Blogia

Azahar y salitre

Literatura, fama y olvido.

Siempre me ha gustado leer, al igual que tener muchos libros. Algunos sólo los leo una vez, y después ocupan su sitio en alguna estantería, de las muchas que hay en casa guardando diversos ejemplares de obras encuadernadas. Hay veces en que no los vuelvo a leer porque no me han gustado, o porque creo que he comprendido perfectamente el mensaje que la obra contiene. Sin embargo, otros libros los he leido en más de una ocasión, como por ejemplo "La lápida templaria",  de Nicholas Wilcox (Pseudónimo secundario del escitor Juan Eslava Galán). Ambientado en época moderna, es una especie de epílogo a la "Trilogía templaria" de dicho autor, compuesta por "Los falsos peregrinos", "Las trompetas de Jericó" y "La sangre de Dios".

Pero no quiero hablar de ese autor y su obra, pues para gustos los colores, y a lo mejor a muchos de vosotros no os gusta su estilo. Hoy quisiera cometar el caso curioso de los escritores, que como artistas que son, intentan vivir de lo que mejor saben hacer, siendo a veces víctimas de la incomprensión de gran parte del público, o de intereses editoriales que ven en ellos simplemente algo  alguien con lo que ganar dinero...

Y, curiosamente, hay muchos escritores que en un momento dado de su vida ganan dinero gracias a su arte, pero que en cuanto mueren, dejan de verse o venderse sus obras. Citaría, como ejemplo, a dos escritores norteamericanos, de los cuales uno de ellos fué una mujer que llegó a conseguir el Nobel de Literatura: Pearl S. Buck. Esa escritora norteamericana, hija de un misionero, fué la que mejor llegó a retratar el ambiente y la forma de ser de la China anterior a Mao.

El otro fué un escritor afroamericano, fallecido en España en 1991 (Se afincó en nuestro país en los años 50), especializado sobre todo en novelas de ambientación histórica, llegando incluso algunas de ellas a ser llevadas al cine. Su nombre: Frank Yerby. ¿Os suena? Yo me he leido casi todas sus obras.

También podría hablar de grandes escritores españoles, sobre todo del siglo XIX y XX, que apenas son estudiados en las escuelas, institutos y universidades de nuestro país, que incluso llegaron a ser hombres de gran fama en su tiempo. Bien es cierto que algunos de ellos sí que siguen siendo estudiados hoy en día: Benito Pérez Galdós, Antonio Machado, Miguel Hernández o Vicente Blasco Ibáñez (Del que, por cierto, este año se conmemora el 80 aniversario de su fallecimiento).

En cambio, otros de los que recuerdo haber leido excelentes relatos y/o poemas, apenas son citados tan siquiera de pasada en las clases de Literatura: José Mª de Pereda, Pedro Antonio de Alarcón, Azorín, Emilia Prado Bazán, etc. ¿Es debido al cambio en los gustos del público lector o a que ya no son negocio para muchas editoriales? Salvo algún escaso ejemplo, de escritor más bien folletinesco, enfocado a un público juvenil popular (Alejandro Dumas, Julio Verne, Emilio Salgari, etc:), la verdad es que raramente se da el caso. Mención aparte son los grandes escritores del "Siglo de Oro" español: Cervantes, Quevedo, Calderón, etc. Pero ésa es otra historia de la que ya hablaré otro día.

Curiosamente, se da el caso del portugués Fernando Pessoa, que durante toda su vida no pasó de ser un oscuro oficinista, para que, tras su muerte, su inmensa obra fuera dada a conocer y difundida a todo el mundo. Algo similar sucedió con Kafka, que mandó a su albacea  destruir todos sus manuscritos inéditos tras su muerte, pero cuya orden, afortunadamente para el mundo, fué desatendida...

Y no es que estos dos autores sean precíamente hoy en día demasiado leidos ni estudiados. Tal vez porque, al precio que se han puesto los libros, la Cultura sea un artículo de lujo, y tras la muerte del autor, a muchas editoriales solo les interese ir a la venta fácil.

De todo un poco.

Disculpad si he estado tantos días sin decir nada, cosa poco habitual en mi, pues siempre hay algún motivo para contar, pero en estos últimos días, en que se supone que al estar parado me sobra tiempo...¡¡Voy de cabeza!!

El domingo, como anécdota simpática, os contaré que nos fuimos mi hijo y yo a pasear en bici por Valencia. Elegimos una ruta segura, pues vivimos relativamente cerca del cauce viejo del Turia, que con los años se ha transformado en un inmneso jardín, con zonas de juegos, deportivas y carril bici. Fuimos a visitar el Museo Histórico-Militar, que casi nos iba de paso, y el cual había visto yo hacía unos años. Es una pasada, de limpio e impecable que está todo expuesto, además del respeto con que se tratan allí diversos temas (Sin ningún toque tendencioso-político), aparte de que es gratis.

Después seguimos camino por un carril-bici que atraviesa Valencia por gran parte del casco central de la ciudad, y que llega hasta muy cerca de casa. En resumen, que nos hicimos casi 14 km. y lo pasamos muy bien. Hacía tiempo que no agarraba mi vieja Ulyses, ni mi hijo su "mountan-bike" con suspensión, que le compré hace unos pocos años para Reyes, por lo que las agujetas se hicieron presentes en casa, cuando se enfrió la musculatura...

El lunes fuí a las oficinas del INEM, y me llevé la agradable sorpresa de que iba a cobrar lo mismo que antes de entrar a trabajar en la empresa que ahora me ha tocado dejar, o sea, algo más de 1.000 € al mes. Me dijeron que lo mío se consideraba una "Reanudación", y que en principio lo que he estado cotizando estos últimos ocho meses no cuenta. Preferí callar, pues salía ganando, y aún me queda año y medio por delante, espereando encontrar antes alguna cosa interesante.

Llevo enviados ya un montón de "curriculums", aunque por ahora no hay nada concreto en que vea algún atisbo de poder entrar a trabajar. También es cierto que vamos de cara a una época en que las empresas están más por la labor de cerrar ejercicio a fin de año, y si hay que contratar a alguien, sea después de Navidad. De todas maneras, estaré atento a todo anuncio que considere interesante, tanto en la prensa como en un par de webs de empleo.

Mientras tanto, me toca hacer de "amo de casa" y de chófer familiar, para llevarlos al trabajo (Pilar) o Instituto (Mis hijos), aunque a este sitio debo hacer más de un viaje al día, ya que cada uno de ellos tiene un horario diferente, y sobre todo mi hijo que sale de clase cuando ya es de noche, me preocupa un poco más. Mi hija, tanto a la ida como a la vuelta va en grupo, por lo que sé que no hay problema, pero si alguna vez va sola, prefiero llevarla o traerla yo.

Entre unas cosas y otras, voy de cabeza. ¿No hay por ahí algún trabajito para entretenerme?

No hay mal que por bien no venga.

Gracias a todas/os por las palabras de ánimo que me habeis ido dando, y que han contribuido bastante a levantar la moral que teanía algo alicaída. Esta semana he ido serenando mis ideas, mientras he ido echando "curriculums" en varias ETT de las que también se dedican a selección de personal, y por un par de webs de empleo un poco fiables (La verdad, la mayoría son una m...)

Y también me centro un poco en las cosas de casa, limpiando, llevando y trayendo a los míos a su trabajo o instituto (Según los casos), y preparando la comida de mediodía, lo cual todos agradecen, pues no es lo mismo tenerla recién hecha que cocinada la noche anterior y después calentada al microondas.

Lunes: Potaje de garbanzos.

