porque creo estar empezando a resfriarme un poco. Así que este fin de semana no creo que salga de casa, si sigo encontrándome así, procurando descansar y, de paso, poniendo algo de orden entre mis trastos, libros y apuntes diversos.

Buen finde para todos/as. Nos vemos el lunes. 

Horror, violencia o desprecio a la vida humana.

Ultimamante, las noticias me dan auténtico "repelús", pues cada vez imperan más las que tienen por protagonista principal una de las tres cosas que indico en el título del post de hoy.

De entrada, lo de esa clínica ginecológica donde se practicaban abortos a menores, sin conocimiento de los padres, y a mujeres que, casi a punto de dar a luz, o habiendo cumplido más de siete meses de embarazo, se han deshecho de esas vidas que llevaban en su interior, por medio de una cesárea, para tirar después a una trituradora el feto, tal como se ha podido comprobar. Y todo a cambio de dinero...

La verdad es que me horroriza ver cómo se menosprecia la vida humana, especialmente por parte de médicos que, en teoría, cuando hacen su "juramento hipocrático", se comprometen a defender a toda costa la salud y la vida del ser humano. Lo curioso, y no por ello menos cruel, es que era un secreto a voces lo que ocurría en esa clínica, pero nadie lo denunciaba. Aparte de éso, se ha podido comprobar lo ambiguo de nuestra legislación de cara al aborto provocado, disfrazado eufemísticamente con el nombre de "interrupción voluntaria de embarazo", si la salud de la madre corre riesgo. Ya sé que, en teoría, también está previsto en caso de violación o de irreparables malformaciones fetales, pero ésa es otra historia.

Por otra parte, cada vez suelen ser más frecuentes los casos de violencia doméstica, en la que la mujer suele ser, en la mayor parte de los casos, la víctima. También es curiosamente cruel que, en muchos casos, las autoridades pertinentes eran conscientes del riesgo, pero no se han tomado medidas suficientes para evitarlo. Soy totalmente opuesto a la violencia, y si un matrimonio o una pareja no funcionan bien, siempre hay leyes para lograr un divorcio amistoso, o una ruptura sin violencia, como seres civilizados que se supone que somos.

Y yo me atrevo a preguntar: ¿De qué nos extrañamos? Vivimos en un país en el que, por desgracia, se ha promovido y fomentado mucho más el desarrollo económico que el cultural, con leyes que protegen muy poco a la familia, en la cual suelen trabajar los dos miembros del matrimonio, simplemente para poder mantener un nivel decente de vida, lo cual implica, demasiadas veces, el abandonar la educación de los hijos, poniéndolos en manos de unos maestros que suelen estar desbordados de trabajo, en unos colegios donde apenas se enseña urbanidad ni valores morales. Y que me perdone alguno de los que ĺee estas palabras, si se dedica a la enseñanza, pero creo que la cruda realidad es así.

Si a éso añadimos el caracter mediterráneo, tan proclive a tomarse la justicia por propia mano, nos encontramos ante un explosivo cóctel de ¿Imprevisibles? consecuencias.

Curiosamente, y estoy convencido de que deben haber muchos casos, no se suele hablar de violencia de empleados contra sus jefes. Y creo que más de un trabajador, harto de las presiones que sufre en su puesto, aparte de estar mal pagado, con un salario con el que no se suele llegar a fin de mes, habrá agredido a su jefe, aún a sabiendas que ello le ocasionaría su inmediato despido y otras desagradables consecuencias legales.

Y ahora, la pregunta del millón: ¿No hay ningún político ni gobernante que se atreva a arreglar todo éso? ¿O al menos intentarlo...?

A pesar de los años transcurridos...

Es curioso, pero el tiempo a veces parece que no avanza cuando se trata de expresar unos sentimientos. Ésto viene a colación por un comentario que hice el viernes, acerca de una canción (Ne me quitte pas) del desaparecido Jacques Brel. Era un cantante de origen belga, que se dió a conocer, en el mundo de la música romántica francesa de finales de los 50 y principios de los 60 especialmente. Su físico no era muy agraciado, pero tanto las letras de sus canciones, como el sentimiento que ponía al interpretarlas, calaban muy hondo entre la gente.

De hecho, a pesar de que "Ne me quitte pas" (No me abandones) tiene casi 50 años, todavía suele ser cantada como símbolo de alguien que intenta no perder un amor que ya no existe.

