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Azahar y salitre

11 de Septiembre.

Hay que reconocer que, para la Historia, esta fecha marca una efemérides de recuerdo más o menos turbulento:

El 11 de Septiembre de 1.714, durante la Guerra de Sucesión en España, Barcelona se rindió a las tropas borbónicas, perdiendo con ello el uso de sus Fueros.

En la misma fecha, de 1.906, Gandhi comenzó con su movimiento de la "No Violencia", a fin de lograr una serie de mejoras sociales para la India.

Un 11 de Septiembre, de 1.962, The Beatles grabaron su primer "single", titulado "Love me do."

El 11 de Septiembre de 1.973, Augusto Pinochet dió un golpe de estado militar en Chile, derrocando al presidente Allende, que se suicidó.

Y todavía nos queda en la memoria el recuerdo del sangriento atentado a las Torres Gemelas, en Nueva York, un 11 de Septiembre de 2.001.

Pero yo creo que un 11 de Septiembre, de hace unos cuantos años, fué muy importante para mi, pues ese día...Nací yo.

A partir de hoy, ya soy un año más viejo, aunque...¡¡Peor es no llegar ni poder compartir esa fecha con todos a quienes aprecio!!

Motes y apodos.

El origen de nuestros apellidos viene de muy antiguo, sobre todo de la época medieval, o incluso antes, cuando a las personas se le añadía al nombre un apodo, que podía ser de origen gentilicio, patronímico, indicador de su oficio, etc. Y con el tiempo, ese apodo empezó a figurar en documentos escritos, y así hasta nuestros días.

Sin embargo, en muchos pueblos todavía se sigue conociendo a las personas por su mote o apodo, muchas veces de tipo familiar, heredado durante generaciones, sin saberse siquiera cuál fué el origen de ese sobrenombre, pseudínimo, mal nombre o "nick", como se dice en lenguaje de internautas.

En mi caso concreto, por parte de padre no hay caso, pues ya desde mi abuelo hemos sido de ciudad, pero por parte de mi madre, en Benejúzar (Alicante), de donde era su padre, allí somos de los "Pipas", y familiares de los descendientes del "Cojo". En el caso de mi mujer, parte de su familia es de Onda (Castellón), y allí forman parte de los "Condes". Suele ser muy normal el llegar a un pueblo, preguntar por alguien por su nombre y apellidos y no saber darte razón, pero en cuanto dices el apodo, enseguida saben su dirección, vida, obra y milagros... Como ya dijo Unamuno:"Que país, que paisaje y que paisanaje".

Otro caso es el de los apodos que todos, sobre todo en época escolar, hemos dado a compañeros y/o a profesores, algunas veces con cierta crueldad. Yo recuerdo, cuando estudié la primaria en Maristas, que había un profesor, D. Emilio, al que le llamábamos el "ojo-choto", pues padecía de un fuerte estrabismo, que te daba escalofríos cuando te miraba a la cara, pues no sabías con qué ojo te estaba observando. Era profesor de matemáticas, y debo reconocer que sabía enseñar muy bien su asignatura, pues la vivía con un entusiasmo tan grande que acababa por contagiarlo a su alumnado. Lo más curioso del caso es que su apodo fué pasando de una promoción a otra, y él siempre se comportaba igual año tras año. Otros apodos de la época: D. Adrián (El sapo), el hermano David (El cabolo), el hermano Pablo (El Danone), y así otros por el estilo.

En el Instituto, el ser más mayores tampoco nos libraba del vicio de seguir poniendo apodos a los profesores, incluso creo que con más acidez y crueldad, si cabe. Recuerdo a un profesor, al que conocía de vista, pues no lo tuve nunca dándome clase, cuyo nombre  he olvidado, pero sí me acuerdo de su apodo (Jorobín de los bosques), pues el pobre hombre padecía una deformación de columna que le hacía ir con una pequeña "chepa". Y una profesora de Ciencias Naturales (Dª Aurora), bajita y con muy mal genio, siempre vestida de negro, a la que llamábamos "La cucaracha". También había un profesor de latín, muy bueno en la materia, D. Jaime Caruana, que estaba sordo como una tapia (De hecho, llevaba un "sonotone" de ésos de cable y micro en el bolsillo), al que llamábamos "D. Sordete". Curiosamente, era una persona con un gran sentido del humor, pero muy recto en clase cuando había que serlo, y que estaba dotado de una inmensa paciencia.

No sé cuantos de los que visitais este blog os dedicais a la enseñanza, o conoceis su ambiente, pero imagino que el tema seguirá igual. Yo tengo una prima y varios antiguos compañeros que está trabajando de profesores, e imagino que conocerán si tienen o no apodo, pero siempre han preferido ignorarlo, o no decirlo para evitar mosqueos. Je, je, je.

Y es que, a pesar de que los tiempos avanzan, no podemos evitar el uso de ciertas ancestrales tradiciones...

 

¿Qué hacer? ¿Qué no hacer?

Bueno, ya ha pasado la primera semana de Septiembre, que para muchos implica una vuelta a la rutina del trabajo diario, con más o menos sentimiento de "trauma"  o síndrome post-vacacional.  Y la verdad es que no sé qué planes hacer para este finde, pues Pilar trabaja esta semana de tardes, por lo que el sábado acabará a las tantas, y no sé si hay planes para ir a Oropesa, pues mi suegra está sola allí, y aunque aquello estará mucho más tranquilo, os confieso que cada vez me da más pereza el coger el coche, y más viajando de noche.

Me gustaría quedarme en casa, y poner un poco de orden entre mis trastos, pues he pensado vender unos cuanto por Ebay, y con lo que saque, o bien ir ahorrando para ese crucero que quiero hacer dentro de tres años, o comprarme una cámara digital decente, pues veo que cada vez se usan menos las de carrete, que un día u otro habrán pasado a la historia. De hecho, cuando mis hijos se han ido de excursión, y les he ofrecido alguna de mis cámaras, siempre han preferido una digital sencilla, que les compré hace un par de Navidades.

