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Azahar y salitre

¡¡Trabajo!!

Como dice un refrán:"Cuando menos se espera, salta la liebre". Después de un montón de envíos de "curriculums", de escuchar ofertas míseras, y de ver rechazada mi solicitud sin tener la más mínima oportunidad, esta mañana me han llamado por teléfono para decirme que había sido elegido para un puesto de vendedor de obra nueva, en una comercializadora inmobiliaria que, en principio, por los informes que he podido recabar, es bastante seria y con años de experiencia en el sector.

Ya sé que ahora son momentos flojos en el mundillo promotor/inmobiliario, pero la vivienda sigue siendo una necesidad bastante importante para el ciudadano, esperando que el mercado se anime, pues de él dependen muchos puestos de trabajo, aparte de mover un capital bastante grande. La obra que, en principio he de ir vendiendo, es un complejo de adosados y pequeños edificios de pisos, en L´Eliana, un pueblo a unos 15 minutos de Valencia por autovía, con buenos servicios y un importante núcleo de viviendas, tanto de primera como de segunda residencia.

El sueldo que me han ofrecido no está mal, pues de base gano aproximadamente lo mismo que estoy cobrando de prestación, aparte de unas comisiones del 0,30 % de lo vendido. Y por lo que he podido comprobar, los precios no son disparatados, de manera que tengo puestas bastantes esperanzas en que todo salga bien.

Sin embargo, no voy a perder de vista el asunto de las oposiciones, pues como en las casetas de venta se pasan muchas horas muertas, me llevaré los apuntes y estudiaré a ratos. Como lo más probable es que, al menos ahora, de cara al buen tiempo, me toque abrir los sábados y los domingos por la mañana, libraré un día entre semana, por lo que lo aprovecharé para ir entonces a la academia, a corregir dudas y errores.

Por fin he solucionado un tema que me preocupaba algo, ya que, si bien cobraba una buena prestación, no tenía ganas de apurarla demasiado, y ahora puedo volver a cotizar de nuevo.

Ya he vuelto a ver el sol.

Por fin, después de casi una semana de lluvias, esta tarde he vuelto a ver brillar el sol, aunque sea tímidamente. Y es que no lo puedo remediar, pues la enorme luz que disfrutamos en la zona de Valencia es algo que echaba de menos estos días, provocando en mi su falta cierta apatía, parte de volver a desatar en mi ciertas nostalgias, sobre todo de antiguos amores no correspondidos.

Es curioso, pero...¿Por qué solemos recordar muchas veces a esas personas que no se portaron bien con nosotros, a pesar de que no les hicimos nada reprochable? Incluso, muchas veces me hago esa pregunta de ¿Qué hubiera ocurrido si...? Ya me entendeis. Tal vez esa pregunta no haga sino mortificar más aún nuestro espíritu, pero si no hay forma de alejar de nuestra mente esos fantasmas del pasado, ¿Qué hacemos? ¿Emborracharnos?¿Volver a buscar a esa persona y cantarle las cuarenta, para desahogarnos del mal que nos causó? La verdad, la solución es muy difícil...

Por otra parte, ayer volví a llamar, como suelo hacer de vez en cuando, a mi "asignatura pendiente", y de nuevo estuvimos hablando un rato de los viejos tiempos, de nuestras familias, de los planes que tenemos hechos para el mes que viene, con tanta fiesta, etc. Y, nuevamente, no hicimos ningún intento de hablar de aquello que "pudo haber sido y no fué." Creo que es mejor seguir dejándolo así.

Y hoy, en mi trabajo "chapucilla" que tengo por las mañanas, he hecho una cosa que ha dejado a mi jefa asombrada, pues tenía la referencia y la foto de un chalet, que lleva a la venta la competencia, pero para el que tiene un cliente interesado. Pero no sabía localizarlo. De manera que he hecho un poco de "sabueso" y se lo he podido encontrar, simplemente memorizando unos detalles del exterior y poniéndome a "peinar" la urbanización en la que se indicaba su ubicación, según ficha. Era en una zona que hacía tiempo que no visitaba, pero que conocía bien por haberla pateado muchas veces. Lo más curioso es que mi jefa es del pueblo donde está la urbanización, y me dice que casi me sé yo los caminos mejor que ella. A veces creo que he equivocado la profesión... Y, la verdad, empezaba a hartarme de estar metido entre las cuatro paredes de la oficina, por lo que me ha sentado muy bien el salir un poco.

 

Otra bronca con la Administración.

Nada, que como dice un refrán: "Unos nacen con estrella y otros nacen estrellados". Y me parece que ésto último es lo que me pasa con la Administración Civil del estado.

El viernes pasado, mi mujer recibió en casa una notificación, a mi nombre, en la que se me ha nombrado suplente de primer vocal para las próximas elecciones.¡¡¡Porca miseria!! Como dicen los italianos, creo. Ya me tocó presidir mesa hace unos 14 años, y os aseguro que es un auténtico coñazo, pues te tiras más de 14 horas de trajín, entre lo que son las votaciones, recuentos y entrega de votos. Y lo malo es que, además, te fastidian un día en que podrías estar tranquilamente descansando y disfrutando de familia.

Voy a intentar escaquearme de este compromiso, aunque sé que lo tengo muy negro. He ido hoy a la Junta Electoral, para que me enseñaran el acta correspondiente al sorteo en el que se me designó, junto con el resto de los elegidos para la mesa (Titulares y suplentes), pero para ello me remiten al Ayuntamiento, donde sólo están por las mañanas.

Por otra parte, les he preguntado que si iban a pagar algo a los suplentes, por presentarse, aunque sólo fuera para comprobar que las mesas estaban completas, y me han dicho que no, pues solamente se paga a los titulares una dieta (Creo que son 50 €), pero que los suplentes no cobran. Y la verdad es que me ha mosqueado bastante, pues no me parece correcto.

Me han dicho que se pide la participación ciudadana así, pues si no se hicera de esa forma, nadie querría estar en mesa electoral. Pero una cosa es pedir y otra exigir coaccionando, pues en la notificación ya te amenazan con multas y arrestos si no te presentas. Éso por un lado. Por otra parte, y así lo he manifestado, se produce, por parte de la Administración, una expropiación de un bien intangible (Mi tiempo libre), cuando la legislación dice que toda expropiación, para conveniencia de la Administración o de la sociedad, será debidamente compensada. Además, pienso que, por pura compensación moral, por el madrugón que toca hacer en domingo, y por fastidiarte un día de fiesta, se debería cobrar algo. No digo que me hayan de pagar lo mismo que a los que van a estar pringando todo el día, pero al menos una cantidad que pueda compensar mínimamente.