Es especialmente desgarradora la segunda estrofa, que a continuación os escribo (Y os traduzco) :

Moi, je t'offrirai   Yo te ofreceré

Des perles de pluie  Perlas de lluvia

Venues du pays   Venidas del pais

Oú il ne pleut pas   Donde nunca llueve

Je creuserai la terre   Cavaré la tierra

Jusqu'après ma mort   Hasta después de mi muerte

Pour couvrir ton corps   Para cubrir tu cuerpo

D'or et de lumière   De oro y de luz

Je ferais un domaine   Yo haré un reino

Où l'amour sera roi   Donde el amor será rey.

Où l'amour sera loi   Donde el amor será ley

Où tu seras reine   Donde tu serás la reina

Ne me quitte pas    No me abandones

Ne me quitte pas... No me abandones.

 

La traducción es algo liberal, lo confieso, y la rima pierde al traducir, pero el mensaje de fondo creo que queda muy claro. He intentado colgar un video de Youtube en el que aparece Brel cantando la canción, pero no me aclaro en la forma en cómo debo hacerlo. Si lo deseais, miradlo allí.

Y, volviendo al post del viernes, esa canción me trae a la mente el recuerdo de uno de mis viejos amores no correspondidos, pero ésa es otra historia...

Tanto Luna como Alba, teneis mucha razón en lo que me decís, pero es muy difícil eliminar de nuestra alma los recuerdos, que creo que pasarán a formar parte de la misma hasta el final de nuestros días.

Que tengais todos/as un buen comienzo de semana.

 

 

¿Borrón y cuenta nueva?

Recuerdo que el miércoles os hablé acerca de mis anteriores amores no correspondidos, cuyo recuerdo, como fantasma del pasado, acechan en mi mente muy a menudo, más de lo que me gustaría. También os hablé, el día 7, de este mes de Noviembre, de una "asignatura pendiente", con la cual alguna vez suelo mantener alguna breve conversación telefónica, pero ésa es otra historia que, por ahora, prefiero mantener, por lo mucho que, en su momento, significó para mi.

En clase, ayer, para que fuéramos habituándonos al francés usual, la profe nos puso algunas canciones de los años 60, de cantantes franceses de esa época. Entre ellas, estaba el célebre "Ne me quitte pas", del desaparecido Jacques Brel. Una canción muy nostálgica y melancólica, de alguien que pretende recuperar un amor que ya está practicamente perdido. Recuerdo que ese cantante era uno de los favoritos de L***, uno de aquellos amores no correspondidos que tuve, y la verdad es que nunca se me había ocurrido analizar a fondo la letra de esa canción. El lunes lo haré, traduciéndola, para que la entendais, aunque lo mejor sería que pudiérais oirla...

Hoy, durante el rato que hemos salido a tomar un café, a media mañana, la profe ha sacado de nuevo su baraja de Tarot, por si alguien estaba interesado. Y me ha salido el arcano XIII (La Muerte). Contra lo que más de uno pueda pensar, no es una carta mala, pues implica un cambio radical, cosa que coincide con los nacidos en Virgo, para los que este año y el que viene van a ser de interesantes cambios. Ahora bien, me ha dicho que para que el cambio sea real, efectivo y beneficioso, debo romper con algunas cosas que me atan todavía al pasado, como son los fantasma cuyos recuerdos tanto me acechan. ¿Es fácil éso?¿Acaso no lo he intentado muchas veces?

Efectivamente, y así lo espero, van a ser años de cambio, ya que tras haber trabajado de comercial durante bastante tiempo (Los últimos 9 años en el sector inmobiliario), ahora estoy preparando oposiciones a Bibliotecas (De algo me ha de servir el haber estudiado Filología), lo cual va a implicar, si todo sale bien, un radical cambio en mi vida. Pero esas ataduras del pasado...

Este fin de semana, la verdad es que no tengo grandes planos, pues el domingo celebraremos el cumple de mi suegra (Aunque realmente lo fué el día 19), y ya tenemos reservada mesa en un restaurante-mesón que hay cerca de casa. Así, por lo menos, mi mujer no tendrá el trajín de cocinar y después tener que arreglar todo (Y que conste que la ayudo en todo lo que necesita), pues ya está bien de trabajar toda la semana para tener que meterse en alguna movida dominguera.

Buen finde a todos/as. Nos vemos el lunes.

Mirando hacia atrás.