En cuanto a mi trabajo, continúa la excesiva trabnquilidad, sin apenas visitas, ni para información ni de post-venta, y me temo que se me está empezando a contagiar cierta apatía...

A ver si en estos dos días puedo poner en orden mis ideas, parte de mis trastos, y el lunes estoy algo más animado.

Buen finde a todas/os.

Tragedias humanas.

Una vez más, los noticiarios nos traen la novedad de otra tragedia humana, esta vez en Canarias, con la captura de otra embarcación, llena de inmigrantes subsaharianos, en la cual viajaban, junto con los rescatados vivos, 14 cadáveres, de pobre gente que no pudo soportar los rigores de la travesía. Además, se comentaba en la misma noticia, que se cree que sólo una de cada tres, de esas precarias embarcaciones, logra realizar con éxito la travesía desde África hasta Canarias...

Me han impactado sobre todo tres imágenes: Una, la de la embarcación, bastante llena de agua, en donde se veían apilados los cadáveres. Otra, la de uno de esos naúfragos, rezando al estilo musulmán, como agradeciendo a su dios el haber llegado vivo, aunque sea a un destino incierto. Y la otra, la de un voluntario de Cruz Roja, hombre ya de cierta edad, empujando una silla de ruedas, en la que se veía a uno de esos inmigrantes subsaharianos, con la cara haciendo un gesto entre cansado y lloroso, mientras el voluntario trataba de animarlo, acariciándole la cabeza y dándole unas cariñosas palmaditas en las mejillas.

Aparte de esa tragedia, todavía colea en el ambiente la del accidente de aviación en Barajas, del que ahora se siguen tratando de buscar responsabilidades, y se habla de que ya se están empezando a pagar indemnizaciones a los familiares de los fallecidos, sin querer tener en cuenta que, por mucho que se haga, nunca se podrá devolver a la vida a ésos que ya se fueron para siempre, víctimas de la fatalidad. A destacar la encomiable labor de los servicios de asistencia psicológica, que creo que, en muchos casos, también acabarán anímicamente afectados, así como a bomberos, policías, médicos y equipos científicos de identificación, y  la de todos los que colaboraron en la rápida solución de lo poco que se pudo hacer tras la catástrofe.

Y me viene a la memoria, casi siete años después de aquel horrible atentado a las Torres Gemelas de Nueva York, una imagen que me impactó: Se veía a uno de los voluntarios buscadores de personas enterradas bajo los escombros, de los que se ayudan con un perro especializado, que estaba sentado descansando, con un rostro que denotaba una gran fatiga, falta de sueño, y el organismo al límite de su resitencia. Sacó una pequeña botella de agua y bebió un sorbo. A continuación, puso un poco de agua en el hueco de la palma de su mano, y la ofereció a su perro, que también bebió. Ambos formaban un equipo, y lo compartían todo...

Lo peor de todo ésto es que, a pesar de que las tragedias humanas se van sucediendo una tras otra, y hay una gran mayoría que se podrían haber prevenido, poco se hace para evitarlas. En cambio, sí que se ve a muchos políticos aprovechando para "chupar cámara", haciendo como que ayudan y criticando a los mandatarios, por su poca previsión, pero haciendo pocos comentarios constructivos.

Violencia/No violencia.

Es curioso, pero cada vez que veo un noticiario, se ve que la violencia va tomando posiciones, tanto en el ámbito doméstico (Ya van unas 42 mujeres muertas, que se sepa, en España, en lo que va de año, a manos de sus parejas), como a la hora de reivindicar algo. Parece como si la gente, se dedicara primero a "enseñar los dientes", antes que comenzar a dialogar.

Hace un par de noches, como me encontraba un poco desvelado, me fuí de nuevo al salón de casa, a ver alguna película en t.v. por cable, a la espera de que me viniera el sueño. Y, en uno de los canales, estaban haciendo la que trataba sobre la vida de Mahatma Gandhi. Ese hombre, empleando la táctica de desobediencia civil, sin violencia, consiguió liberar la India del dominio de los ingleses. Sufrió prisión, vió como eran reprrimidos y muertos muchos de sus seguidores, pero nunca llamó a combatir la violencia con violencia, lo cual podría haber hecho provocando una guerra de desgaste, pues aunque los ingleses tenía armas, eran muchos millones de hindúes contra unos miles de británicos. La manera que más utilizó para protestar era la de sus ayunos (Hoy diríamos que eran huelgas de hambre), incluso a costa de su salud.

Otro ejemplo de conseguir algo sin violencia lo tendríamos en la figura del líder afroamericano Martin Luther King, que empleando también la táctica de la "no violencia", y de la desobediencia civil, consiguió que se eliminaran muchas prácticas discriminatorias contra los negros, que eran tratados casi como esclavos en bastantes estados de USA. Incluso, tuvo que competir contra otros hermanos de raza, como Malcom X, que eran más partidarios de métodos violentos, para lograr el "Black power". Fué muy famoso, en las Olimpiadas de México 68, el gesto de dos atletas negros, que levantaron el puño, enguantado en negro, al recoger sus medallas, representando al movimiento de los "Panteras negras". Hoy en día, en USA, las personas de raza negra han logrado importantes puestos en la política y en el gobierno, como Condolezza Rice, y ya se habla de la posibilidad de que un hombre de color (Barack Obama), pueda llegar a ser presidente de la nación más poderosa del mundo.