Se me han quedado mirando extrañados, y creo que hasta me daban la razón, aunque no me lo han dicho directamente. Me han indicado que es una opinión la mía totalmente respetable, y que estoy en mi derecho a hacer la petición que considere oportuna. No sé si lograré algo, pero por lo menos los voy a marear un poco, con el escrito que ya estoy preparando. Lo ideal sería que pudiera ser publicado en la prensa, pero no conozco a ningún periodista.

Y es que parece mentira la ligereza con que, hoy en día, se utiliza o se abusa gratuitamente del tiempo ajeno, sobre todo en un tema en el que el afectado no tiene arte ni parte, colaborando (Obligado) en algo que sólo favorece a los políticos que, después, se olvidan de gran parte de las promesas electorales y solamente se dedican a la pura demagogia.

San Valentín

Ante todo, quero agradecer todos los mensajes que escribisteis en mi último post, con muestras de apoyo y cariño, pues ese día me encontraba muy sensible de espíritu, por los motivos que allí explicaba.

Hoy también me encuentro algo nostálgico, pero por motivos muy diferentes. Fué un día como hoy, San Valentín, de hace unos cuantos años, que le pedí a Pilar, mi mujer, de salir formalmente. Ello supuso el fin de una vida amorosa muy ajetreada para mi, cargada de fuertes y, a menudo, muy dolorosos desengaños. El tiempo ha ido corriendo, mucho más rápido de lo que nunca hubiera pensado, y reconozco que han habido momentos difíciles en nuestra relación, pero que con mútuo respeto y cariño hemos sabido ir superando.

Tal vez muchos dirán que esta fecha es marcadamente mercantilista, como si dos peresonas que en verdad se quieren no pudieran celebrar su relación cualquier día del año, pero para mi siempre será una festividad muy entrañable. Tras el transfondo presuntamente religioso, se esconde una curiosa parafernalia de regalos e invitaciones, pero que dos personas, enamoradas, se harán siempre con la mayor ilusión del mundo. Recuerdo que, cuando le pedí de salir a Pilar, estaba muy nervioso, y tenía metidos en la cabeza anteriores desengaños (Sobre todo los de S*** y L***, que eran relativamente recientes). Y le tenía preparado un pequeño regalo, para unirlo a mi petición: Una cajita de madera tallada, dentro de la cual había un pañuelo de seda. Después, hasta que nos casamos, tres años después, todos los regalos que nos hacíamos, con motivo de santos, cumpleaños, Navidad, etc., solían ser cosas para la casa que íbamos montando. Después de casados, volvimos a regalarnos cosas más personales. Este año le he regalado un anillo de curioso diseño, pues parecen dos alianzas enlazadas, que en la parte delantera lleva montado un pequeño corazón, cargado de diminutas circonitas.

Por cierto, para quienes no lo sepan, en Valencia tenemos nuestro particular "Día de los enamorados", que se celebra el 9 de Octubre, Sant Donís (San Dionisio, en castellano), en el que los hombres regalan a las mujeres un pañuelo, lleno de dulces de mazapán con forma de frutas, así como de unos pasteles que se moldean especialmente para ese día ("Piuleta" y "Tronador", que no tienen traducción al castellano). Es una costumbre que cuenta con varios siglos, y que es muy esperada por las mujeres valencianas. Yo se le he hecho siempre, aparte del San Valentín, y siempre muy ilkusionado, simplemente por ver su cara al recibir el presente.

También le llevo una rosa el día de San Jorge, pero ésa es otra historia... 

Doloroso recuerdo

No lo puedo remediar, pero cada vez que llega en 11 de Febrero no puedo sino recordar un triste suceso familiar, pues tal día como ése falleció mi madre, a los 54 años, de una hemorragia cerebral. Ya sé que han pasado muchos años, pero para mi, a veces, es como si todo hubiera ocurrido ayer mismo.

Recuerdo aquellos días como una pesadilla, aunque por desgracia todo fué real. Su ingreso en una clínica, tras sufrir el ataque cerebral en casa, una semana en coma, esperando inutilmente que despertara, manteniendo una ligera esperanza mientras todavía quedara un hilo de vida...

Tras el fatal desenlace, el entierro, con unas enormes ganas de que todo terminase, roto por el dolor, acompañado por S*** (La novia que tenía entonces), que permaneció junto a mi en aquellos momentos, aunque creo que es lo único que le podré agradecer en esta vida. Y después, en casa, el sentir su ausencia, el saber que nunca volvería a verla, ni a sentir sus risas, mientras me dolían los ojos de tantas lágrimas como derramé por ella. Y es que estábamos muy unidos. En casa éramos todo hombres (Mi padre y mis dos hermanos, aparte de mi, claro), pero ella era mi confidente en una época en que ya había sufrido bastante en lo sentimental. Y se fué cuando parecía que, por fin, encontraba una cierta estabilidad en lo amoroso.

Han pasado los años, y he fundado mi propia familia, lamentando el que mi madre nunca haya podido conocer a mis hijos, de los que estaría muy orgullosa como abuela. Mi hijo, se llama como mi abuelo materno, al que nunca pude conocer (Falleció nueve años antes de nacer yo), y del que mi madre decía que había heredado mucho de su carácter. Y mi hija, que es el vivo retrato de su abuela, cuando tenía su edad. No hace mucho, saqué de entre sus recuerdos un "caftan" árabe, negro, con botones y bordados en hilo de oro, y mi hija se lo puso, por ver cómo le quedaba. Un gran escalofrío recorrió mi cuerpo de arriba a bajo, pues creí ver de nuevo a mi madre delante mío. Le pedí que se lo quitara y volví a guardarlo, mientras de nuevo una enorme emoción me invadía.

Os ruego me perdoneis hoy, pero me domina una inmensa nostalgia...

Un año más, no se cumple uno de mis sueños.

Y es que debo decir que ya son bastantes años que tengo un sueño, que por una causa u otra no se cumple: Ir a ver los Carnavales de Venecia.