No sé si será por el tiempo que hace estos días por Valencia, algo desapacible, o porque alguno de vuestros post la ha despertado, pero me encuentro hoy muy cargado de nostalgia, mientras echo una mirada hacia atrás en mi pasado. En mi juventud tuve una vida amorosa muy agitada, debido a amores no correspondidos, que incluso me sirvieron de fuente de inspiración para alguno de mis modestos escritos, publicados en la web "Grupobuho", que no sé si conocereis.

Si quereis entrar en ella, tendreis que inscribiros previamente (Aunque a lo mjeor ya lo estais, como es el caso de Su), y una vez en ella, mirais en la cuenta de "Manuel", que soy yo. Y si si lo deseais, leed alguno de esos relatos y los comentadlos.

Pero volviendo al tema principal, me vienen a la memoria muy a menudo dos de aquellos amores (¿O debo decir desamores?), ya que hubo un tercero, pero que me causó tanto daño moral cuando desapareció nuestra relación, que he preferido borrar todo recuerdo de ella a toda costa. Y es que el primer amor, suele ser el que más duele cuando se rompe...  El cuarto fué Pilar, la que hoy es mi mujer.

De aquellas personas que tanto me acuerdo, para no decir nombres, digamos que la que más huella ha dejado en mi alma se llamaba S***. Y debo decir que fué muy duro para mi, en su momento, rozar el triunfo con la punta de los dedos, para venirse abajo, como un castillo de naipes, a causa de lo que menos me esperaba: Ella misma.

La otra persona, a la que llamaré L***, supuso para mi una turbulenta relación que, en los dos años que duró aproximadamente, hizo que entre ambos hubieran siete u ocho peleas, con otras tantas reconciliaciones, que culminaban en intensas noches cargadas de alcohol y sexo. Con el paso del tiempo, creo que aquello era como una especie de "espejismo de felicidad", con que intentar borrar anteriores desengaños. Aún así, estuve dispuesto, en un momento dado, a que nos fuéramos a vivir juntos. Pero también esa idea se vino abajo...

Sin embargo, siempre he dicho y mantendré que NUNCA jugué con los sentimientos de nadie, ya que considero éso casi como un crimen, pues las heridas que causan esos ataques son muy dolorosas para el alma, quedando a veces unas secuelas que pueden durar casi toda una vida. Y éso que yo sí me consideré utilizado en más de una ocasión.

Siempre he dicho que la naturaleza humana es algo muy complicado, trayendo a veces, como consecuencia, situaciones muy desagradables, que lo son más todavía cuando las provocan aquellas personas en las que, en un momento dado, hemos puesto nuestras ilusiones y esperanzas. 

Vuelta a la normalidad

Bueno, tras un fin de semana algo frío (Sobre todo el sábado por la noche, cuando estuve en la boda de un primo de mi mujer), ya estoy aquí para, antes que nada, contestar al la pregunta-enigma que dejé planteada el viernes.

Por cierto, que sólo dos os habeis atrevido a enfrentaros a esa adivinanza. Aunque os confieso que en clase me partí de risa viendo los intentos y los razonamientos que hacían mis compañeros. No había que relacionar las palabras entre sí, aunque tres de ellas tenían una característica propia que las hacía pertenecer al grupo, sobrando una.

Planteamiento: Llave inglesa, Tortura china, Siesta española. Sobra Asfalto, pues no tiene una nacionalidad concreta. Todo está basado en dichos populares respecto a las tres palabras que sí tienen su propia nacionalidad o característica concreta. (Y está sacada de un episodio de las aventuras del teniente Colombo ¿Lo conoceis?, esa entrañable serie policiaca protagonizada por Peter Falk)

¿A que tiene mala uva el enigma? Je, je, je, je.

Y volviendo a la normalidad, hoy no han habido grandes novedades en la clase de francés, salvo que la profe nos había mandado traer fotos para enseñar y explicar en clase. Yo he llevado una selección de las mías (Algunas de las cuales ya conoce Alba) y han quedado encantados, aunque una compañera ha traido unas fotos viejísimas, de ésas de estudio de principios del siglo XX, de unos familiares suyos, y el que se ha quedado maravillado he sido yo. Y es que las fotos en B/N o en sepia tienen un encanto muy característico. Si quereis que os vaya enviando fotos, me los decís y estaré encantado de compartirlas. Alba ya lo sabe, y Su también.