Curiosamente, tanto Gandhi como Luther King, defensores de la "no violencia", murieron de forma violenta...Y, también es una paradoja, ninguno de los dos creó una escuela que haya seguido ningún líder político ni sindical, en nación alguna, hoy en día. Todo se suele hacer a base de amenazas, confiando en lograr lo que se desea a base de amedrentar a la parte contraria.

 

Y se acaba Agosto...

Y con ello, vuelve la normalidad y/o la rutina para más de uno, que haya tenido esos días de vacaciones durante dicho mes. Dichoso el que haya podido ir de viaje, el que haya podido disfrutar en la playa o en la montaña, en la segunda residencia o en la de un familiar o amigo. Habrá quien se habrá empeñado de bolsillo, pagando a crédito algún viajecito al extranjero, aunque con tanta desgracia (Por accidentes aéreos sobre todo), la verdad es que da algo de repelús el salir de nuestras fronteras.Yo, este año, me he tenido que conformar con una semanita (Que, dicho sea de paso, me vino bastante bien para resolver temas diversos), aunque confío en que el año que viene haya más suertecilla...

Este finde se supone que las carreteras estarán muy saturadas de vehículos, si bien ya ha habido gente que ha anticipado su regreso a casa. Yo lo he notado este mediodía, cuando he ido a comera casa, pues no había tantos sitios libres para aparcar como en estas dos últimas semanas, y mi mujer, en Mercadona, ha notado bastante público comprando y haciendo encargos para llevar a casa. Éso sí, muuuuuuuucha gente pagando con tarjeta, pues el bolsillo ha vuelto "tieso" de las vacaciones, y mucho personal aún no ha cobrado.

Y la semana que viene, para muchas familias, empieza el "llanto y crujir de dientes" con el presupuesto de la vuelta a clase...

Yo me iré de nuevo este sábado por la tarde a Oropesa (Maldita la gracia que me hace salir a carretera este fin de semana), para volver el domingo por la noche. Habrá que tener mil ojos y grandes dotes de prudencia en la carretera. Y el lunes, a contemplar el espectáculo del "trauma" que muchas caras traerán reflejado, tras volver de vacaciones.

Buen finde a todas/os. Nos vemos la semana que viene.

Nombres raros (O estrafalarios, según se mire)

Aparte de la curiosa costumbre (Heredada de mi madre y de mi abuelo), de mirar las esquelas mortuorias en el periódico, también tengo la de mirar el santoral del día, donde a veces descubro nombres que, por su rareza y/o fealdad (Aunque éso es cuestión de gustos), casi llegan a poner los pelos de punta.

A veces es tradición familiar (Luego os cuento una que hay en mi familia), o también la costumbre de poner el santo del día, aunque entre las varias opciones que pueda haber, se elige la "menos vista" o la que impacte más. Aún así, hay nombres que su sola mención casi asusta, por lo estrafalaria. Recuerdo que en la mili, había un sargento que se llamaba Lutgardo, y un teniente llamado Egdunio. Y éso es sólo un botón de muestra de lo que nos podemos encontrar, sobre todo si en nuestro trabajo acostumbramos a tomar datos personales, o a ver documentaciones.

Una de mis bisabuelas, por parte de madre, se llamaba Basilisa, y cuando a veces hablo con alguno de mis primos de esa rama familiar, y le comento que ninguno ha puesto a una hija el nombre de nuestra bisabuela, hay quien me dice: "Éso no es un nombre. ¡¡Es una maldición gitana!!". Recuerdo cuando, en plan de broma, le decía a mi mujer que, si tenía una hija, le podríamos poner como a mi bisabuela, me amenazaba con el divorcio...Je, je, je. El nombre de mi hija (Sherezade) era una ilusión de mi mujer, y aunque es un nombre poco oido, más que raro lo considero exótico.

Curiosamente, un hermano de mi abuela materna se llamaba Eutimio. A mucha gente ese nombre le causa extrañeza, pero como en la familia estamos acostumbrados a él, casi nos parece un nombre corriente. Ese tío-abuelo mío fundó la que hoy es la papelería-imprenta más antigua de Alicante (Papelería Eutimio). Hoy en día la regentan dos de sus nietos, de los cuales uno ha seguido con la tradición de su nombre...

No hace muchos años, leí un artículo sobre un pueblo de Castilla-León, que no recuerdo cómo se llama, en el que todos sus habitantes se caracterizan por nombres rarísimos, aunque figuren en el santoral. Y lo hicieron así para que en la comarca, cuando se preguntara por alguno de ellos, enseguida se les pudiera localizar. Cada loco con su tema.

¿Teneis algún familiar o conocido con un nombre poco común? Ya me direis algo.

¡¡Ostras!! ¡¡Mi marido!!

Ésas fueron las primeras palabras que dijo Pilar, en cuanto vió la cara a nuestra hija, que acababa de nacer.

Habíamos llegado tarde a casa, con mi hijo en brazos dormido, tras cenar en casa de mis suegros. Durante el camino habíamos comentado algo acerca de las fechas de la vuelta al trabajo, tras la baja maternal, ya que le iba a tocar reincorporarse por Navidad, la época de más faena en el mundo de la alimentación.

Cuando llegamos a casa, le dieron ganas de ir al baño, del que salió diciendo: "Es curioso, he mojado algo las bragas, pero no es nada raro, no creo que haya roto aguas, como la otra vez". Y se volvió a meter en el baño de nuevo. Salió otra vez, con una compresa en la mano y me dijo: "El caso es que sólo se moja si me aprieto. Noto como unos retortijones, pero no es como cuando nació Manu."

Yo le dije: "Llama a tu madre y que se lleven al niño a su casa. Nos vamos al hospital, y que te echen una miradita, que para mandarte a casa siempre están a tiempo". Y así lo hicimos. Vino mi suegra, en compañía de mi cuñado, y se llevaron a mi hijo. Mi suegra le dijo a Pilar: "No eres primeriza, y no hay dos partos iguales. Id al hospital". Por una vez, mi suegra coincidía conmigo...