Siempre me ha atraido esa fiesta (Carnaval), que se celebra en muchas partes de España y del mundo, de diversas formas, generalmente más festivas, bullangueras y jocosas, pero lo que se celebra en Venecia tiene otro aire, mezcla de elegancia y misterio, que me ha llamado la atención desde hace mucho tiempo. Se dice que, antiguamente, era una fiesta en la que, bajo el anonimato de las máscaras, se producían muchos crímenes, teniendo los venecianos bastante mala fama en el manejo de puñales y venenos... También se solía aprovechar para denunciar, ante las autoridades inquisitoriales, a aquellos con los que se tenía alguna enemistad.

Curiosamente, estos días se suelen hacer reportajes de casi todos los Carnavales que se están celebrando (Brasil, Niza, Tenerife, Cádiz, etc.), pero rara vez sacan los venecianos. ¿Por qué será? Siempre me ha intrigado esa falta de información sobre ellos, comparándolos con los demás.

A ver si hay suerte y el año que viene se cumple mi sueño...

P.D. ¿Alguien los ha visto de cerca? Si es así, me gustaría que me contase su experiencia. 

Pequeñas manías.

Todos las tenemos, en mayor o menor grado y en número variable, según los casos. Y el que diga que no...¡¡¡Miente como un bellaco!!!

Por ejemplo, sobre todo en esta época del año, una de las peores sensaciones que puedo tener es la de los piés fríos. Me pone histérico. Tal vez sea recuerdo de mi época de estudiante en el Instituto, un venerable edificio de unos 200 años, que era una nevera de piedra. Recuerdo que había un profesor (D. Julio, catedrático de latín), que daba la clase con abrigo y bufanda (El sombrero se lo quitaba, por respeto a los alumnos), del frío que hacía en aquella enorme aula de un último piso.

Otra manía: Cuando me acuesto en la cama, me gusta que la sábana bajera esté bien lisa y estirada. Si la noto arrugada, soy capaz de deshacer la cama y hacerla enterita a mi gusto. Tal vez por éso, soy yo quien suele hacerla todos los días. Mi mujer no se ha quejado nunca, señal de que compartimos esa manía...

Otra más, aunque éso más bien me parece que es una pequeña muestra de sibaritismo: Me encanta que el pan esté con la corteza bien crujiente, como si estuviera recién hecho. Por éso suelo comprarlo justo antes de llegar a comer a casa. Cuando hay pan de sobra del día anterior, lo suelo hornear un poco para volver a sentir esa sensación.

Pero tranquilos/as, que no pasa nada si alguna vez las cosas se tuercen. Me limito a aguantarme. Je, je, je.

¿Alguna manía que contarme?

 

 

Canciones y recuerdos.

Es curiosa la forma en que una determinada canción o melodía puede revolver en nuestros recuerdos, haciendo que recordemos algo o a alguien a quien quisimos olvidar para siempre, y que forman parte de esos "fantasmas del pasado", que siempre están al acecho, en el fondo de nuestra alma.

Cuando voy en mi coche, suelo tener conectada la radio, sobre todo en una emisora local valenciana ("Radio Música y Noticias"), en la que suelen radiar canciones de diversas épocas, que muchas veces se han quedado como clásicas.

Ayer, sin ir más lejos, pusieron una de Neil Diamond, cuyo título desconozco, aunque la letra dice algo así como "Song, song, blue..." y que me lleva inmediatamente al recuerdo de mi primer amor (Que también fué mi primer y más doloroso desengaño), a la que llamaremos G***.  Al cabo de un rato, oí la canción de Richard Cocciante ("Bella sin alma"), que me llevó a recordar a S***, de la que ya hablé en otro post. En ambos casos, hice lo mismo: Apagar la radio, o cambiar de emisora. Tal vez fué una reacción algo cobarde, o propia de hacer una montaña de un grano de arena, pero no me apetecía volver a tocar ciertas viejas heridas...

Curiosamente, hay una canción de Jacques Brel ("Ne me quitte pas"), que me trae el recuerdo de L***, y de lo que ya hice un comentario en un post sobre el mes de Noviembre. Y esa canción suelo tararearla a menudo. Recuerdo que el primer regalo que le hice a L*** fué una cinta de Brel, pues a ella le encantaba, a pesar de ser de una época algo atrasada (Final de los 50, principios de los 60), aunque dicho cantante ha quedado entre los clásicos de la canción romántica.

En cuanto a Pilar, mi mujer, hay una canción que me trae un recuerdo simpático, de cuando éramos novios y estábamos arreglando el piso que iba a ser nuestro hogar. No recuerdo el título, aunque la letra decía éso de "Si tu eres mi hombre, y yo tu mujer..." Y la recuerdo por una tarde que pasamos en casa, al poco de habernos dado las llaves, después de que la hubieran pintado, limpiando todos los pegotes de pintura que había por el suelo. Fué la tarde de un domingo, cada uno trabajando por un extremo de la casa, con agua, estropajo metálico, rasqueta, etc., y arrodillados casi todo el rato, mientras oíamos una radio que llevamos para hacer más ameno el trabajo, y donde cada dos por tres ponían esa canción. Acabamos el día molidos, pero cargados de ilusión. En esta ocasión, una melodía no me trae malos recuerdos...

¿Alguna vez alguna canción os trae recuerdos concretos, buenos o malos? ¿Cual suele ser vuestra reacción? Ya me contareis.

Buen finde a todos/as. Nos vemos el lunes.

El tiempo está loco.

Y creo que no es para menos el decirlo, pues...¿Quién iba a decir, a mediados de Enero, que hay días en que veo termómetros marcando por encima de los 20 grados a mediodía.

Por las mañanas, cuando estoy recorriendo urbanizaciones, buscando chalets para captar, veo cantidad de almendros ya florecidos, lo cual no suele ocurrir, por regla general, hasta bien entrado Febrero. Todo será que, de repente, una helada se lo cargue todo.

Cuando llego a la oficina inmobiliaria, sobre las 9:30 de la mañana, hace un poco de fresquete, y éso que tengo la suerte de no ser demasiado friolero. Tras comentar con mi "jefa" la labor a realizar y algunos detalles de la que he ido haciendo el día anterior, la verdad es que, cuando salgo a hacer mi recorrido, ya hace una temperatura más agradable, que llega a ser casi calurosa a medida que se va alzando el sol. A última hora de la mañana ya suelo ir sin mi cazadora vaquera, que se suele quedar en el coche.