Martes: Arroz al horno (Y así aproveché caldo del cocido que había sobrado del domingo)

Miércoles: Lentejas, con su chorizo, costillitas y trozos de patata.

Jueves: Guisado de ternera. Me salió muy bueno, con la carne muy tierna, después de más de una hora a fuego lento.

Viernes: "Spaguetti" a la carbonara.

El sábado, posíblemente haga arroz a la cubana.

Y el domingo, si no pasa nada, un buen cocido, que si bien es algo caro, después se pueden hacer muchas cosas con las sobras.

Por lo menos, haciendo todas esas cosas, me distraigo un poco de la preocupación que tengo tras quedarme en el paro, a la vez que me siento algo más útil.

Para cenar, por regla general, lo solemos hacer de forma ligera, con una ensalada y algo de pescado o carne a la plancha. De vez en cuando, una tortilla de patatas, que mis hijos dicen que me sale de cine.

Y el lunes, habiendo concluido los día de vacaciones que no había disfrutado, aunque sí cobrado, me iré por la oficina del INEM a arreglar papeles. Me han dicho que suelen estar a tope, por lo que habrá que madrugar, llevarse el periódico y armarse de paciencia, ahora que hay mucho tiempo libre...

Buen finde a todas/os.

Castañas asadas.

Con la llegada de los primeros fríos, hace años, proliferaban por las calles los puestos de castañas asadas. Sobre un fogón de carbón vegetal, en una sartén con la base agujereada, se asaban esos frutos secos, que en España nos ha parecido siempre algo humilde, pero que en otros países, como en Francia, son apreciadísimas. Prueba de ello es un dulce llamado "Marrón glacé", hecho de unas castañas confitadas, carísimo. Para Navidad, me suelo dar el capricho de comprarme un frasco, y tras las comidas, me como una, acompañada de una copita de Oporto. ¡¡Sublime!!

Me vienen a la memoria recuerdos de la infancia, cuando mi madre o mi abuela me compraban un cucurucho de castañas asadas, que calentaban las manos mientras me las iba comiendo por la calle. El pelarlas era un reto, pues si estaban muy recientes, había que ir quitando la piel poco a poco, soplándo en los dedos de vez en cuando, de lo que quemaban. Hoy en día, se ve por el centro alguno de esos puestos, pero es más bien raro. Pocos oficios quedan de los que hacían que el pan se ganara en la calle, de forma modesta pero honrada.

Todo ésto viene a colación porque, anteayer, fuí a comprar unas cosas a un supermercado, de una cadena alemana (No digo nombres, por no dar publicidad gratuita. Je, je, je.), y me llamó la entención en uno de los expositores una de esas sartenes de base agujereada, que se vendía junto con un curioso artilugio para rajar las castañas, ya que si no se hace, antes de ponerlas al fuego, pueden dar un estallido. Como era barato (No llegaba a los 6 €), compré una. Cuando recogí a Pilar en su trabajo, compré una malla de castañas, y para merendar nos asamos unas cuantas, recordando los tiempos en que, de novios, comprábamos un paquete de ellas en invierno, y lo íbamos compartiendo por la calle...

Estaban deliciosas, aunque mis hijos no supieran apreciarlas cuando se las dimos a probar. Desgraciadamente, hoy en día se han impuesto más los artículos de bollería industrial, menos sanos que unos frutos secos.

Y, en otro orden de cosas, os comento que ya me encuentro más animado. Este pasado finde se me juntó todo, y me afectó mucho al ánimo. Ya he ido dejando "curriculims" por varios sitios, y he ido retomando los estudios para las oposiciones. Habrá que tener paciencia...

De nuevo cesante. (Y algo deprimido)

Pues sí, el día 31 de Octubre se cumplieron los negros presagios que tanto temía, y pasé a formar parte del club de más socios de España: El INEM, en la categoría de "Demandante de empleo".

Vino el coordinador, acompañado de otro compañero que también ha pasado a formar parte del mismo club, y estuvimos desmonatando la oficina de ventas, mientras esperábamos hasta el último momento el posible "milagro" de que la promotora decidiera, finalmente, no rescindir el contrato que tenía con la comercializadora, a la cual yo pertenecía.

Después nos fuimos a las oficinas de la promotora, a entregar las llaves del despacho de ventas, y que nos firmaran el recibo correspondiente a las mismas, para evitar suspicacias y que todo se hiciera de forma legal. La persona que nos atendió, y a la que ya conocíamos de otras veces, nos confesó, privadamente, estar muy "quemada", pues en su empresa han habido dos fusiones con otras, lo cual ha generado cierta destrucción de puestos de trabajo, de tal manera que, de un día para otro, se van sucediendo los despidos, y que de semana en semana no saben quien tendrá la suerte de continuar allí. Si a éso se añade la poco afortunada campaña comercial que están haciendo, y se junta con la psicosis que está generando la crisis en el sector, todo éso es capaz de acabar con los nervios del más valiente y veterano profesional del sector inmobiliario...

Tras salir de las oficinas, nos fuimos a hacer una "comida de despedida", pagada por los jefes, que hasta el último momento han querido quedar bien. De hecho, a mi me han pagado hasta el último céntimo que me correspondía, incluyendo los días de vacaciones no disfrutados y una pequeña indemnización extra, que es de agradecer, al igual que su promesa de que, si en un futuro todo se normaliza, contarán de forma preferente con los que ya hayamos trabajado para ellos. Es lamentable una ruptura por causas ajenas a nuestra voluntad, pero así están las cosas ahora. De todas formas, yo ya estoy echando "curriculums" por varios medios, con la esperanza de que se fijen en mi tarde o temprano.

Me llevé a comer al coordinador y al otro compañero a un mesón-restaurante que hay cerca de casa, y la verdad es que salimos muy satisfechos de allí. Al menos, las penas con el estómago lleno son más llevaderas...

Pero después, ya en casa, empezaron a aflorarme los nervios de una forma muy molesta: Una persistente migraña, que mandaba sus dolorosos ataques en oleadas golpeando mi cabeza en la sien derecha, para pasarse al ojo y rebotar a la nuca. Fuí a tomarme la tensión, por si acaso, pero estaba dentro de límites normales. Aún así, me he pasado tres días a base de Gelocatil (Para el dolor de cabeza) y de cápsulas de valeriana (Para los nervios e intentar dormir mínimamente bien).

El sábado, fuí a pasar el día al chalet de unos tíos de PIlar, y de camino paramos a que dejara unas flores en un cementerio privado, donde se encuentra mi suegro. Mientras estaba en el campo me encontraba bien, aunque afectado de una apatía que hacía tiempo no notaba, y que aún me dura.

Y el domingo, sin compañía de nadie, porque así lo había pedido, fuí a visitar el lugar donde está enterrada mi madre. Y de nuevo volví a sentir una inmensa tristeza, mezclada con impotencia, mientra le colocaba un ramo de margaritas y claveles, sus flores favoritas, en la negra losa de granito que nos separaba. Si no quise que viniera nadie conmigo fué, simplemente, porque no quería que vieran lágrimas en mis ojos...

La esclavitud de la corbata.

La mayoría de los trabajos que he tenido me han obligado a guardar una apariencia de cierta seriedad ante los clientes, lo cual conlleva, en muchos casos, el uso de camisa y corbata. Es curioso el ver que en muchas empresas, aunque no figure en ningún lado, si se trabaja de cara al público, se "recomienda" a los hombres el usar corbata, e incluso traje en ciertas épocas del año, mientras que para las mujeres hay algo más de flexibilidad a la hora de fijar unas normas de indumentaria, siempre que no sea demasiado provocativa.