Mientras tanto, yo iba preparando los neceseres, el de mi mujer y el del bebé que había de venir. Incluso, recuerdo que tuve que coser el botón de uno de ellos, que estaba casi suelto. Cogimos el coche y nos fuimos al hospital, ya pasada la medianoche. Durante el camino, Pilar me iba diciendo: "Me mandarán a casa. Me faltan quince días". Yo callaba, pues creía todo lo contrario, pero no quería asustarla, ya que con el parto del niño estuvo casi 20 horas, y al final nació extraído con ventosa. Al menos, no hubo que recurrir a cesárea...

Llegamos al hospital, hicimos el ingreso por urgencias y me fuí a la sala de espera. Al cabo de un rato, me llamaron por megafonía y acudí a la entrada de la maternidad, donde una enfermera me entregó la ropa de mi mujer. Le pregunté: "¿Se queda en observación?" a lo cual me contestó: "Está en dilatación. Ha entrado con seis centímetros". Cuando me dijo aquello, se me pusieron los pelos de punta, pensando...¡Si nos entretenemos un poco, nace en el coche!

Y me volvieron a llamar al cabo de un breve lapso de tiempo, para decirme:"Ha sido una niña. Ha pesado 3,800 kg, y está bien. Pero ha ido todo demasiado rápido, de manera que estamos haciendo unas pruebas a su mujer. No es que haya un contratiempo grave, pero es mejor asegurarnos, pues no suele ser normal un parto tan rápido". Sus palabras me hicieron preocuparme un poco, pero no me quedó más remedio que volver a la sala de espera y aguardar de nuevo...

Y es que, desde que en casa notó "algo raro", hasta que nació la niña, no habían llegado a pasar tres horas.

Y otra vez me llamaron por megafonía. Me recibió otra enfermera que se extrañó al verme solo y me preguntó: "¿Sólo viene usted?". Y yo le respondí: "Estamos en Agosto, es domingo y se ha adelantado quince días. ¿A quién encuentra en Valencia?". Ya iban a llevar a Pilar a planta, y me dejaron que subiera con ellos. Mi mujer, desde la cama, me hizo gestos para que fuera a besarla. Y entonces ví a mi hija. La primera imagen que tengo de ella es la de una impresionante cara de cabreo, pegando manotazos para quitarse de encima la mantita con que la habían tapado, dando unos lloros/gritos como diciendo: "¡Quitadme ésto! ¡Que hace mucho calor! ¡Collons!."

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Todo ésto lo recuerdo como si hubiera ocurrido ayer mismo. Y hoy, 24 de Agosto de 2008, se cumplen 16 años.

Felicidades, Sherezade.

Feliz cumpleaños, hija mía.

Sueños.

Cuando dormimos, solemos soñar. Es algo normal, que incluso creo es objeto de estudio en psicología y en psiquiatría. Se dice que el subconsciente funciona incluso mientras dormimos, y nos proyecta imágenes de algo que hemos vivido, que hemos deseado y no logrado, e incluso se habla de sueños premonitorios...Dicen que hay libros que hablan del lenguaje de los sueños, y que incluso Freud, el padre de la psiquiatría e inventor del psicoanálisis escribió sobre la interpretación de los mismos.

Últimamente, en mis sueños aparece gente que, por desgracia, ya no está en este mundo, pero que forma parte de mis recuerdos. Personas que alguna vez significaron algo para mi, sobre todo en mi infancia. También aparecen, aunque no tan a menudo, aquellos personajes con quien viví una historia que no cuajó, pero que nunca he logrado olvidar, y que me hacen preguntarme, una vez más: ¿Qué habría ocurrido si...? Pero después la vida llevó esos asuntos por otros derroteros, para bien o para mal.

Hace unos días, me partía de risa con mi mujer, pues me sonaba a chiste lo que le pasó: Soñaba que estábamos de obras en casa de su abuela, como si nos hubiéramos ido a vivir en aquella enorme casa. Y cada vez que se despertaba, cuando se volvía a dormir, continuaba con las obras. Total, que decía que se había despertado cansadísima, de tanto trabajar.

Aunque, para reir de verdad, lo que soñé una vez, hace ya años, que un hermano mío y yo, montábamos una empresa, en un enorme caserón antiguo, que en la entrada tenía un gran arco de cerámica, con el nombre de la empresa: "Sonrisas y lágrimas. Fábrica de cunas y ataúdes". Y de la risa que me dió, al leer aquel letrero, me desperté a carcajada limpia. El toque de humor negro, que no falte. Je, je, je.

Animaos y contadme algún sueño que os haya impactado, o que os haya hecho gracia.

Barrio fantasma.

Éso es lo que parece la barriada en que vivo. Todo cerrado, nadie por la calle, calma total. Como en la películas del Oeste, sólo espero ver, de un momento a otro, esos matorrales secos que ruedan arrastrados por el viento, mientras a lo lejos se oye el aullido de los coyotes...

Mi mujer trabaja hoy por la mañana (En Mercadona no saben lo que es un puente, ni parece que quieran saberlo, de cara a sus empleados), y ayer por la noche nos vinimos de Oropesa, para volvernos a marchar hoy nuevamente. Mi hija se ha quedado allí a pasar el puente de la Asunción, pero se volverá de nuevo el domingo por la noche. Y a mi se me terminan las vacaciones, de manera que el lunes, vuelta a empezar, aunque sea para puro aburrimiento, pues por la oficina de ventas no creo que vaya a ir nadie.