Por cierto, hoy me ha dicho que cogiera el coche de la inmobiliaria, para no gastar el mío y que ahorre un poco de gasoil, lo cual se agradece. Por ahora, ya he apuntado un montón de teléfonos, a resulta de lo cual se van haciendo contactos, que espero fructifiquen, llenando de esperanza a mi "jefa", que andaba algo desmoralizada, debido a una mala gestión de la zona.

Por otra parte, he estado recibiendo estos días algunos correos de los antiguos compañeros del cursillo de francés comercial, a ver si quedamos para cenar la semana que viene, y recordar los agradables momentos que pasamos todos con Ana, nuestra simpática profe. No hemos decidido aún el lugar, y yo he sugerido una curiosa hamburguesería, llamada "Brutus", que emplea como imagen comercial al homónimo barbudo personaje de Popeye. El establecimiento se caracteria por sus hamburguesas, perritos calientes, bocatas y postres de tamaño descomunal, lo que lo hace muy simpático. Lo normal es que cada uno pida una cosa, y después se va troceando para ser compartido entre todos. Ya os contaré si finalmente vamos a ese sitio.

Y hoy me han llamado para una entrevista, en relación con un posible puesto de trabajo, de lo último en que he trabajado (Comercial inmobiliario de obra nueva), que tendré mañana a las 9:00. A ver qué me ofrecen, aunque la racanería es lo que normalmente he encontrado en el sector, últimamente. No creo que, ahora que se habla de crisis en ese mundillo, se estiren demasiado...

 

Asombroso

O la gente no tiene ganas de trabajar, o es que yo he tenido "la suerte del principiante", aunque hace unos nueve años que he estado trabajando en el tema inmobiliario.

Llevo dos días con la "chapucilla" (Por cierto, gracias a todos por las enhorabuenas y los ánimos que me habeis dado), y he conseguido, para posibles contactos, unos 18 teléfonos de gente interesada en vender su chalet. Y todo ello en dos urbanizaciones, bastante grandes, que me he recorrido a pie, mientras las buzoneaba. Al final de cada mañana, no sabía si mis pies y mi rodilla chunga eran míos o del vecino del tercero, pero iba muy satisfecho por lo conseguido. Lola, mi "jefa", alucinaba, pues sus comerciales no le consiguen ni la mitad en toda una semana. Tanto es así, que ella lo ha intentado, por su cuenta, en otra urbanización, más pequeña, y también ha logrado unos cuantos teléfonos de contacto, primer paso para conectar con clientes interesados en que les llevemos su chalet a la venta. Hoy me decía que, a la vista de los resultados, quiere prescindir de ellas, pero que no puede hasta el mes que viene, cuando finaliza su contrato. Incluso me ha propuesto que sea su socio, y así nos podríamos repartir bien la faena, pues reconozco que soy muy malo captando inmuebles, aunque otras labores comerciales se me den bien, pero por desgracia no tengo actualmente una situación económica demasiado buena, y no puedo (Ni quiero, por ahora) arriesgar.

Luego vendrá el tema de encontrar clientes interesados en comprar, y con posibilidades de poder pagar, pero ésa es otra historia.

Por cierto, que en estos dos días que llevo pateando monte, aunque sea urbanizado, me estoy dando cuenta de lo loco que está el tiempo, pues no hace nada de frío. Incluso, hoy, he visto algunos almendros que han empezado a florecer, cosa insólita en esta época del año. El chaquetón montañero lo tengo muerto de risa en el armario, y suelo ir a mi faena con una cazadora vaquera, aunque acolchada por dentro, y unos tejanos. Me calzo unas buenas botas de "treking", por aquello de tener los tobillos más sujetos, pero no uso guantes ni gorro. Todo será que haya que abrigarse bien en verano...

Buen finde a todos/as, y nos vemos el lunes.

"Chapucilla" que empieza.

Si no pasa nada, mañana empiezo en una "chapucilla" que me ha salido, relacionada con el mundo inmobiliario, que si bien está en crisis, no por ello hay que abandonarlo, pues la vivienda sigue siendo también una necesidad de todo ciudadano. Otra cosa es que con los pírricos sueldos que cobran los clientes, se pueda pagar holgadamente la hipoteca...

Es en una inmobiliaria que hay en Bétera, a unos 20 km. de Valencia, que se ha quedado una antigua compañera de trabajo, a la que conozco desde hace tiempo y sé que es muy emprendedora y decidida para los negocios. Pega: Empieza casi sin un euro, pues el traspaso la ha dejado "tiesa", y con un par de comerciales poco amigas de salir a patear la zona, y éso, sobre todo en el mercado de segunda mano, es fundamental.

Yo me voy a encargar de patear las zonas de chalets que hay en unos 10 km. a la redonda de Bétera, pues las conozco bastante bien, de cuando estuve trabajando en ese sector,  hace unos siete años (Antes de entrar a trabajar como asesor/vendedor de obra nueva), y hay un mercado interesante que tocar. Hay que "sembrar" primero para luego recoger mercancía. Me explico: Se tiene que recorrer una zona a pie, dejar folletos en los buzones o debajo de las puertas, ver si hay algún teléfono con el letrero de "Se vende" y tomar nota de todo lo que pueda ser interesante de llevar a la venta. Ya he quedado con mi "jefa" que sólo la informaré a ella de lo que vea, y que se encargue ella de las captaciones, de acuerdo con los contactos que le proporcione.

Como muestra de buena voluntad, le he dicho que no me pague nada por estos pocos días que quedan de Enero, y que ya los liquidaremos a final del mes que viene. Trabajaré por las mañanas, de lunes a viernes, y por las tardes seguiré estudiando para mis oposiciones y yendo de vez en cuando al gimnasio. Y he logrado que lo que cobre, sea sin declarar, al menos al principio...

Así, por lo menos, aparte de conseguir algo de "relleno" a lo que estoy cobrando por prestación, saldré a que me dé el aire por las mañanas, pues los chalets suelen estar en sitios despejados, con buena luz y aire puro. Y es que ya estaba muy harto de estar metido entre cuatro paredes.

Ya os iré contando qué tal comienza todo y cómo va funcionando. 

Otra semana más.