La corbata...Ese complemento del vestir, eminentemente masculino (Aunque a veces, con algún vestido/traje tipo sastre, o con uniforme, también la lleven mujeres), que se dice fué difundido por los franceses, a partir de una prenda de cuello que utilizaban las tropas mercenarias croatas, en el siglo XVII. A lo largo de la Historia, las ha habido más largas, más cortas, listadas, estampadas, lisas, de colores suaves, de colores fuertes, etc. Incluso, en los casos de fallecimientos, por respeto y luto, se estaba obligado a ir con corbata negra durante un tiempo...

También, cuando no se ha sabido qué regalar, muchas mujeres han regalado a su pareja una corbata, como forma de salir del paso ante el compromiso, sin querer reconocer que los gustos para una corbata (Modas aparte), siempre ha sido algo muy personal, como lo es un perfume o una joya. Personalmente, siempre me han gustado más de estampados pequeños, de motivos simpáticos o de animalitos (La que llevo puesta ahora, es de unos patos salvajes volando), aunque también acepto las de dibujos geométricos discretos. Recuerdo, en una ocasión, llevaba una en la que se veían unos ositos de peluche, y mi jefe, al verla, me dijo:"¿Te parece seria?", y yo le respondí: "No. Pero me la han regalado mis hijos para el Día del Padre."  Y ya no me dijo más sobre el tema.

En tiempos, eran famosas las que se veían por TV, exhibidas por el veterano periodista José Mª Carrascal, tan llamativas y exageradas en sus motivos, que casi había que mirarlas con gafas de sol, de lo que deslumbraban sus colores tan chillones. Aunque las que a veces lleva el cantante retirado Luis Aguilé no le llevan mucha desventaja...

Recuerdo, de mis tiempos de colegio e instituto, que la mayoría de los profesores iban a clase encorbatados, e incluso en los Maristas era normal que mucho alumnos llevasen esa prenda, estando prohibidos los pantalones vaqueros y el uso de zapatillas de deporte para diario, por ser consideradas prendas "poco serias".

Por éso, suele ser muy habitual en mi que, cuando llega el fin de semana, traje, camisa y corbata vayan a parar al último rincón del armario, poniéndome los vaqueros más usados que tenga y algún polo, que esté más bien gastado, junto con unas zapatillas de deporte o unas botas montañeras (En invierno). A veces, cuando visto así, Pilar me dice: "Casi pareces un pordiosero o un vagabundo", a lo cual suelo contestar: "Es posible, pero al menos por unas horas soy un ser libre."

 

Ha pasado un año ya.

Pues sí, hoy, 25 de Octubre de 2008, se cumple un año desde que me decidí a abrir este blog. Y parece que fué ayer...

Debo decir que, en gran parte, debo ese comienzo a nuestra amiga Su (La otra cara de Barbie), a quien creo que todos echamos de menos. Llevaba unos tres años siguiéndola en su blog, y anteriormente en alguna de sus bitácoras, sin decidirme a crear el mío, hasta que ella me indicó los pasos a seguir. Lo último que he sabido de nuestra añorada amiga es que está bien, currando mucho y luchando mes a mes, entre ella y Diego, para ir pagando las letras del piso. Por ahora, no tienen Internet en casa, pero en cuanto lo tenga me ha dicho que seguirá en contacto más seguido con todos los blogueros amigos.

Aunque ahora las cosas no pinten demasiado optimistas, con la siniestra silueta del paro planeando sobre mi, confieso que a lo largo de este año que ha pasado he ido descubriendo gente estupenda, por diversos puntos de la geografía española, con sus historias, sus ideas, sus ilusiones, sus penas... Todos nos "confesamos" un poco a través de estas líneas que intercambiamos a por medio de nuestros respectivos blogs, ventanas abiertas a todo aquel que venga en son de paz. Espero que esta relación dure muchos años, y si hay ocasión, alguna vez, de podernos conocer personalmente, mejor que mejor.

Reconozco que a este blog le falta aún por mejorar en ciertos aspectos, como el de poder intercambiar imágenes y/o archivos sonoros con los demás, pero confieso que soy un poco ignorante en la materia a la hora de incluir esas cosas, por lo que toda ayuda al respecto es siempre bien recibida. De esa manera, estaría encantado de poder compartir con todos vosotros muchas fotografías (Otra de mis aficiones) y otros archivos que seguro os gustarían. Por ahora, os voy enviando alguna cosa particularmente a vuestros correos electrónicos, pero me gustaría, algín día, hacerlo a través de este blog.

Un fuerte abrazo, agradeciendo vuestra amistad, y buen finde a todas/os desde Valencia.

 

Merienda de negros (Con perdón)

Ante todo, agradeceros vuestras palabras de apoyo y solidaridad a lo que comunicaba en mi último post, mientras aguardo tranquilo el desarrollo de los acontecimientos anunciados, a la vez que voy buscando alguna cosa por ahí, que me ayude a salir del paso. Ya sé que, en su momento, contaré con lo que cobre de paro, pero no es plan de sobrevivir con éso.

También quiero pedir disculpas por el título del post de hoy, por si alguno me acusa de racista, pero me limito a emplear una expresión coloquial, bastante antigua, que creo puede aplicarse a la situación económica/política/social que vivimos en estos últimos tiempos, y que de una manera u otra nos está empezando a afectar a todos. También reitero mis disculpas si de nuevo hablo de política, cosa que no me gusta hacer, pero es que hay veces en que las circunstancias pueden conmigo (Y con cualquiera).

En las noticias se oye que el Gobierno va a inyectar miles de millones para sanear la Banca y la Bolsa. Muy curioso. Precísamente dos instituciones siempre mimadas y consentidas por los gobiernos que han habido, sea cual fuere su color, y que ahora, tras jugar con dinero ajeno, puesto en sus manos por gente que sólo quería, en muchos casos, ver crecer un poco sus ahorros (Algunos, de toda una vida), tras haberse llenado los bolsillos y emplearlo mal, piden que se les dé más. Y casi inmediatamente, se ha hablado que, para reforzar algunas entidades bancarias, van a haber posiblemente fusiones entre dichas entidades. Y cuando éso ocurre ( La experiencia así lo demuestra), empieza a haber "limpieza" de personal, que a veces se producen por medio de prejubilaciones, o en otros casos se les "invita" a marcharse con una indemnización más o menos generosa. Es decir, que en cuanto se les ayuda, ya se proponen medidas que lo que van a hacer es destruir empleo...

Sin embargo, con esa política de ayudar a la Banca y a la Bolsa, no se hace sino fomentar una economía de tipo especulativo, en vez de estimular aquellas actividades que generen riqueza (Agricultura, pesca, turismo, industria, comercio, etc.), inyectando dinero, avalado por todos, que realmente las haga rentables, con el debido control por parte de quien corresponda. Y hay que reconocer que, el gran error durante estos años, ha sido el que se ha construido demasiado, invirtiéndose mucho en un mismo sector. Si lo analizamos fríamente, se han construido, en apenas tres años, las viviendas que se deberían haber levantado en diez. Y, claro, ahora hay que "digerir" todo éso.

Pienso, con modesto criterio, que ese dinero que ahora se inyecta, se debería destinar a las pequeñas y medianas empresas (La mayoría de las que hay en España), para reflotarlas, renovarlas y producir más puestos de trabajo...A cambio de que se garantice un salario adecuado a cómo se ha puesto la vida en el país, pues aquí, la cifra media salarial está sobre un 30 % más bajo que en la mayoría de los países de la Unión Europea, tal y como se ha dicho en T.V y otros medios de comunicación. Y es que hay que reconocer que, durante estos pasados años de presuntas "vacas gordas", el crecimiento de bastantes empresas ha sido proporcional, a su favor, a la pérdida del poder adquisitivo de muchos trabajadores. Curiosamente, el personal se queja de lo poco que ha ido cundiendo el dinero del consumidor desde que entró en vigor el euro.