Que tengais un buen comienzo de semana.

Ya es viernes.

Y ya ha pasado una semana más, en la que no han habido demasiadas novedades.De casa a clase y de clase a casa o al gimnasio.Hoy,por la tarde,he acudido a una cita para un posible trabajo, aunque no creo que lleguemos a un acuerdo, ya que hay que abrir sábados y domingos por la mañana, librando un día entre semana. Además, se trata de vender apartamentos en playa, cosa impensable en esta época del año. No hemos hablado nada de sueldo, pero no creo que se "mojen" mucho a la hora de ofrecer las condiciones económicas, pues la racanería suele ser muy habitual en el sector de las promociones inmobiliarias...

Hoy hemos vuelto a reirnos un rato en clase de francés, pues han puesto un largo fragmento de una antigua película e los 60, titulada "El gendarme en Nueva York", protagonizada por un actor cómico francés, ya desaparecido, llamado Louis de Funes. Si teneis ocasión de poder alquilarla en un videoclub, os la recomiendo si quereis pasar un rato divertido, aunque habrá quien no sabrá apreciar ese tipo de humor tan basado en la mímica.

Y para practicar un poco la conversación y el vocabulario, la profe nos ha hecho jugar un poco a las "adivinanzas" o juegos de enigmas, donde también nos hemos divertido un buen rato, mientras algunos nos exprimíamos las neuronas intentando averiguar las soluciones. Por cierto, que la que yo he prepuesto ha sido un éxito, pues todo era intentar relacionar las palabras entre sí para encontrar la solución, cuando se trataba de todo lo contrario.

Os la voy a plantear, a ver si encontrais la respuesta. Os doy de tiempo todo el fin de semana:

He aquí cuatro palabras: Asfalto, tortura, siesta, llave. ¿Cual de ellas es la que sobra en esta lista?

La solución, os la daré el lunes, aunque se admiten toda clase de tentativas de solución por vuestra parte.

Buen finde a todos/as.

Clase informal y simpática.

A medida que va avanzando el curso de francés comercial (Apenas queda un mes para que acabe), me doy cuenta de cómo hubiera podido ser mi vida si, cuando estudiaba Filología, las clases hubieran sido tan informales y simpaticas como éstas a las que ahora voy.

De entrada, tuteamos a la profesora, que además se viene con nosotros a tomar café, durante la media hora de descanso que hacemos a mitad de mañana, algo impensable en aquella época, donde además las clases eran de tipo "magistral", en las que lo que decía el profesor era indiscutible, y promoviendo muy poco el debate y la participación. Pienso que si hubieran tenido un ambiente más distendido, todos habríamos estudiado con más ganas, no dejando la carrera a medio terminar, como ocurrió con una gran mayoría de aquellos compañeros. Aparte, en aquella época la Universidad estaba muy politizada, pero ésa es otra historia...

Hoy, como anécdotas simpáticas, puedo contar 2:

1) Uno de los compañeros ha propuesto que jugáramos de forma colectiva al "Euromillón", que por lo visto tiene acumulado un buen "bote". No suelo jugar nunca, pero la idea me ha hecho gracia y he jugado el euro a que salíamos cada uno. ¿Y si toca? Por supuesto, había el típico par de "gafes" que no han querido jugar, con el tópico de "nunca me toca nada". Peor para ellos si toca...Je, je, je.

2) En la última media hora de clase, la profe nos ha puesto un largo fragmento de la peli "Asterix y Cleopatra" en francés, para ver qué tal captábamos la lengua a una velocidad de habla normal, no lentamente como solemos hacerlo en clase. La verdad es que no hemos acertado mucho, pero nos hemos reido un rato largo, y nos hemos despedido con ganas de volver a clase mañana.

¡¡Así da gusto estudiar!!

Y esta tarde, me voy a a la academia a preparar un nuevo tema para las oposiciones a Biblioteca. Éso es "harina de otro costal". 

Uno menos en clase, pero me alegro .

Ayer se despidió de todos una de las compañeras del curso de francés comercial. La causa: Había encontrado trabajo. Me alegro por ella, pues es una chica muy simpática, auxiliar de clínica, que andaba tiempo en el paro, lo cual me extrañaba, pues en el extranjero son muy buscados los titulados sanitarios españoles, pues se sabe que suelen estar bien preparados, y que en este país, en su actividad como en muchas otras, suelen estar poco pagados. Sin embargo, le tira mucho la tierra y no quiere salir de nuestras fronteras.