Bueno, ya pasó el fin de semana, y continúa avanzando este mes de Enero, en el que el tiempo, por esta zona, no es demasiado normal, recordando haber tenido otros principios de invierno más fríos, cosa que no se ha notado en este primer mes. Todo será que en verano haya que ir a la playa con chaquetón y guantes...

Este sábado, mi mujer y yo nos fuimos a visitar a un matrimonio ya mayor, el italiano y ella española, a quienes hace unos 8 años les vendí un chalet, muy barato, que poco a poco se han ido arreglando y en el que viven todo el año, en una zona de monte resguardada del frío y rodeados de naranjos. Hacía mucho tiempo que me habían invitado, e incluso alguna vez los había visitado yo sólo, pero no acompañado de Pilar. Debo reconocer que nos trataron muy bien, pues siempre han sido muy hospitalarios, lo confieso, y cuando nos fuimos nos obsequiaron con varias bolsas de naranjas de su huerto (Unos 2.500 metros cuadrados, de naranjos con riego por goteo) que estaban dulces y jugosas como hacía años que no he probado.

Y es que se nota una gran diferencia en la fruta, de cuando está recien cogida a cuando lleva semanas en cámara.

Esta semana que empieza es un poco atípica en casa, pues el martes es fiesta local en Valencia (San Vicente mártir, su patrón), por lo que mucha gente se ha marcado un pequeño puentecillo festivo. Yo, sin embargo, mañana voy a ver si, finalmente, llego a un acuerdo con una inmobiliaria, para trabajar por las mañanas allí, de "tapadillo", mientras por la tarde sigo preparando mis oposiciones. Sé que el tema inmobiliario no atraviesa por buenos momentos, pero es en lo que he trabajado estos últimos nueve años y, por ahora, no quiero calentarme la cabeza mirando en otro sector. Hay que tener en cuenta que la vivienda también es una necesidad, y si no se venden las caras, siempre habrá mercado para las baratas, tanto nuevas como de segunda mano. Cuestión aparte es el tema de los préstamos hipotecarios y de que los sueldos no han subido tan deprisa como los precios o los tipos de interés, pero siempre se pueden ir buscando soluciones. Por lo pronto, ya he planteado el tema de los chalets de segunda mano, mi especialidad favorita en el sector, con la ventaja de que conozco bastante bien las zonas "chaleteras", y éso tiene un valor por el que estoy planteando unas condiciones. El jueves, en otra inmobiliaria, me dijeron que lo apreciaban, pero que no podían pagarlo. Espero que en esta ocasión haya más suerte. Ya os contaré. 

En plena cuesta de Enero.

Bueno, ya ha pasado una semana más, sin casi pena ni gloria, en este mes de fama tan chunga como es Enero. Y es que, en general, por lo que veo y oigo en la calle, hay un compás de extraña espera, que tiene casi todo paralizado, como si se esperase a que pasen las elecciones antes de "mover ficha".

Esta semana he tenido dos entrevistas de trabajo. Una de ellas, remitida por el SERVEF (Servicio Valenciano de Empleo y Formación), a una inmobimliaria que, curiosamente, es propiedad de una de las coordinadoras que tuve en una empresa, del mismo sector, en la que trabajé durante cinco años. Y es que, como dice un hermano mío: "El mundo es un pañuelo lleno de mocos": La oferta era ridícula en cuanto a los honorarios (600 € brutos de base, por doce pagas, aparte comisiones), y trabajando en un tema como el de los pisos de segunda mano, muy trillado y con una competencia salvaje. He expuesto mi experiencia en el mundo del chalet, que puede dar a ganar bastante dinero, pero hay que saber trabajarlo, y que requiere más gasto por los desplazamientos. Me han dado la razón, les ha gustado la idea y los conocimientos que pueda aportar, pero...No me los pueden pagar. En fin, que la cosa no ha cuajado, me han firmado la carta de presentación para que la devuelva a mi oficina de empleo y me he ido tan tranquilo.

La otra oferta era para trabajar en una importante compañía de seguros, donde me han intentado "vender la moto", hablando de su importancia en el mercado, sus proyectos, y las grandes posibiliades que puedo tener si me decido a trabajar con ellos...A contrato mercantil, es decir, dándome de alta como autónomo. Lógicamente, les he dicho que nones, pues ya he tenido bastante mala experiencia en lo de trabajar de autónomo, por lo desprotegido que se está y lo cara que resulta la Seguridad Social que se paga, a cambio de unas míseras pensiones el día de mañana. Y es que, nos guste o no, si analizamos la Historia, vemos que muchas grandes obras se hicieron con esclavos...

Es curioso, pero ya es la tercera vez, en menos de un mes, que me llaman de alguna empresa del sector seguros, diciendo que han visto mi "Curriculum vitae" en la web de empleo "Laboris.net.", en la cual lo tengo colgado para cuando veo alguna empresa del sector inmobiliario. Tendré que dar un toque de atención en esa web, para que no cedan mis datos más que a los sectores en los que tengo experiencia, pues de lo contrario no hago sino perder tiempo

Así que, por ahora, me limitaré a seguir cobrando mi prestación y continuar preparando mis oposiciones. Si me surge alguna "chapucilla" interesante, de relleno a mis ingresos, ya hablaremos.

Por lo demás, parece mentira que estemos en Enero, pues en la zona de Valencia, aunque a primera hora de la mañana hace fresco, hay momentos en que estamos entre 14 y 18 grados a mediodía, con un sol espléndido, aunque en esta semana han habido algunos días algo ventosos. Todo será que, de repente, vengan unas salvajes bajadas de temperatura que menden a hacer puñetas muchas cosechas. Recuerdo hace años, en Enero del 85, hubo unas heladas salvajes, alcanzándose incluso varios grados bajo cero en Valencia, algo que no se veía desde hacía muchísiomo tiempo. Se heló toda la cosecha de naranja, y muchos árboles se "quemaron" por tan bajas temperaturas, causando enormes daños a la economía agrícola de Valencia. Éso sí, en muchos comercios se agotaron estufas, radiadores , mantas y ropa de abrigo que estaban años y años muertos de risa en sus almacenes.

Y es que ya lo dice un refrán: "Nunca llueve a gusto de todos".

Buen finde a todos/as y nos vemos el lunes.