También se debería ayudar, de alguna forma, a aquellas familias que ahora están pasando estrecheces económicas (Que son muchas), para lo cual habría que actualizar los salarios y ponerlo de acuerdo en cómo se ha puesto realmente la vida, además de establecer algún mecanismo de control sobre los precios, especialmente los de los artículos de primera necesidad que, curiosamente, son los que más margen suelen tener entre su precio de origen y el final (Por ejemplo, los productos alimenticios).

¿Sigue sin aparecer nadie que se atreva a arreglar ésto?

No muy buenas noticias.

Ayer vino a verme mi coordinador de zona, que ya me había anunciado su visita el miércoles por la mañana, y debo confesar que su aviso me hizo ponerme en guardia, en previsión de algo poco agradable, como así ha sido.

Me dijo que la promotora, a la cual le estamos vendiendo su obra, ha decidido suspender las ventas, hasta nuevo aviso, lo cual nos obliga a cerrar la oficina y liquidar contrato. La causa, argumentada por los responsables comerciales de la promotora, es que no saben cuando se podrían entregar las viviendas, y ante un hecho así, prefieren cerrar la promoción "sine die". Y el caso es que hacía algún tiempo que me olía algo así, pues las viviendas estaban prácticamente terminadas desde unos meses atrás, pero la urbanización estaba muy retrasada. La causa: El promotor que se tenía que encargar de urbanizar, por concesión municipal, está a punto de hacer suspensión de pagos, y no puede seguir con la obra, lo cual ha perjudicado en la entrega de viviendas a otras tres promotoras.

Ahora viene un largo proceso: Retirada de la concesión, plazo para alegaciones, intervención del aval, etc., que no se sabe a ciencia cierta lo que puede durar, y lo peor es que los clientes que ya han comprado ven cómo han ido pagando, que sus casa están acabadas, y que no se pueden firmar escrituras por faltar la cédula de habitabilidad...

En fin, que de nuevo me he convertido en un afectado más por la crisis que tanto mal ha causado al sector inmobiliario. No sé a ciencia cierta la fecha en que me tocará dejar mi oficina. Tal vez sea a finales de este mes, o todo lo más del que viene. En cualquier caso, mi coordinador me dijo que primero había que firmar la rescisión con la promotora, y después se liquidaría lo que hiciera falta, hasta el último céntimo. A este respecto sé que no hay problema, pues la comercializadora para la que trabajo es empresa seria. Sentiré el no seguir trabajando en ella, pues son gente de trato humano y agradable, de la vieja escuela. Me han asegurado también que, si más adelante todo vuelve a la normalidad, se contará en primer lugar con quienes ya hayamos trabajado para ellos, si no hemos vuelto a encontrar ocupación.

De momento, ya estoy empezando a mirar por "Infojobs" y por "Laboris" ofertas de comercial. Tengo experiencia en varios sectores, pero la duda está en cual elegir, pues todo el mundo dice que, se mire por donde se mire, el panorama pinta bastante negro...

Y de nuevo, ahora que de nuevo voy a tener más tiempo libre, volveré a "clavar codos" de cara a preparar las oposiciones, aunque ahora, por aquello de la reducción del gasto público, se convocan muy pocas.

Por lo menos, para entretener un poco mis ideas, este próximo domingo hay en Valencia una exhibición aeronaútica, si el tiempo no lo impide, en la Playa de la Malvarrosa de Valencia, a la que acudirán diversos tipos de aparatos, incluyendo la Patrulla Águila del Ejército del Aire, con sus espectaculares acrobacias. Si se lleva a cabo y hago fotos, ya os mandaré alguna.

Buen finde a todas/os.

Vuelta a la normalidad.

O al menos éso creo, después de una semana algo atípica, con tanta fiesta (El día 7 en donde yo trabajo, por fiesta local, y el 9 por ser la festividad que os comenté en el anterior post) y tanto gasto, ya que el domingo era el santo de mi mujer (Pilar), mi suegra y también celebrábamos el de mi hija (De segundo es Pilar también, pues su nombre no está en el santoral), de manera que tuve que rascarme de nuevo el bolsillo para cumplir en la debida forma.

A mi mujer le compré un frasco de uno de sus perfumes favoritos (Angel Schlesser), así como otro para mi hija del suyo (Tous). Y es que hay que reconocer que tienen muy buen gusto para elegir fragancias, aunque el bolsillo se encoja aterrado...

También compré para mi hija, por encargo de Pilar, pues ella no lo encontraba, uno de esos curiosos colgantes de plata, en forma de bolita, que suenan como un cascabel, y que se llaman "Atrapa ángeles" o "Llamadores de ángeles", que le gustó mucho. Y después me hizo comprar otro para su madre, pues no sabía qué regalarle, y pensó que uno de esos colgantes le haría ilusión, como asi fué. Nos fuimos a comer a "Suegrilandia" (Casa de la suegra, en cristiano), y pasamos allí gran parte de la tarde, hasta que nos volvimos a casa, pues había que preparar algunas cosas de cara a la vuelta al trabajo, el lunes.

Y no sé si esta vuelta a la normalidad es buena o no, pues en mi oficina de ventas todo sigue paradísimo, aparte de que las noticias sobre economía no ayudan precísamente a que el sector se anime mínimamente. Ahora dicen que se va a ayudar a los bancos y a las Bolsas, pero apenas se dice nada de ayudar a las familias, a las pequeñas y medianas empresas o a los trabajadores autónomos. Se ayuda a quienes han recibido el dinero de los trabajadores, para gestionarlo mal y perderlo. Es decir, que el dinero se va a donde se ha estado jugando con dinero ajeno. La verdad es que no lo entiendo...¡¡Vivir para ver!!

Es un poco la antítesis del bandolero generoso, que robaba a los ricos para dárselo a los pobres. Aquí son los gobiernos los que roban a los pobres para dárselo a los ricos. Y después se extrañan y se quejan de que la gente miente para  pagar lo menos posible de impuestos, de que hay economía sumergida o muchos trabajos que no se declaran, de que el ciudadano ha perdido la confianza en el sistema económico/gubernamental, etc., cuando son los gobernantes los que, con su conducta, han fomentado esa "reacción de rebote" por parte del trabajador/ciudadano/contribuyente.

Perdonad si me pongo algo exaltado en ese terreno, que creo tanto nos está afectando a todos, pero hay cosas que me pueden...

9 de Octubre. Un día muy especial en Valencia. (Y para mi)

El 9 de Octubre es la fiesta autonómica en la Comunidad Valenciana (Antiguo Reino de Valencia), desde 1.238, año en que se rindió a las tropas del rey Jaime I de Aragón. Pero no voy a hablar de la parte histórica, que a muchos podrá parecer un "rollo", sino de una curiosa celebración que se celebra en la misma fecha, año tras año desde hace siglos, y que es una especie de particular "Día de los enamorados", en versión valenciana, para conmemorar a Sant Donís (San Dionisio).

El origen de la tradición, llamada "mocadorá" (De "mocador", pañuelo en valenciano), se pierde en la noche de los tiempos, siendo antecesora del San Valentín, con varios siglos de diferenecia. La costumbre es que los hombres regalen a las mujeres un pañuelo, atado por sus cuatro puntas, conteniendo unos dulces de mazapán, elaborados especialmente para la ocasión, junto con unas frutas hechas también de mazapán. Hay quien completa el presente con alguna pequeña joya.