En lo que a mi se refiere, ya he tenido varias entrevistas desde que estoy desempleado, es decir, desde Julio de este año, pero las he rechazado por lo mezquinas. He estado trabajando de comercial en el sector inmobiliario los últimos nueve años, y la verdad es que he acabado un poco harto del sector, ya que los empresarios suelen marcarse unos márgenes muy altos, a cambio de pagar míseramente a los comerciales. Ésto, en parte puedo excusarlo, pues soy de los que prefieren ganar un euro a gusto antes que veinte a disgusto. Lo malo es que apenas suele tenerse en cuenta la opinión del comercial a la hora de tomar alguna decisión, cuando somos los que más de cerca conocemos la situación de los clientes a pie de calle, por el contacto que tenemos con ellos. Pero claro, es mu fácil y cómodo ver los toros desde la barrera.
Por otra parte, ahora que las ventas en el sector inmobiliario han bajado, en lugar de reducir márgenes y bajar precios para activar ventas, prefieren reducir gastos de comercialización (Sueldos bajos, prescindir de comercializadoras, etc.) antes que ajustarse a la realidad de un mercado en el que ya ha pasado la época de vacas gordas, mientras esperan que bajen los tipos de interés, que es, según promotores y constructores, la causa de que las ventas hayan caido.

Mientras tanto, como me ha quedado el máximo de prestación por desempleo, voy estudiando mis oposiciones con tranquilidad, aunque si me surge alguna "chapucilla" o algún curso interesante, como ahora, no diré que no.

Habrá que seguir teniendo paciencia...

Una semana más.

Bueno, tras el puente de la semana pasada, que se redujo a tres días, ésta ha pasado con cierta rapidez, y cuando me he querido dar cuenta ya estábamos en viernes. He de confesar que, en lo referente al curso de francés comercial, ha sido bastante entretenida, pues el ambiente es muy distendido y suelen ser clases muy amenas, en las que se puede ver desde una película de Jacques Tati hasta organizar una especie de concurso de recetas de cocina, en las que el ganador ha de salir a explicarla, todo en francés.

Lo curioso del caso, es que somos gente con muy diferentes niveles de conocimiento del idioma de los gabachos, pero nos ayudamos bastante unos a otros y la profe es muy maja. Por cierto, hablando de ella, se llama Ana, y aunque es natural de Santiago de Compostela, ha vivido gran parte de su vida en Bélgica y en Francia. No le he peguntado su edad, pero tendrá entre cuarenta y cincuenta años, aunque tiene un aire muy juvenil y se viste con atuendos de estilo algo hippy, que me hacen volver con la mente a los años 70...

También diré que es algo aficionada al Tarot, y lleva en su bolso una baraja de esas cartas. Hoy, como ya hizo hace unos quince días, durante la media hora que nos tomamos a media mañana, para relajarnos un poco y comer algo, nos ha ido leyendo una carta a quienes se lo hemos pedido. Y a mi me ha sacado el Demonio. Contra lo que podais pensar, no ha sido una mala carta, pues indica que soy una persona que le gusta vivir bien. A continuación me ha dicho que puedo llegar lejos, pero que antes debo lberarme de algo que arrastro desde hace mucho, y que tal vez se trate de algún recuerdo o fantasma del pasado que hace tiempo que me ronda por la cabeza. Y debo decir que ha acertado...

Casualmente, la vez anterior sacó la carta de el Ermitaño, y me dijo que quería indicar que yo era una persona que había adquirido muchos conocimientos, y que pronto iba a dejarlos salir, para aprovecharlos debidamente o para compartirlos con otros. Y también acertó, pues estoy preparando unas oposiciones a Bibliotecas, estudié Filología hace tiempo, y aunque había estudiado francés hacía años, estoy volviendo a "resucitar" esos conocimientos que creía perdidos y olvidados, siendo actualmente uno de los que más intervienen en clase.

Este fin de semana no tengo plan concreto, pues tanto mi mujer como yo andamos algo resfriados y el tiempo no acompaña mucho por Valencia, pues está bastante nublado y las temperaturas han bajado algo esta semana. Tal vez aproveche para ordenar un poco mis trastos o para continuar repasando textos de las oposiciones, que tengo algo abandonados ultimamente.

Buen fin de semana a todos y nos vemos el lunes.

Asignatura pendiente.