La clave Gaudí

Bueno, ye me he leido el libro que se titula como el post de hoy, debiendo decir que me ha encantado, pues se trata de una novela en la que se mezclan datos y lugares reales, junto con elementos fantásticos de esoterismo, sociedades secretas, misterio, acción y algo de sangre (Tal vez demasiada, según podrá opinar alguno. Estoy seguro que, si se decidieran a emplear el argumento de este libro para un guión cinematográfico, se haría una película trepidante y exitosa. A ver si hay suerte...

No os digo más, por si llevais idea de leerlo, no sea que si os anticipo detalles os quite la magia que lleva toda sorpresa al leer una nueva obra.

La verdad es que tiene un estilo que "engancha", por lo que, cosa rara en mi, he procurado leerlo despacio, para disfrutar el mayor tiempo posible. Siempre me he considerado un "devorador" de libros, pero en esta ocasión he preferido dosificar el placer de su lectura. Los autores, pues es un libro escrito entre dos (Esteban Martín y Andreu Carranza), confieso que me eran desconocidos hasta ahora, pero los tendré en cuenta para ir buscando otras obras suyas, aunque a lo mejor, por separado, no tienen tanta calidad, y éso que es dificilísimo que dos artistas concuerden bien a la hora de juntarse para una obra en común. Creo que desde finales de los 60, con Dominique Lapierre y Larry Collins (¿Arde París?, El quinto jinete, Esta noche la libertad) hacía tiempo que no veía una obra escrita entre dos autores.

En casa saben que me encanta la lectura, sobre todo de temas en los que salgan a relucir sociedades secretas, los templarios, misterios de origen medieval con epílogo en la edad actual y otras obras de novela ambientada en épocas pasadas, por lo que saben contentarme bien regalandome algún libro cuando llega una fecha señalada. Sin embargo, tengo dicho que no me compren nunca una primera edición, sobre todo en formato de "lujo" o tapa dura, pues es mucho más caro que en formato rústico o "de bolsillo". ya que éste contiene las mismas letras y se gasta menos dinero. Y es que, desgraciadamente, la cultura parece que sea un artículo de lujo, por los precios a los que se han puesto los libros. En esta ocasión, no me han hecho caso, aunque como era un regalo de Reyes, no quise decir nada, por no quitarles ilusión a quienes me lo han obsequiado.

Mi mujer me decía, hace unos días, que por qué no donábamos mi hija y yo algunos libros a la biblioteca de la zona, pero ante el gesto de enfado que hemos hecho, no ha querido seguir adelante con la sugerencia. Es curioso, pero a veces me da por volver a releer obras que ya leí anteriormente, descubriendo muchas veces algunos aspectos que no noté antes. ¿No os ha ocurrido alguna vez?

Por cierto, si alguna vez veis una obra de Nicholas Wilcox (Cuyo estilo me encanta, por lo "enganchoso"), para quienes no lo sepais, es un pseudónimo del escritor Juan Eslava, que escribe con los dos nombres.

Poco que contar.

Reconozco que esta semana apenas he aparecido por aquí, aunque la verdad es que no hay mucho que contar, tras la vuelta a la normalidad, pasada la vorágine de las fiestas de Navidad y Reyes.

Comienza la "cuesta de Enero", aunque debo decir que no se ve mucha alegría. El viernes fuimos mi mujer y yo, a un "Hipercor", a cambiar unas prendas que compramos para Reyes a nuestros hijos, y casi me asusté de lo excesivamente tranquilo que lo ví todo: Se podía aparcar con total tranquilidad y había que buscar a los dependientes, que debían andar por los almacenes, de poca faena que había en las secciones. Reconozco haber visto épocas de rabajas más animadas.

 No sé si es que no hay dinero, si es que se ha gastado mucho o si es que el personal ya está a la espectativa de lo que pueda pasar en las elecciones y nadie quiere "mover ficha" hasta entonces, guardando los mínimos ahorros que haya, por si acaso.

No queda sino esperar.

Referente a mi follón con la Administración, me han asegurado que, en Febrero, cobraré todos los atrasos. De los intereses, se siguen haciendo los locos. Lo malo es que, si he de acudir a contencioso, no es cuestión que me gaste en abogado más de lo que reclamo legítimamente como mío.

Otra cosa para esperar. 

Volviendo a la normalidad.

Al menos en teoría, después de dos semanas, juntándose las vacaciones de mis hijos, las fiestas de Navidad, Nochevieja, Reyes, y los días de más faena de mi mujer en su Mercadona.

De todas maneras, se vuelve a una rutina que también cansa, pues mis hijos entran a clase a las 8 de la mañana, por lo que hay que levantarse a preparar desayunos y bocadillos, pues si nos fiamos de que se lo hagan ellos, estoy convencido de que se irían de casa todos los días sin tomar nada, ni prepararse el almuerzo del recreo. Y después, ya se sabe, arreglar la casa, mirar correo (Más que nada por ver si sale alguna oferta de trabajo interesante a la que apuntarse), preparar comida, llevar a mi mujer a su trabajo (O ir a buscarla, dependiendo del turno que tenga) y estudiar los temarios de las oposiciones. Por la tarde, a última hora, un rato al gimnasio, a terminar de machacar el físico.

Además, hay que soportar la "cuesta de Enero", epílogo de la vorágine de gastos que hemos llevado estos días, cosa difícil ante tanta oferta que surge con las rebajas. Al final, de la Visa no saldrán número rojos, sino el Arco Iris al completo...

Y mientras tanto, a ir contando los días que me quedan para ese viaje a Roma, a primeros de Abril, con mi hija. Habrá que ir ahorrando (Aunque no sé de dónde) y seguir buscando algún trabajillo de relleno, para poder disfrutar cuando llegue ese momento.

Por otra parte, comentar que los Reyes no se han portado mal del todo, aunque mi mujer y yo ya habíamos quedado en que el principal gasto de esa festividad era para nuestros hijos. Yo le he comprado a ella un reloj "Lotus", pues hacía tiempo que me había comentado qe quería uno de marca acreditada, ya que los baratos apenas le duran nada. Y también le he comprado un chal de "cachemir" que le gustó mucho. A mi me han dejado un lote de perfumería masculina ("Sándalo" de Adolfo Domínguez), un libro ("La clave Gaudí", que está muy bien) y un vale por una cantidad de dinero, a determinar, para gastar en Roma, cuando Pilar cobre en Febrero una gratificación que le ha concedido la empresa)

¿Os han dejado muchas cosas por Reyes? Ya me contareis.