Según versiones, hay quien dice que ese curioso regalo se basa en que, tras la conquista de Valencia, el rey autorizó a marcharse a los musulmanes que así lo quisieran, pero sólo podían llevarse lo que cupiera en un pañuelo. En cambio, hay quien dice que se inspira en los presentes, generalmente frutos del campo, con quien los siervos obsequiaban a sus señores en ciertas fechas, y que generalmente eran productos de su huerta.

El caso es que yo, desde que éramos novios, le vengo haciendo ese regalo a Pilar, año tras año. Recuerdo la primera vez que se lo llevé. Ese día, en lugar de coger el coche, como el tráfico iba a estar muy mal, se me ocurrió usar la moto que tenía entonces (Una Jawa 350), y cuando fuí a ponerla en marcha, me dí cuenta de que no sabía la forma en que transportar el pañuelo, de forma que sólo se me ocurrió llevarlo colgando del espejo retrovisor.

Curiosamente, con mis anteriores novias nunca había hecho la "mocadorá". Y a Pilar le hizo (Y le sigue haciendo) mucha ilusión el recibirla. Me suele decir que podrá perdonarme que olvide San Valentín, Navidad, su santo, su cumple, pero nunca me perdonaría el que no le llevase el pañuelo.

Y yo, por supuesto, continúo (Y continuaré), con la tradición tan valenciana que os he contado.

Contraste de sentimientos.

Ante todo, quiero agradeceros vuestros sinceros y cariñosos comentarios a mis post del viernes, cuando me encontraba algo sensible de espíritu, por el motivo que allí explicaba. Pero, por otra parte, la rueda de la Vida sigue con su imparable giro, y el sábado por la noche había quedado, a cenar, con los antiguos compañeros del curso de francés comercial, a los cuales hacía casi un año que no veía, pues si bien ya me habían citado para otras quedadas, por una u otra causa no había podido acudir, y no deseaba que pensaran que no quería relacionarme con ellos.

Y la verdad es que me llevé una gran alegría al verlos, y pasamos un buen rato cenando, en un restaurante de una zona de copas y tapas, por el viejo Mercado de Abastos, mientras recordábamos mil y una anécdota de aquel curso. Además, los dueños del bar-restaurante eran franceses, por lo que aprovechábamos, de vez en cuando, para conversas con ellos en su idioma, cosa que les alegraba y agradecían. De hecho, a los postres, nos invitaron a una copa, que compartieron con nosotros.

Me llamó la atención la gran cantidad de gente que iba por aquella zona, algunos muy trajeados, como si tras la cena fueran a ir a algún lugar de moda. Yo, como entre semana estoy esclavizado por la corbata, iba con unos vaqueros y un polo, aunque también cogí mi chaqueta tejana, pues refrescaba. Y el resto de los que habíamos quedado, también iban vestidos informalmente, que conste.

El local estaba de bote en bote, y menos mal que nos pudieron poner una mesa para los siete que éramos a cenar. Nos pedían perdón contínuamente por el retraso en servir, pero la verdad es que iban de cabeza. Y luego dicen que hay crisis, que no hay dinero, etc... Y los locales de copas llenos, como si de alguna manera el personal quisiera evadirse de las preocupaciones que ahora acechan a todos.Pero al menos lo pasamos agradablemente, que es lo que interesaba. Hemos quedado para otra vez, pero llevando a nuestras parejas (Quien tenga), y así seguir compartiendo el contacto y la amistad.

Tras la cena, querían ir de copas a otra zona, a la otra punta de Valencia, pero yo me excusé cortesmente, pues al día siguiente debía ir a Oropesa, a recoger a mi suegra, que ya se volvía a Valencia definitivamente, por lo que no podía ir. Había dejado el coche un poco lejos, pues en la zona en que cenamos,aparcar es complicado, y mientras iba paseando a por él, pasé por la puerta de un local que me trajo viejos recuerdos, pues solía ir allí con L***; de hecho, ella fué quien me lo dió a conocer. Se llama "Hawaika", y allí sirven cócteles exóticos (Con y sin alcohol, que conste), presentados en unos recipientes de cerámica de formas muy curiosas, que recuerdan paises tropicales. Incluso, en algunos de ellos, echan en un compartimento un líquido que exhala humo, dando al conjunto un cierto aire de hechizo.

Me vinieron a la mente mil y un recuerdos, de aquella época y con aquella persona con quien, en un momento dado de mi vida, me creé un espejismo de felicidad, sobre todo a base de alcohol y sexo, que me hacía olvidar anteriores desengaños...

Muchos sentimientos, diversos y a veces enfrentados, en pocos días. Así es la vida.

Felicidades, mamá.

Hoy, 3 de Octubre, habría sido tu cumpleaños. Imagino que lo habríamos celebrado en casa, a media tarde, haciendo una merienda-cena, o tal vez con una buena comida a mediodía, aunque éso se hacía si la festividad caía en domingo. A los postres, te habríamos dado los regalos, y todos lo habríamos celebrado con risas y alegría. Es curioso, pero nunca te gustó soplar velas, aunque siempre decías que un cumpleaños sin comer un buen trozo de tarta, ni era cumpleaños ni nada.

Me he preguntado muchas veces cómo sería tu aspecto actual, ejerciendo de abuela y disfrutando de tus nietos. El último recuerdo que guardo de ti es el de una mujer joven, llena de ganas de vivir, pero a quien una hemorragia cerebral, tan repentina como letal, no perdonó. A veces, mi hermano Héctor me ha dicho de organizar una sesión de cine familiar, en la que proyectaría aquellas viejas películas de super 8 mm, filmadas durante vacaciones y celebraciones familiares, pero yo me he negado siempre o, en todo caso, no he querido asistir a ellas. Para mi sería muy duro el volver a ver a gente muy estimada, moviéndose de nuevo, cuando sé que jamás volveré a ver personalmente a esos seres queridos que se fueron para siempre.

Para mi siempre ha sido un trauma el que mis hijos no hayan podido conocerte. Mi hijo se llama igual que tu padre (Manuel-Juan de Dios), aquel abuelo al que nunca conocí, pues falleció nueve años antes de que yo naciera, y del que me decías que tenía un carácter muy parecido. Y mi hija, cuando la veo, es tu vivo retrato en tu época adolescente. Siempre me decías que te habría gustado que hubiéramos conocido a tu padre, el "yayo", como siempre se le nombraba cuando hablabas de él. Ahora, al cabo del tiempo, comprendo muy bien lo que debías sentir por esa frustración. Parece como si el Destino, que a veces gasta dolorosas jugarretas, hubiera repetido la historia conmigo...

Cuando te fuiste para siempre, desapareció del mundo alguien muy importante para mi, pero sólo de forma física, pues en mi alma y mis recuerdos nunca morirás.

Feliz cumpeaños, mamá, allá donde estés.

 

Profesionalidad.

Habrá quien dirá que soy una persona quisquillosa, pero yo creo que en estos tiempos de crisis, a la gente le ha dado por trabajar menos, y lo poco que se trabaja, se suele hacer mal, excepto a la hora de extender la factura y cobrar...¡¡Para éso todo el mundo aprueba con matrícula!!

Sin ir más lejos, este sábado por la tarde, único día de la semana en que puedo ir a realizar compras y asuntos diversos, me fuí a una tienda de deportes donde mi hija está pendiente de que reciban una bolsa/bandolera, de determinada marca, y que dijeron que estaban por recibir. Al menos éso dijeron a principios de mes, cuando a mi hija le compraron una bolsa que no le iba, ni por diseño ni por forma, y le dieron un vale, por el importe pagado, para su canjeo, ya que en esa tienda no devuelven dinero (No sé hasta qué punto es legal, con la normativa de Consumo en mano).