Volviendo al título, la verdad es que en mi barriada, e imagino que en muchas otras que no sean demasiado céntricas, se vuelve problemático el comprar (Salvo en supermercados de cadena) o incluso encontrar un bar abierto dónde tomarse tranquilamente un café. Esta semana, que estuve haciendo chapucillas en casa, cada vez que me daba cuenta que era preciso comprar determinado material, se me llevaban todos los demonios, pues tenía que coger el coche e irme a varios km. de casa, a alguna macrozona comercial, a comprarlo, de forma que casi costaban más los portes que lo que necesitaba.

Pero, al menos, y como dice un refrán: "No hay mal que por bien no venga", pues...¡¡Se puede aparcar!! Lo cual, en temporada normal, es casi una "Mission impossible", como el título de la peli.

Lo más curioso, cuando el personal venga de vacaciones, a primeros de Septiembre, es que durante casi una semana van como "zombies", tal vez traumatizados por la vuelta a la dura realidad del trabajo. Fijaos y vereis que es así.

Buen finde a todos/as. Nos vemos la semana que viene.

Chapucillas en casa.

Bueno, al final el viaje a Oropesa, el pasado finde, fué muy tranquilo, sobre todo a la vuelta, por la noche, en que apenas había gente por la carretera. No me gusta mucho viajar de noche, como a la mayoría de la gente, pero como conozco bien esa carretera, al menos no se me hace muy pesado.

Lo malo es que esta semana me toca hacer dos veces el viajecito, pues nos iremos el jueves por la tarde, para volver el viernes por la noche, pues mi mujer no tiene puente en Mercadona, y le toca trabajar el sábado por la mañana. Y después, de nuevo a Oropesa. Maldita la gracia que me hace salir tanto a carretera, pero todo sea por el bien de la familia...

Y esta semanita, la empresa me la ha dado de vacaciones (Pues, la verdad, entre lo flojo que está el negocio, y con un puente festivo de por medio, poca faena iba yo a tener), pero Pilar ya se ha encargado de que no me aburra, por lo que me hizo una lista de una serie de chapucillas que había que hacer en casa.

Ayer, lunes, estuve cambiando el sistema de ducha que tenemos en el cuarto de baño, y ahora hemos puesto uno de ésos que se llaman "dobles", en los que hay una fija y, adosado a ella, una de ésas "de teléfono", con un selector en la tubería principal, para elegir con cual se quiere duchar uno, según le apetezca. No me acordaba lo caluroso que puede ser nuestro baño, pues no tiene ventana abierta al exterior, y se ventila por una rejilla a un tubo respiradero. Por éso, en cuanto terminé con toda la faena, tuve el privilegio de estrenar lo que había instalado, pues sudaba a chorros.

Y, aprovechando que estaba trabajando en el baño, también le instalé a mi mujer uno de esos espejos, con un brazo extensible acoplado a la pared, y con dos caras (Una de ellas de aumento), que me dijo le iba a venir bien a la hora de arreglarse. Y al final también quedó bien instalado. Por cierto, que mi hija, cuando se miró en el espejo de aumento, casi le dió un pasmo el verse tan agrandada la cara, diciendo.!Que mareo!

Hay que tener en cuanta que, el trabajar con un taladro eléctrico en un cuarto de baño es algo arriesgado, por si accidentalmente se abre un grifo y se moja, pues podría haber una trágico accidente...Y también hay que ir con mucho tiento a la hora de taladrar un azulejo, para que no se raje y el agujero salga en su sitio, pues la broca patina.

Hoy, le toca el turno al sofá grande, de los dos que tenemos en el salón, en el que hay que reajustar la base sobre la que descansan los cojines, pues como es de tres plazas, suele "descolgarse" por la parte central. Me tocará desmontarlo casi del todo, y volver a clavar las "cinchas", que son como unas correas que forman parte de la base.

En fin, que no me aburriré.

Y mañana, ya veremos...

Como locos.

No lo puedo remediar: Cada vez me da más pereza salir a la carretera, tal vez por la cantidad de animaladas que veo hacer a muchos al volante. Cuando las noticias dicen el número de víctimas mortales que cada día, o cada fin de semana, se cobra la carretera, siempre pienso que son muy pocos, pues tal como se conduce, deberían haber el doble por lo menos. Lo malo es que, muchas veces, esas víctimas son personas que iban circulando correctamente, y que no tenían culpa alguna de lo sucedido.

Todos los días, entre idas y vueltas de casa al trabajo y viceversa, me hago unos 80 km, en gran parte por autovía, que ahora tiene tres carriles, por lo que se debería circular holgadamente y sin riesgos. Pues ni por ésas. Se suele ver a más de uno, generalmente si conducen coches de cierta potencia, circulando por el carril de más a la izquierda, adelantando a todo el mundo, y cuando están casi a la altura de la salida que han de coger, se cruzan tranquilamente, confiando en la potencia de su vehículo para estar lo menos posible expuesto a una situación comprometida.

Por éso, cuando en el fin de semana, mi mujer dice de ir a algún sitio, se me hace muy cuesta arriba. Mañana sábado nos iremos a Oropesa, a pasar el finde en la playa, ver a mi hijo y llevarle algunas cosas a mi suegra. Y tengo muy pocas ganas de ir, pero estamos obligados. Me tocará ir con cien ojos, mientras procuro no correr, por seguridad y por no despilfarrar combustible, que no lo regalan. Ya os contaré cómo fué el viaje.

Buen finde a todas/os.

Regalos

No siempre es necesario algún motivo especial, como puede ser una fecha concreta (Aniversario, santo, cumpleaños, etc.) para regalar algo a quien se aprecia. Tampoco es necesario gastar mucho, pues siempre he sido de los que dicen: "La intención es lo que cuenta".

Hay regalos que se hacen por tradición, como es el caso de San Valentín, el día del Padre, o de la Madre, o los que se acostumbra a hacer por Navidad o Reyes.