Auténticamente "kafkiano."

Y creo que no es para menos, después de una mañana de pesadilla, por un tema que aún no ha concluido.

Resulta que ayer recibo un SMS en mi móvil, en el que el banco en que tengo mi cuenta me comunica que esoy en descubierto. Me voy a la oficina (Llena de gente), ingreso el dinero que me piden (Sacándolo de una Visa que tengo para "emergencias especiales"), y muy extrañado, pues creía tener dinero disponible, me voy a casa y me pongo a consultar los movimientos de mi cuenta por Internet.

¡¡¡Sorpresa!!! Me doy cuenta que, desde Noviembre no me han ingresado la prestación por desempleo. Me voy a la oficina del INEM y me dicen que figuro como dado de alta en una empresa, como trabajador por cuenta ajena. Después de mucho discutir, logro que me den el nombre de la empresa, y resulta que es una en la que estuve a punto de entrar a trabajar a primeros de Octubre, pero donde no llegué a hacerlo por que las condicones pactadas no eran las que me constaban a la hora de firmar contrato. Bien, pues resulta que la empresa ya me había dado de alta en la S.S., y a causa de ese alta, me habían dado de baja en el paro. Sin embargo, a pesar de que me volvieron a dar de baja el mismo día, y de que nunca se firmó un contrato, me encuentro con la desagradable sorpresa de tener suspendida la prestación.

Pero ahí no termina la odisea. Me toman nota y firmo para volver a cobrar la prestación, con sus atrasos incluidos, pero no será...¡¡Hasta Febrero!! Les digo entonces que voy a pedir intereses, pues considero que ha habido una "pifia" por su parte y que se me han causado unos perjuicios, máxime en estas fechas de tantos gastos, y estando pagando un crédito, amén de los gastos propios de una familia. Se me empiezan a hacer los locos diciendo que no saben si tengo derecho a esos intereses, pues la baja la da dierctamente un programa que cruza datos del INEM con los de la S.S. Les comento que, si da directamente la baja en el paro, también puede dar el alta, pues imagino que las acciones programadas lo estarán de acuerdo a una normativa y que, en todo caso, se me debía haber avisado de la baja en el paro,¡ Y me dicen que no lo saben! Que en todo caso, debería reclamar a la empresa que me dió del alta, sin haber firmado el contrato.

Bastante cabreado, me voy a la oficina de la S.S., donde casualmente trabaja una clienta de mi mujer. Hablo con ella. Me confirma el nombre de la empresa, y me dice que el alta y la baja se dieron el mismo día, con la clave de "anulación", por lo que su actuación fué correcta según normativa, y que se extrañan mucho de cómo han actuado en la oficina del INEM.

Vuelvo a la oficina del INEM, les pido me den la cantidad que, en teoría cobraré en Febrero, para, por una parte, calcular la base de los intereses que pienso reclamar, así como para emplearla como justificante para ir a mi banco y pedir una especie de anticipo sobre una cantidad, garantizada por la Administración, y que me hace falta para poder gastar en estas fiestas. Me dicen que no me la pueden dar hasta la semana que viene, pues tienen su sistema ocupado durante toda esta semana, por la cantidad de "nóminas" que han de meter para la gente que va a cobrar la prestación este mes. Le vuelvo a preguntar si el alta nueva ha de pedirla el interesado por normativa y, si es así, que me digan cuál es y su correspondiente artículo. ¡¡Y me responden que no lo saben!!

Ya más mosqueado aún, les pido un formulario para tenerlo preparado y solicitar los intereses a los que no pienso renunciar, y me dan una especie de hoja de reclamaciones para que la curse, sin saber explicarme cuanto tiempo tardan en responder. Me voy de allí diciéndoles que voy a presentar todos los datos a la OCU, de la cual soy socio, y que este caso va a salir publicado en la revista sobre "Dinero y Derechos" que edita esa organización, independientemente de que presente una queja ante el "Sindic de greuges" (Una especie de Defensor del Pueblo que actua en la Cominidad Valenciana).

Después, me voy al banco y espero hasta las 14 h. para hablar con el director, pues había unos cuantos clientes antes que yo. Le explico lo que pasa, le muestro todos los documentos que he reunido a lo largo de la mañana, y le pido alguna solución, para no tener que pasar todo el mes en números rojos. Después de estudiar el caso, dado que mi mujer tiene nómina, me hace una ampliación en la Visa, que transfiero a la cuenta, a devolver en cuanto cobre en Febrero todos los atrasos. Tiene el detalle de no cobrarme gastos. Gracias a ésto, me voy a casa más tranquilo en lo que se refiere al bolsillo, pero el cabreo que llevo encima y el tiempo perdido toda la mañana...¿Quién me lo paga?

En fin, que entre unas cosa y otras llevo un mosqueo que no me lo termino. No quiero meterme en abogados (Y éso que tengo un par de viejos amigos laboralistas) porque los pleitos a la larga te hacen perder más de lo que pretendes reclamar. Si el dienero que pido fuera de la Administración, sería una cosa, pero da la casualidad de que es un dinero mío, que he estado cotizando legal y religiosamente.

¿Alguien puede citarme algo oficial que funcione bien?

Buenos propósitos.

Es lo que siempe se dice, pasada ya la Nochevieja, por aquello de "Año nuevo, vida nueva." Aunque después, de lo dicho nada, o las cosas se tuercen por sí solas, pues siempre he afirmado que "Todos tenemos escrito nuestro Destino, pero...¿Alguien ha podido leerlo?

Bueno, dejando aparte temas filosóficos, espero que todos/as hayais tenido una buena entrada de año, y que las copas que se acostumbra tomar en Nochevieja no se os hayan subido mucho a la cabeza. En lo que a mi se refiere, apenas probé el alcohos durante la cena o tras las uvas, pues vinieron a casa unos familiares de mi mujer y después tenía que llevarlos a su casa. Maldita la gracia que me hace el coger el coche en esa fecha, por cómo va la gente de "pasada" de copas, aparte de los múltiples controles que se iban a montar, por parte de la Policía Local, para control de alcoholemia. Ya le he dicho a mi mujer que es el último año que lo hago, que si alguien quiere venir a casa a pasar la Nochevieja, bienvenido sea, que en mi casa la hospitalidad es sagrada, pero que se busquen la vida para regresar a sus hogares, porque además, esa noche también hay taxis (por lo menos, yo ví algunos).