El caso es que no la habían recibido, ni sabían cuando estaría. Lo malo es que, "tirando de la lengua" a la dependienta, me dijo que tampoco sabía si estaba pedida, ni qué modelos en concreto eran los que estaban pendientes de entrar, aparte de que al ser sábado, no me podían averiguar nada. Les dejé mi teléfono y mi nombre para que me informaran el lunes. Ya veremos si lo hacen...

Después, me fuí a unos grandes almacenes, muy conocidos y prestigiosos a nivel nacional, donde el miércoles anterior había encargado un libro de texto para mi hijo, quedando en que me avisarían en cuanto les entrase. Hasta ahí, todo bien, aunque me habían dicho previamente que fuera a buscarlo a otra de sus tiendas, en pleno centro, cosa a la que me negué, pues a mi me gusta comprar donde, por cuestión de trabajo y domicilio me viene más cómodo, aparte de que odio ir por el centro, dado lo mal que se circula y lo problemático de aparcar.

Pues bien, llego a los almacenes en cuestión, me dirijo a la sección correspondiente, y me dicen que el libro ya lo tienen allí. No estaba la persona a la que había dado el encargo, y le comento a quien me atiende que habían quedado en avisarme, contestándome que: "A quien le atendió, se le debe haber olvidado". Como no tenía ganas de polémica, y al fin y al cabo el dependiente de ese momento no tenía culpa alguna, me limité a recoger y pagar el libro, que era lo que me interesaba, en resumidas cuentas.

Después, estuve en el domicilio de un amigo, haciendo unas fotos a unas cosas que quiero vender en ebay, y me marché a casa. Serían las 9 de la noche, más o menos, cuando me llamó la dependienta que me había atendido el miércoles, para decirme que el libro ya estaba allí. Con mucha educación, pero con cierta acidez, le contesté que ya tenía el libro, y que la cooordinación interna de su departamento dejaba mucho que desear, así como su sentido de la responsabilidad ante un encargo, pero que a la hora de cobrar a fin de mes, todos querían cobrar con dinero bueno, por un trabajo mal hecho.

No sé si servirá de algo lo que le dije, pero veo, cada vez más consternado, que la profesionalidad de la gente va en descenso, en lo que a calidad se refiere, con total menosprecio al tiempo del cliente.

¿Es que nadie puede o quiere arreglar ésto?

Los tramposos.

No es que quiera acusar a nadie ahora, en que cada vez salen en los medios de comunicación casos y más casos de corrupción, chapuzas y similares. No. Me refiero a una vieja película española que, a pesar del paso del tiempo, todavía sigue haciendo reir, e incluso también deja pensativo al personal, ya que en los tiempos en que se rodó, la situación social era muy distinta en España.

Todo me vino a la memoria esta pasada noche, en que de nuevo me ví sorprendido por uno de esos "ataques de insomnio", que me dan de vez en cuando, y que intento solucionar a base de irme al salón, a ver un poco la t.v., hasta que me viene el sueño. Lo malo es que, si la peli que seleciono es entretenida, o me trae algún recuerdo, me desvelo ya del todo, y me paso el día siguiente a base de cafés... El caso es que puse un canal de cine español, que sale en ONO, y ví que estaban echando "Los tramposos".

Lo bueno del caso es que, a pesar de que la han emitido un montón de veces, y de los años que tiene (Casi 50), no ha perdido su encanto ni su "mensaje", bien cargado de comicidad, pero que al mismo tiempo nos recuerda una época en la que, mientras el país se iba desarrollando, todavía quedaba gente que subsistía a base de métodos poco recomendables, aunque nada violentos ni que pudieran causar grandes males.

Allí se ven las andanzas de dos amigos Paco y Virgilio, papeles protagonizados por Tony Leblanc y Antonio Ozores, ambos jovencísimos, que se dedican a realizar diversos timos. La escena del "timo de la estampita", protagonizada por Tony Leblanc haciendo de "tonto", es sublime. Para mi, sería de "Oscar perpétuo", si existiera ese premio en el cine español

A lo largo de la trama se van sucediendo sus diversos métodos de timo, que unas veces les salen bien, y otras no, hasta que, presionados por sus novias (Papeles interpretados por Conchita Velasco y Laura Valenzuela, también muy jóvenes), intentan meterse en la vida honrada, lo cual les cuesta mucho. Y no faltan ciertos toques de "humor negro hispánico" en el tercio final de la película.

Si no la habeis visto nunca con detalle, os recomiendo que lo hagais, pues a pesar de su inocencia, hay multitud de detalles algo acidosos, que provocan más risa todavía, haciendo pasar un buen rato al espectador.

Buen fin de semana a todas/os. Nos vemos el lunes.

 

¿Hay apaño posible?

No me gusta hablar de política en un blog, pues creo que no es muy correcto, ya que alguno de los que pudiera leer el post de turno se podría ofender, si lo que allí se expresa va contra sus ideas, siempre respetables. Pero es que, día tras día, en cualquier medio de comunicación, se habla de crisis, problemas sociales y económicos, situaciones delicadas para trabajadores, etc. Y, mientras tanto, los políticos no paran de cruzarse acusaciones, pero sin ofrecer una solución inmediata y efectiva. Parece como si los que mandan fueran dando "palos de ciego", mioentras esperan a que los malos momentios pasen solos, pues si han venido por algún lado, por algún otro lado se irán...

Yo trabajo de comercial inmobiliario, vendiendo pisos y/o adosados de obra nueva, en una oficina (O caseta, como se quiera decir), junto a la obra. Es cierto que se ha abusado mucho con los precios, en gran parte porque, en años de bonanza, cualquiera se metía a promotor, y si las viviendas se vendían bien, se pensaba: "Estamos vendiendo barato, vamos a subirlas un poquito de precio", y como se seguían vendiendo bien, otra subidita, y otra, y otra...Hasta que la pelota se hizo muy gorda y dejó de venderse. Lo malo es que muchos empresarios del sector (Que no los "currantes", ya sean obreros, ya comerciales), se "emborracharon" demasiado de dinero ganado facilemte y, ¿Qué ocurre si a un borracho le quitas la botella? Sencillamente, que le entra el "mono", comienza a hacer barbaridades cada vez mayores, hasta que al final se va a la m...(Con perdón)

Por otra parte, la vida ha subido mucho de pocos años a esta parte, mientras que los sueldos lo han hecho de forma mucho más lenta. Hay mucha gente que dice que, desde la entrada en vigor del euro, en muchas familias no se llega a fin de mes. Los precios se pasaron de pesetas a euros con ciertos "ajustes", sobre todo en los redondeos, pues no estábamos acostumbrados a trabajar con céntimos, y éso fué la perdición en muchos sentidos. Hubo artículos que, de costar 100 ptas, pasaron a costar un euro, es decir, que subieron un ¡¡66 %!!, pero claro, como cuanto más ganaba el personal, más recaudaba Hacienda, por lo que  el Gobierno callaba y ponía el"cazo". Hubo gente que fué tirando de ahorros, o pidiendo créditos, aprovechando que los tipos de interés estaban bajos, esperando que todo se estabilizara tarde o temprano. Pero cuando los ahorros se acabaron, los tipos de interés subieron, y el mercado laboral empezó a fallar, el Gobierno no supo reaccionar a tiempo (Y si lo ha hecho ahora, la verdad es que a nivel de calle no se nota mucho).