Aunque a veces hay regalos que se hacen como "soborno", o para conseguir algo concreto, aunque yo creo que en este caso la sinceridad y el cariño están ausentes, lo cual estropea el detalle. Cuando voy de viaje, suelo traer alguna pequeña bagatela para aquellas personas que aprecio de verdad, como muestra de que me he acordado de ellos. Y, vuelvo a decirlo, no es necesario hacer un gran gasto. Por muy poco se puede lograr que alguien a quien queremos de verdad sea feliz por unos instantes...

Recuerdo en una ocasión, con L***, que tuve una discusión con ella, pues le hice un regalo con toda la ilusión, que me fué comentado con estas palabras: "Con regalos no se puede comprar el amor de una persona". Aunque aquello me sentó como un jarro de agua fría, debo reconocer que, en el fondo, decía una verdad muy grande. Es preferible rechazar cortesmente un amor que se ofrece de forma sincera, antes que dar pie a falsas esperanzas y jugar con los sentimientos del otro. En aquella ocasión, hubo una bronca más, de las siete u ocho que tuvimos a lo largo de nuestra relación, y que, tras la reconciliación pertinente, acabó en una de esas noches desenfrenadas de alcohol y sexo, que tanto abundaron en aquella historia.

Con PIlar, en los tres años que duró nuestro noviazgo, csai siempre solíamos regalarnos cosas para la casa, y siempre aceptábamos esos presentes con mucha ilusión. Curiosamente, el primer regalo que le hice, antes de ser novios, me da un poco de "corte" decirlo en este blog, aunque si alguien quiere que se lo diga en un e-mail privado, no tiene más que pedírmelo. Sólo diré aquí que fué algo cargado de cierta picardía, que hizo que Pilar se pusiera como un tomate...Je, je, je.

Buenas personas.

Un tío mío, por parte materna, fallecido hace años, solía decir: "Ser buena persona no es ningún mérito, pues todos tenemos obligación de serlo". Desgraciadamente, o es que al personal le gusta el morbo, suelen darse más noticias de maldades que de buenas acciones...

Hay quien dice que todos tenemos un "otro yo", que muchas veces nos hace actuar de forma inesperada, llegando a realizar acciones en las que una cierta "mala leche" latente estalla con toda su virulencia. Yo, por ejemplo, me considero una persona pacífica, enemigo de toda violencia, pero a veces, lo reconozco, hay ciertas situaciones que difícilmente puedo controlar. Después, cuando todo ha pasado, me suelo arrepentir de lo que haya podido hacer o decir, por mucha razón que tenga, y pido disculpas si he causado algún daño.

Hay quien es remiso a hacer favores, por aquel viejo adagio que dice: "Yo no tengo enemigos, pues nunca le he hecho un favor a nadie". La primera vez que lo oí, me pareció una aberración, aunque después, en determinadas ocasiones, me ha parecido que encierra verdades como puños. Hay que tener en cuenta que, por hacer un favor a alguien, a veces se puede perjudicar a un tercero que esté implicado en el tema, por lo que lo mejor es no entrometerse. Aún así, si hago algún favor a nadie, nunca espero que se me devuelva, pues desgraciadamente la ingratitud es una de tantas cualidades de la naturaleza humana. Y se me lo devuelven, la alegría y gratitud es la máxima posible...

Hoy me encuentro algo "depre", a causa de lo parado que está el tema en que trabajo (Soy comercial inmobiliario), lo cual hace que me ponga a filosofar para entretener un poco la mente. Espero que el lunes ya tenga los ánimos un poco más alegres.

Buen finde a todas/os.

Veraneo en la ciudad.

Este año, entre que mi mujer ya tuvo sus vacaciones en Junio, y  yo, como entré a trabajar en Marzo, aún no sé en qué momento me tocarán, de forma que estoy veraneando en la ciudad, pues los fines de semana nos quedamos en Valencia, al menos de momento, pues el apartamento de Oropesa está alquilado hasta el primer fin de semana de Agosto.

Contra lo que se puede pensar, no es tan malo quedarse en la ciudad, pues cuando hace calor, lo hace en todas partes: En la playa, en el campo, en la montaña, etc. En ciudad, tienes una gran ventaja, puesto que...¡¡Se puede aparcar!! Lo que a lo largo del año suele ser una "misión imposible", ahora es muy fácil de realizar. Aparte de éso, allí donde entres te tratan muy bien, pues como hay tanta gente fuera de la cidad, están desesperados por atender a los clientes.

Este último fin de semana , además, ha sido bastante entretenido. El sábado por la noche nos fuimos todos a un auto-cine que hay cerca de Valencia, adonde ya fuimos el verano pasado. Hay gente que ve la peli desde el coche, mientras que otros se llevan mesita y sillas playeras, para ver la proyección tan ricamente, al lado del coche. En nuestro caso, nos llevamos unas sillas plegables, la cena en bocadillos y una nevera con bebidas frescas. Allí la temperatura era muy agradable, por lo fresquita, ya que estaba muy cerca del mar, y nos pudimos reir a tope viendo "Superagente 86", por lo que la velada salió redonda.

El domingo por la mañana, nadie quería levantarse, y como soy poco dormidor, antes de las 10 de la mañana ya estaba en la calle. Me fuí a ver un poco de las carreras de Fórmula 3 que se corrían en el circuito urbano, y después marché a ver una feria medieval que se había instalado en el cauce del Turia. Muchos puestos de artesanía, pero con un calor de justicia. Al final, me tomé un té árabe con hierbabuena, muy caliente y dulce, junto con un pastelillo típico argelino, llamado "cuerno de gacela". Todo estaba exquisito, y ayudó a reponer fuerzas.

Para el próximo finde, ya veremos...

Gente y vida en mi barrio.