Es curioso, pero ahora que, a mi edad, y por circunstancias personales, estoy yendo a un curso de francés comercial, me vienen a la mente ciertos recuerdos de mi época estudiantil, en la Facultad de Filología, hace de éso ya bastantes años.

De aquella época, me viene a la memoria cierta persona, a la que siempre estaré agradecido, pues me ayudó siempre mucho, tanto en lo personal como en los estudios. Digamos que se llamaba P*** y que es un poco mi "asignatura pendiente" en mi vida. Recuerdo que en clase siempre nos sentábamos juntos, y que juntos íbamos a estudiar o a preparar algún trabajo. En clase decían que si éramos pareja, que si había alguna historia entre ambos, etc. Y tanto ella como yo callábamos, intercambiando una mirada o una sonrisa cómplice, sin confirmar ni desmentir nada.

Cuando terminamos la carrera, al cabo de un tiempo, le planteé el que de alguna manera formalizáramos aquella relación, pero ya era demasiado tarde... Y siempre me quedará la duda de si ella sintió lo mismo, pero que nunca nos atrevimos a dar el paso definitivo cuando había que hacerlo.

Después, con el transcurso del tiempo, tanto a P*** como a mi la vida nos dió muchas vueltas, a veces felices, a veces no tanto, pero yo nunca la olvidé.

Hace unos pocos años, hubo una reunión de antiguos compañeros de la Facultad, con motivo de no se qué jornadas lingüísticas (Yo soy de los pocos que no ha ejercido la carrera), y fué ella la que me localizó, cuando la comida en la que celebraban el encuentro ya estaba acabando. Acudí allí y, al verla, confieso que me asusté, pues ante mis ojos estaba igual que hacía años, como si el tiempo no hubiera transcurrido por ella. Tal vez sería porque siempre la había mirado con unos ojos algo "especiales", no como a una simple compañera de estudios. Recuerdo que también estaba su marido, muy buena persona por cierto, así como otros compañeros por los que sí noté el paso del tiempo.

Instintivamente, me senté junto a P*** y no tenía más ojos que para ella, mientras recordaba mil y una anécdotas de aquella época universitaria que nunca volvería. Cuando se hizo la foto de grupo, aparecíamos el uno junto al otro. Y cuando, al cabo de unos días, nos mandaron una especie de hoja conmmemorativa de aquel encuentro, en el que por cortesía me pusieron como asistente, su nombre figuraba junto al mío. Como en los viejos tiempos...

Pasaron por mi mente miles de sentimientos hacia ella, algunos de aquella época y otros que sentí al volver a verla, pero lógicamente, no se los confesé a mi mujer. ¿Lo habría sabido comprender?

Actualmente, de vez en cuando, la suelo llamar por teléfono y conversamos un rato. Normalmente, acerca de la familia, el trabajo de cada uno, antiguos compañeros, etc. Pero nunca acerca de "lo que pudo haber sido y no fué". Y es que creo que P*** será por siempre mi "asignatura pendiente".

 Por cierto, ¿No es curioso que "Asignatura pendiente" y "Amor platónico" empiecen por las mismas iniciales?

Descacharrante.

Es curioso el ver como una película, con casi 50 años, a pesar de que la ambientación es algo desfasada, todavía pude causar tanta risa y transmitir un mensaje algo crítico y acidoso, pero entrañable en el fondo.

Hoy, durante la clase en el cursillo de francés, la profe nos ha puesto la peli "Mi tío", del cineasta francés Jacques Tati. Y la verdad es que hacía tanto tiempo que no me reía con tantas ganas. Se trata de un humor de tipo visual, ya que hay poco diálogo, pero las situaciones son extremadamente cómicas, haciendo uso de un sentido del humor que puede parecer ingénuo, pero que en el fondo satiriza a la sociedad de su época. Lo más interesante es que, muchos de los problemas que se ven reflejados en el argumento, siguen siendo de plena actualidad.

Se dice que Tati se inspiró mucho en Carles Chaplin (Charlot) para determinadas acciones en sus films, y que después algunos personajes cinematográfico, como es el caso de Mr. Bean, se han inspirado en él.

Si podeir encontrarla en algún video club, merece la pena alquilarla. Yo estoy pensando en ir a la FNAC y comprar la colección completa, si no es muy cara. Además, viene en varios idiomas, aparte del castellano, y puede ser muy útil para estudiar.

Os la recominedo.