Dicen que la crisis es mundial, pero no en todos los paises que forman la Comunidad Europea, se puede actuar de la misma manera, pues en unos es más acentuada que en otros, dependiendo de su nivel de vida, de su previsión y de sus reservas. Y aquí, nos guste o no, los sueldos siempre han pecado de bajos, en relación con los precios. Pude darme cuenta de ello cuando estuve en Roma, en Abril. Allí, el transporte público está sobre un 20 % más caro que en Valencia, y éso que en Italia los combustibles son más caros, y los salarios del personal también. En una ciudad que se llena de turistas, como es el caso de Roma, durante todo el año, es muy normal que se vendan toda clase de artículos como "souvenirs", y debo decir quer estaban más baratos, comparados con artículos similares que vendemos en  España, que también recibe la visita de miles de turistas. Y son dos pequeñas muestras de las diferencias que ví...

¿Hay algún político que se atreva a "coger el toro por los cuernos" y arreglar ésto? ¿O todo es "chupar cámara" y, si sale algo bien, ponerse medallas, echando la culpa a la oposición si las cosas no se arreglan?

Perdonadme por el contenido de este post, pero hoy me encuentro algo preocupado y mosqueado a la vez, por la situación que todos padecemos...

Asombrado, asustado y...Entretenido

Debo reconocer que este fin de semana pasado lo he tenido con cierto ajetreo, pero a veces las cosas vienen así, no quedando otro remedio que verlas venir y dejarlas pasar.

El sábado por la mañana trabajé, como de costumbre, y por la tarde, a primera hora, pues de lo contrario aparcar es más bien complicado, me fuí al centro, para ver unas cosas de fotografía que me interesaban (Continúo con la búsqueda de una cámara digital concreta), aparte de que me interesaba visitar una "mini-feria" de estilográficas (Otra de mis aficiones) que se celebraba en un céntrico hotel.

Aparqué sin problemas y en buen punto. Primero me pasé por la FNAC, en donde tuve la suerte de ver una de las cámaras por las que me decanto. La tuve en la mano, averigüé unos detalles que quería saber y tomé nota del precio. Después, como estaba en la misma manzana, me fuí a ver las estilográficas, y salí de allí con cierto cabreo, pues ví algunas preciosidades, pero mi bolsillo se encogía aterrado ante los precios... Por lo menos, estuve charlando con los expositores y pude también tener en la mano auténticas virguerías, de modelos de serie limitada de grandes marcas (Montblanc, Montegrappa, Delta, etc). Algo es algo, para matar el gusanillo de la afición.

A continuación, sin prisas, dí un paseo por la zona céntrica de Valencia (Avda. del Oeste, Plaza del Ayuntamiento, c/ San Vicente, etc.) y allí es donde empecé a quedarme asombrado, y también asustado, de la ingente cantidad de comercios que habían cerrado, con el cartel de "Se vende" o "Se alquila", referido al local. Algunos comercios, que conocía desde hace años, habían cerrado sus puertas tras los meses fuertes de verano, y otros habían cambiado el negocio, proliferando sobre todo, como nuevos, lo de cafaterías de franquicia/cadena. También me llamó mucho la atención algunos comercios, en funcionamiento, pero que cerraban los sábados por la tarde, lo cual se me escapaba a toda lógica. Es cierto que todo el mundo tiene derecho a descansar, pero mucho público (Y el comercio vive de él) sólo pude ir de compras los sábados por la tarde. Prueba de ello es la gran cantidad de gente que, a pesar de la crisis, iba por El Corte Inglés y calles aledañas.

No sé si es que, como hay comercios pequeños que apenas cuentan con personal, ven más rentable cerrar y perder negocio que lo poco que se pueda vender, aunque "Toda piedra hace pared". O es que, como los sueldos y/o comisiones de los dependientes no suelen ser muy altos, se opte por el "Poco me das, poco te doy".

Resumiendo, que un par de cosas que quería mirar, no pude hacerlo porque los comercios a los que iba estaban cerrados, de manera que no puedo decidir por fin qué cámara compro, hasta que pueda ver el otro modelo por el que tengo duda .

Y el domingo mi mujer y mi hija amanecieron con el estómago revuelto, y un poco de fiebre. Me da la impresión de que es un virus que hay suelto por ahí, ya que a mi hijo le sucedió la semana pasada, aparte de que se le juntó con un enfriamiento, por la sudada que agarró en el gimnasio y no secarse bien después de la ducha; pero a los dos días ya estaba totalmente bien, tras tomarse unas cápsulas que le dió el médico de urgencia, de un ambulatorio al que lo llevé.

De manera que hice de amo de casa, recogiendo ropa, plegándola, haciendo camas, preparando comida y cena, con menús diferentes para sanos y enfermos, etc. También salí un rato con mi hijo, a instalar en el coche un GPS que me habían regalado por mi cumple, y que hasta entonces no había podido probar. Y debo reconocer que es un buen invento, aunque hay que saber ir con él en el coche, pues no hay que distraerse, si se quiere evitar algún percance. Me hace gracia la forma en que va dando instrucciones hablando, y si, adrede, me equivoco, inmediatamente cambia la ruta a seguir hasta el destino programado. Interesante aparatito, que pude ser útil, aunque ahora viaje menos que hace un par de años.

Y hoy, lunes, mi hija no ha ido a clase, pues notaba "como si tuviera un flan en el estómago " (sic), pero mi mujer sí que ha ido a trabajar, y la he llevado yo, pues entraba a las 7 de la mañana, no se encontraba bien del todo y, además, llovía. Espero que ambas se vayan mejorando poco a poco...

Es curioso, pero el único que, por ahora, no ha agarrado nada soy yo. Tal vez los microbios, cuando me prueban, salen espantados mientras exclaman: ¡Qué mal cuerpo deja! Je, je, je. (Menos mal que no pierdo del todo el sentido del humor)

14 cosas que me hacen feliz (Meme)

Voy a seguir una cadena, que me ha remitido Susana (Sigue a contracorriente), y que conste que es la primera vez que lo hago. Después, al final, diré los 6 a los que les paso el testigo.

1) Levantarme temprano un domingo e ir al "Rastro" que también tenemos en Valencia (No sólo ha de haberlo en Madrid). Os aseguro que es todo un espectáculo.

2) Salir en familia, aunque sea a ver una peli en un autocine que hay cerca de casa.

3) Coger mi cámara e ir a hacer algo de "safari fotográfico urbano", aunque hace tiempo que no lo hago.

4) Ir algún domingo por la mañana con mi mujer, a lo que era el antiguo "Mercado de Colón", en Valencia, a tomar el aperitivo mientras oimos actuar una banda de música.

5) Celebrar algún cumpleaños de un familiar ya de cierta edad. Señal de que podemos vernos un año más.

6) De vez en cuando, quedar con mi hermano mayor y echar un vuelo en su ultraligero. Es una experiencia única.

7) Encontrarme con algún antiguo compañero de estudios. Mi mente retrocede en el tiempo y rememoro anécdotas de aquella época.

8) Despertarme abrazado con mi mujer, sobre todo en época de entretiempo, cuando ya se nota que el tiempo refresca al amanecer.

9) Ver la cara de felicidad de mis hijos, cuando abren un regalo, por su santo o cumpleaños.

10) Aislarme, de vez en cuando, de todo, leyendo un buen libro en completo silencio.

11) Cuando nos juntamos los tres hermanos, solos, a comer juntos, recordando anécdotas de infancia y juventud en familia.

12) Comprobar que, de vez en cuando, aunque la sociedad parece deshumanizarse, todavía queda gente con buenos sentimientos.