Desde que me casé, hace ya unos cuantos años, que vivo en la barriada de Tres Forques, en Valencia. Está a las afueras, pero no es el típico barrio-dormitorio, pues cuenta con bastantes servicios y está bien comunicado con el centro por autobús. Además, apenas queda a menos de un kilómetro de la V-30, que es una autovía que enlaza con las salidas a Madrid , Barcelona o Alicante. Es una barriada de forma curiosa, pues tiene la forma de un triángulo de aproximadamente un km. y medio por lado, dentro del cual hay un colegio público, tres supermercados de cadena, comercio diverso y fincas bastante nuevas, la mayoría con algo más de treinta años.

He visto cómo ha ido evolucionando la barriada, y como dato curioso os diré que ya no hay guarderías (Llegaron a haber tres), pues aquellos niños ya han ido creciendo, y no se han instalado casi nuevos matrimonios en la zona.  También hay dos restaurantes chinos, aparte de diversos bares y restaurantes tradicionales, que se suelen llenar los sábados por la noche, aunque haya algo de crisis...

Sin embargo, la suerte de los negocios que se han montado ha sido muy desigual, pues, por poner algunos ejemplos, hay bares que conozco de toda la vida, mientras otros han pasado por diversas manos a lo largo de estos años. ¿Suerte? ¿Buena mano para mantener la clientela? ¿Buenos precios? ¿Quién lo sabe?

Hay una esquina en la que, en todo este tiempo, he conocido negocios muy dispares en el mismo local, pues ha sido bar, despacho de pan, tienda de complementos y ahora es una zapatería... En todo caso, deseo mucha suerte a los que se han aventurado ahora.

De soltero vivía en una zona más residencial, junto al Palau de la Música y el Jardín del Turia, pero, después de tanto tiempo, no creo que quisiera cambiarme de nuevo de barriada...

Chapucillas por un lado, fantasmas del pasado por el otro.

Yo creía que este fin de semana iba a transcurrir sin pena ni gloria, pues entre que el apartamento de Oropesa está alquilado (Hasta el primer finde de Agosto), y que se pronosticaba mucho calor, la verdad es que no tenía hechos planes, pero al final ha resultado más ajetreado de lo que creía.

El sábado por la tarde, como mi mujer trabajaba, sólo salí un ratito, cuando ya casi no hacía sol, a echar un vistazo a una exposición de coches deportivos, de diversas épocas, que se ha montado en Valencia.Y debo decir que ví algunos modelos preciosos, sobre todo los antiguos, pero no estuve allí mucho, pues no había aire acondicionado en aquella enorme sala, y no apetecía mucho estar allí. Además, iba solo, y me gusta poder conmpartir impresiones en esas visitas, por lo que iré de nuevo otro día, con mi mujer o alguno de mis hijos. Hice algunas fotos, pero no sé cómo habrán salido, pues no usé mi Canon, sino la digital de mi hijo, y no me aclaro mucho con ella.

El domingo, hubo de todo, pues había que hacer algunas chapucillas en casa, de ésas que vas dejando para hacer un día tras otro, pero que al final me decidí a llevar a cabo. Por una parte, cambié una de las lámparas del pasillo, de ésas de tipo "plafond", pues la que había estaba muy estropeada. Y hay que decir que me ha costado bastante, pues la escalera en la que me subía era muy baja, por lo que me tocaba doblar el cuallo hacia atrás para ver lo que hacía, aparte de tener muy poca luz, ya que tuve que desconectar la corriente, y trabajar a la luz de una pequeña linterna que me iba sosteniendo mi hijo, que no siempre acertaba en el punto a iluminar. Además, tenía que trabajar al tacto, ya que, tras hacer los agujeros en el techo para colocar la base de la lámpara, después no acertaba a colocar los tornillos en los tacos.

Finalmente, todo ha salido bien, y el pasillo se ve de otra manera, con una luz más intensa y clara que antes. Después, he aprovechado para repasar algunos enchufes, que no hacían demasiado bien los contactos, y ahora ya funcionan correctamente. Por último, he repasado con silicona algunas juntas en el cuarto de baño, que ya están bien selladas, aunque hayan dejado cierto pestazo que espero de vaya pronto...

Por la tarde, a última hora, hemos ido a que nos diera un poco el aire por la zona del Paseo marítimo de la Playa de la Malvarrosa, y allí me ha sucedido algo que ha puesto en marcha, en mi interior, a uno de esos fantasmas del pasado que intento olvidar, sin resultado, pues me he cruzado con una mujer que, al primer golpe de vista, creía que era S***, aquella que tanto jugó con mis sentimientos. Afortunadamente, tras fijarme mejor, he visto que no era ella, pero un cierto escalofrío me ha recorrido la espalda al verla. Menos mal que PIlar no se ha dado cuenta...

Después, mi mujer y yo hemos entrado en uno de esos bazares chinos, de los que abren hasta en domingo, que había por aquella zona playera, y hemos entrado a curiosear un poco. En unas perchas, había colgado unos curiosos kimonos, de una tela muy vaporosa, que me ha hecho veir a la memoria uno similar, que le compré en Canarias, hace muchos años, a L***, aquella persona con la que viví un espejismo de felicidad, con frecuentes peleas y reconciliaciones, que solían culminar en noches de alcohol y sexo a tope. Y la primera imagen que recuerdo de aquellos momentos, era cuando L***, al levantarse de la cama, se ponía ese kimono, rojo y con unas letras chinas bordadas en la espalda, mientras me echaba una curiosa mirada, entre pícara y cómplice, mientras se dirigía a preparar el desayuno. Y de nuevo un escalofrío me ha recorrido la espalda, al venirme a la memoria esos recuerdos. Y menos mal que tampoco se ha dado cuenta Pilar...

En resumen, que estoy deseando que empiece de nuevo la semana de trabajo, a ver si centrándome en la faena (Aunque no sea mucha) o lo que procuro estudiar para las oposiciones, voy enterrando en el pasado a ciertos fantasmas.