Y al día siguiente, celebré mi santo en casa, tranquilamente; había invitado a tres de mis amigos más allegados de adolescencia y juventud, que actualmente viven solos (Uno es viudo, el otro divorciado, y el último es soltero, aunque estuvo viviendo en pareja unos años), de manera que me consideraba un poco el  bicho raro del grupo, por ser el único casado. Debo decir que lo pasamos muy bien, recordando mil y una anécdotas de aquella etapa que ya pasó, y que comimos muy bien: Picoteo de ibéricos, lomo al horno envuelto en hojaldre y piña natural de postre. Todo bien acompañado de vino de reserva y de buen cava, más una copita de coñac que guardo para ocasiones especiales. Todos se fueron contentos, bien alimentados y encantados de no tener que haber cocinado ese día. Cuando se marcharon, estuve ayudando a mi mujer hasta tarde, recogiendo y limpieando todo, pues llevaba cansancio acumulado de varios días. Hoy ha entrado a trabajar a las 7 de la mañana, por lo que nos hemos levantado a las 6, para llevarla a su Mercadona, pues a esa hora hacía frío y las calles estaban muy solitarias. Afortunadamente, se va a tomar libre hasta el lunes, a partir de que acabe hoy de trabajar.

Y volviendo al título del post de hoy, de momento llevo idea de buscar un trabajo de "relleno", mentras sigo con mis oposiciones, cuyo estudio volvere a retomar en serio en cuanto acaben estos días festivos y todo vuelva a la normalidad. También me quiero esforzar todo lo posible por sacar las oposiciones, volver al gimnasio con el brío de antes (Especialmente a causa de los kilos que se ganan en estas fiestas) y, en Abril, irme unos días con mi hija a Roma.

Ya os iré contando cómo se van cumpliendo o no estos propósitos... 

Diecisiete años.

Ése es el tiempo que hace, hoy, 30 de Diciembre del 2007 en que me convertí en padre de familia, o lo que es lo mismo, cuando nació mi hijo Manuel, tras un largo proceso de parto (Unas 21 horas), y que culminó con la llegada al mundo de alguien muy esperado por mi mujer y por mi. Atrás quedaron amargos recuerdos vividos, a causa de un aborto padecido dos años antes, y que todavía hace que se humedezcan un poco mis ojos cuando me viene a la cabeza tan triste acontecimiento.

Y es que, como dice un hermano mío, muy humorista él: "Al tiempo no lo atrapa un galgo". La verdad es que parece que fué ayer cuando nació mi hijo, un frío día de invierno. Fué bien avanzada la noche, al poco de habernos acostado, cuando Pilar, mi mujer, notó que había roto aguas. Como ya nos había advertido su tocólogo, siendo primeriza daba tiempo de sobra, pero yo ya hacía tiempo que tenía todo preparado para acudir al hospital. Nos vestimos rápidamente, fuimos a la Maternidad, PIlar, ingresó, me puse a llamar a la familia y empezó una larga espera...

Y hay que decir que el niño se hizo de rogar, pues no se presentaron anomalías, pero el proceso iba muy lento. En aquella época, yo fumaba, pero muy poco. Sin embargo, con tantos nervios por la espera, me fumé en un día un paquete de Chesterfield; entre éso, el frío que hacía, y tanto entrar y salir del hospital, agarré una faringitis que me duró casi tres meses. Pero éso era lo de menos. En aquellos momentos, lo importante para mi era que todo saliera bien.

Y al final salió, a la 1 de la madrugada, sin tener que recurrir a cesárea, que era lo que mas temíamos, dado el cómo se alargaba tanto. Cuando tuve a mi hijo en brazos por primera vez, una extraña sensación recorrió mi cuerpo, al sentir temblar entre mis manos aquel ser que acababa de llegar al mundo. Hoy, aquel bebé que pesaba algo más de 3 kg., se ha convertido en un mocetón de 1,85 y que gasta un 46 de zapato... Cuando le hemos felicitado esta mañana, he comentado: "Hoy no puedo hacer contigo lo que hice hace diecisiete años. Casi eres tú el que hoy me cogería en brazos."

Recuerdo que le compré a Pilar una sortija de oro, con cuatro pequeñas gemas, para celebrar el nacimiento de nuestro primer hijo, tan deseado. Después vinieron tres días de espera más en el hospital, antes de volver a casa. Coincidió la Nochevieja durante ese tiempo, y todavía recuerdo cómo fuí buscando, por los bares de alrededor del hospital, algún botellín de cava para celebrar mi primer fin de año como papá. Y también celebré allí mi santo (Y el de mi hijo) el 1 de Enero. Me acuerdo que me regaló mi padre, cuando vino de visita, un libro de Frederick Forsyth (El negociador), que me vino muy bien para las noches en vela que tuve que pasar allí hasta que a Pilar le dieron el alta.

Todo lo recuerdo como si hubiera ocurrido ayer mismo. Y sin embargo mi hijo ya está en una etapa, tan bonita como difícil, que es la adolescencia. Algo que creo todos recordamos cuando ya hace tiempo que pasó, como si deseáramos que volviera.

Y 20 meses después, nació mi hija Sherezade, a la que hoy en día veo como el vivo reflejo de mi madre, lamentando que abuela y nieta nunca se hubieran conocido. Pero ésa es otra historia, que en su momento ya contaré...


Cuidadín, cuidadín. Je, je, je.

Hoy es día de los Inocentes, así que mucho cuidado hoy con todo. ¡¡¡No os fieis de nadie!!!  Je, je, je. Porque de cualquier parte os puede venir una bromita, más o menos pesada, en función de la confianza de quien os la gaste.

Yo recuerdo inocentadas muy buenas de la prensa o de la T.V., así que estar atentos/as a lo que oigais decir en las noticias, aunque a veces se nota demasiado el "cante" de la misma.

Por lo demás, hoy no tengo grandes cosas que contar. Sólo que estoy deseando que pasen pronto estas fiestas y que todo vuelva a la normalidad. Ya hemos dado el paso de Navidad, ahora queda Nochevieja y Reyes. Epílogo: La "cuesta" de Enero...