13) Compartir opiniones e impresiones en mi blog o en el de aquellos a quienes he conocido por ese medio (Gracias por vuestra amistad).

14) Ver alguna vieja película, que haya podido ver hace años, y recordar las circunstancias, el lugar, o donde la ví entonces. Soy muy nostálgico, no puedo remediarlo...

........................................................................

 

Bueno, ya he indicado las 14 cosas que creo me suelen hacer más feliz, procurando haber sido lo más sincero posible.

Ahora le paso el testigo a : Luna, Señor Oscuro, Cris, A cool girl, Etiam y Fer.

(Yo ya me he confesado, a ver lo que dicen ahora los demás. Je, je, je.)

Hay cosas que no entiendo.

Se dice, y es de público y notorio dominio, que estamos atravesando por una etapa de crisis general, en gran cantidad de temas, campos y países, pero sin embargo, a veces se producen situaciones que no entiendo. Vayan por delante una serie de botones de muestra:

1) En mi oficina de ventas (En realidad, una caseta prefabricada frente a la obra que se está construyendo), no han venido a limpiar desde el pasado 30 de Julio. He llamado cada semana a la empresa que se encarga de éso, y me dice la responsable que "No encuentra a nadie para que vaya a limpiar". Debo decir que soy una persona ordenada, que ensucia poco, que no le gusta ver las papeleras a rebosar, aparte de que no hay elementos complicados de limpiar, pues la maqueta de la obra está metida en una gran urna, que la protege del polvo. En poco más de una hora y media estaría todo limpio: Barrer, limpiar cristales, quitar el polvo de la cubierta de la urna y pasar la fregona. Sólo hay que venir una vez por semana. Y no se encuentra a nadie que quiera hacer la faena. Alucinante.

(Que conste que me he ofrecido a mis jefes para limpiar yo, pero me han dicho que éso corresponde a la promotora. Por otra parte, no dispongo de material de limpieza. Aún así, con una bayeta quito el polvo de la urna y de mi mesa cada día)

2) Un amigo mío, que vive solo (Es divorciado), hace ya varios meses que no encuentra a nadie que, un sábado por la mañana, vaya a su casa a hacer una limpieza a fondo de unas tres horas. Mi amigo trabaja vendiendo colchones "viscoelásticos" y de látex a domicilio, en reuniones, de manera que no va a comer a casa la mayoría de las veces. Y de noche se limita a comer una ensalada y un bocadillo. También es una persona ordenada y aseada, de manera que ensucia poco, aparte de que en su casa hay pocos muebles y escasos trastos. No regatea el precio que le puedan pedir, pues lo mismo le da pagar 8 que 12 euros a la hora. Pues no encuentra a nadie que le vaya a limpiar. Otro caso que me deja perplejo.

3) Mi mujer, para mi cumpleaños, me quería haber comprado un móvil nuevo, de los que me gustan a mi (Pequeño, extraplano y con tapa, pues acostumbro a llevarlo en el bolsillo, o colgado del cuello). Pues bien, el modelo que quería estaba agotado. En la tienda le dicen que hay que pedirlo, a lo que mi mujer no se niega, pero le comentan que no saben cuando lo tendrán. Yo creía que, en tiempos de crisis, cuando todo el mundo se queja de lo mal que están las ventas, que cuando se pide algo se debría poner toda la diligencia y rapidez posible en el servicio, aparte de luchar a brazo partido porque no se pierda una venta, todavía te pinten tan negro y con tanta imprecisión el tiempo de servicio. Sigo sin entenderlo.

4) Llevo idea de comprarme una cámara digital (Sin intención de jubilar a mi vieja Canon réflex de carrete, que conste), y tengo vistos por Internet un par de modelos de "compacta avanzada" que me gustan, por sus prestaciones, capacidad, óptica, etc. He preguntado por ellas en tres o cuatro tiendas especializadas, y en dos "grandes superficies". Como es habitual, no las tienen, y no les echo culpa alguna, pues con tanta variedad, no se puede a obligar al comercio a que las tenga todas. Les planteo la posibilidad de que la pidan, pero antes quiero saber el precio en que me la dejarían, y el tiempo de servicio. También me gustaría poder tener una en la mano, físicamente, antes de decidirme, aunque tal vez sea mucho pedir. Todo éso se puede conseguir, en poco tiempo, con una simple consulta a la casa o al representante de la marca. Pues bien, me ponen pegas de todos los colores para consultar lo que pido, a pesar de decirles que, si me interesase, les dejaba una cantidad a cuenta al hacer el pedido. E intentan venderme alguna de las cámaras que tienen a mano, cuando saben de sobra que no reunen las características que tienen la que les he pedido.

En muchos casos, a pesar de la innegable falta de profesionalidad en su actuación, lo más probable es que después se quejen de lo mal que van las ventas...

Lo malo, es que por ahora me parece que no hay apaño posible para remediar estas situaciones tan disparatadas.

Y volví a hablar con ella.

Antes que nada, quiero agradecer a todos vuestras cariñosas felicitaciones por mi cumpleaños, y vuestros buenos deseos, esperando que durante mucho tiempo pueda segir recibiéndolos. Y si me dais vuestras fechas de cumple, os corresponderé en la debida forma.

Hoy, 13 de Septiembre, es el cumpleaños de mi "asignatura pendiente", esa persona que tanto significó para mi en cierta etapa de mi vida, y de la que ya hablé en un post del pasado 7/11/2007. Es curioso que, aparte de la gran compenetración y mútua confianza que hubo entre ambos, apenas nos lleváramos dos días de diferencia en la edad.

Creo que nunca sabrá lo mucho que hizo por mi, y por éso, hace unos siete años, cuando me enteré que había enviudado, tan joven, lo pasé muy mal, pues aparte de que Pepe, su marido, era una bellísima persona, me sentí muy frustrado de no poder apoyarla personalmente en tan difíciles y duros momentos, sintiéndome como si le hubiera fallado, a pesar de los años pasados en que cada uno hizo su propia vida. Y es que siempre me consideraré en deuda con ella. Afortunadamente,  es una persona fuerte que ha sabido ir superando ese bache, aparte de que el tiempo ha hecho su trabajo, cerrando tan dolorosa herida, mientras la rueda de la vida ha continuado con su imparable giro...

La he llamado por teléfono, y se ha llevado una gran alegría, al tiempo que me pedía perdón por haberse despistado en felicitarme. Después, hems hablado de algunas anécdotas de la época estudiantil que ambos vivimos, y de los poroyectos más inmediatos que tenemos hechos, a nivel personal y de familia. Como siempre, no hemos hablado de aquello "que pudo haber sido y no fué".

Recuerdo que hace un par de años, la llamé porque hacía mucho que no sabía de ela, y me dijo que había estado de baja un mes, y que la habían operado de una fístula. Le dije que por qué no me había dicho nada, y me respondió que: "Por no preocuparte. Sabes que te quiero mucho". No sé si fueron esas palabaras o el tono en que me lo dijeron, pero casi se me cae el teléfono de las manos...

Y es que creo que, por muchos años que pasen, ella seguirá siendo siempre mi "asignatura pendiente". Y mi mujer sabe de su existencia.

----------------------------------------------------

Hace unos años, algunos recuerdos y anécdotas, así como el grato recuerdo de su persona, me sirvieron de inspiración para "Reencuentro", un relato que escribí en Grupobuho, en el que aparecen algunos nombres cambiados, si bien  los personajes existen.

Podeis verlo en este enlace: http://www.grupobuho.es/biblioteca/3085/reencuentro

Ya me direis lo que os ha parecido, si decidís leerlo.