 

Antología del disparate.

"Los vulgarismos son palabras que vienen de Bulgaria"

"El caviar se hace de huevos de centurión"

"Partes de la fruta: Cáscara, chicha y hueso".

No, no me he vuelto loco ni me he puesto a desvariar soltando animaladas, sino que me limito a exponer tres "botones de muestra" recogidos en una "Antología del disparate", obra que cada cierto tiempo, en versión corregida y aumentada publica D. Luis Jiménez Díez, catedrático de instituto jubilado, que recopila respuestas absurdas recogidas en exámenes, hechos por estudiantes de muy diversos niveles.

Había comprado este libro, a trevés de la web "Iberlibro.com" para enviárselo a una amiga que tengo en Chile, que está de encargada en una biblioteca pública, pero que fué maestra rural, y me contaba las "burradas" que había visto en exámenes de sus escolares. Sin embargo, antes de enviárselo, me dió por leerlo, auqnue ya había leido una edición anterior, hace años.

Es un libro "descacharrante", pues no se puede leer de forma seguida más de media página sin que estalle la risa ante lo absurdo, rayando en lo cómico, de más de una respuesta, que tal vez suene a chiste, pero que han sido escritas en exámenes.

Ante ello, un profesor se puede hacer varias preguntas, de las que creo que las dos más frecuentes serían:

1) ¿Suspenso perpétuo o sobresaliente en imaginación?

2) ¿He venido durante todo un curso a explicar asignaturas en clase?

Y es que no me extraña que, ante resultados así, más de un profesional de la enseñanza termine con una depresión de caballo... Y que no me ofenda nadie de los que siguen este blog y que se dedican a la noble tarea de enseñar, invitándoles a que cuenten algún disparate que hayan "pescado" en un examen.

En serio os lo digo: Si podeis haceros con un ejemplar de ese libro, sea de la edición que sea, la risa está más que asegurada.

El comodón de hoy es el inútil del mañana.

A veces me desespero, pero mis hijos me ponen histérico por lo comodones que se han vuelto. No colaboran casi en las faenas caseras, por más que intento inculcarles que las cosas, para saber disfrutarlas, hay que aprender a padecerlas. Una cosa tan simple como el bajar a comprar algo que hace falta, en un momento dado o porque se nos olvidó comprarlo, parece que sea como enviarlos a una misión imposible. Hay veces en que tanto Pilar como yo les decimos que nos prohiben descansar.

Y es que maldita la gracia que hace volver del trabajo y tener que ponerse a trajinar en casa. Yo recuerdo, que desde adolescente, ayudaba en casa a mi madre en lo que podía, estando encantado de ser útil. Además, la vida moderna, que cuenta con la ayuda de muchos electrodomésticos, no es, o no debe ser tan pasada como años atrás, pues la ropa sucia se mete en la lavadora, los cacharros de cocina van al lavavajillas, y la comida que ya está hecha o casi hecha, se mete al microondas. Pues nada...¡¡Los papás a hacer de criados!!

No sé si es que los de mi generación, o la de mi mujer, asumíamos mejor ciertas faenas, o papeles dentro de la unidad familiar, pero a veces alucino con lo poco que colaboran los jóvenes de ahora que, curioamente, para irse por ahí con los amigos sí que pierden el culo...

Hoy, sin ir más lejos, cuando me he ido de casa, después de comer, he puesto en marcha el lavavajillas, que estaba lleno (Hay que saber usarlo racionalmente), pero cuando he vuelto de trabajar, cuatro horas después, tras venir del trabajo y de ir a comprar fruta, que no había, no habían sido ni tan siquiera capaces de vaciarlo y guardar los platos, vasos, cubiertos y cacharería similar. ¿Tanto cuesta? Yo creo que ni se han dado cuenta de que he puesto en marcha el aparato.

Éso sí, estar ante la tele viendo "culebrones" o jugando con el ordenador, sí que han podido.

¿No es para mosquearse?

 

Espeluznante noticia, que invita a la reflexión.

Hoy oía en la radio del coche, y después he visto en la tv, la tragedia de esos inmigrantes clandestinos, que han llegado a la costa almeriense, tras haber perdido la vida muchos de sus compañeros durante la travesía. Y lo malo es que varios de los fallecidos (De un total de 15), eran bebés. Criaturas que han perdido la vida cuando apenas habían comenzado en ella; y lo peor es que su tumba ha sido el mar, no quedando ni tan siquiera el consuelo de una modesta sepultura en la tierra, donde ir a honrar su memoria alguna vez.

Contaba la radio que los psicólogos que atendían a los naúfragos, asistían al lamentable y triste espectáculo de las madres que, como si no quisieran reconocer la tragedia, seguían preguntando por sus hijos, y se empeñaban en buscarlos...

Aparte de intentar ayudarles en su desgracia, aunque sea por pura y simple humanidad, independientemente de que sean inmigrantes clandestinos e indocumentados, creo que cabe preguntarse el por qué de embarcarse en esa aventura, huyendo de la miseria de sus paises, intentando encontrar una vida mejor en una tierra extraña, arriesgando su vida y endeudándose para pagar, muchas veces a gentes sin escrúpulos, por poder llegar a las costas europeas.

Pienso que se les podría ayudar de otra forma, como por ejemplo invirtiendo en montar fábricas y empresas en sus países, con la supervisión de organismos internacionales, a fin de evitar abusos y fraudes. Lo malo es que habrá quien dirá que de esa manera, en un futuro, competirían contra sus benefactores, al producir con unos costes mucho más bajos.

Curiosamente, ahora nos quejamos de crisis, de recesión económica, de carencias económicas, etc. Pero creo que, comparando con sus condiciones de vida, vivimos en un paraiso.